UNOS CIENTÍFICOS ISRAELÍES AFIRMAN:
"LA BIBLIA ESTÁ DIVÍNAMENTE INSPIRADA"
(Fenómenos numéricos en la Biblia)
Traducción de la revista "Keren Israel"
por Yaël THOBOlS, Sabine RIHET y Julia LADRÓN DE QUEVARA
(Editado por Keren Israel, "La trompeta de Israel")
Este documento lo realizó el equipo de "Keren Israel",
asociación evangélica de ayuda a Israel, situada en Bretaña (Francia) para la rama
hispánica de la embajada cristiana internacional de Jerusalén.
Para todo encargo y correspondencia, dirigirse a:
España: Francia:
E.C.I. JERUSALÉN Keren Israël
Apartado 12 Petit Molac
45080 TOLEDO 56610 ARRADON
SUMARIO
Prefacio
¡Un toque de trompeta¡
8 Científicos israelíes trabajando con ordenadores afirman :
"La Biblia no es obra de hombres"
Un encuentro asombroso, En el golfo de Morbihan en Bretaña (Francia)
Confrontado al muro del silencio.
Las puertas se abren
"La Biblia es verdadera hasta la última palabra "
Un poco de historia
La ley de los siete
La ley de los cincuenta y los mensajes codificados
Los mensajes codificados resuelven ciertos enigmas bíblicos
Pruebas indiscutibles
La estructura numérica de la Biblia....
.... Existe también en el Nuevo Testamento
La historia profética de la Humanidad en la estructura matemática de
la Biblia
En Israel, algunas informaciones nos fueron dadas al origen mismo...
La tercera parte...
"La historia humana es como un metro que se desenrolla..."
¿ Pueden hacerse los mismos descubrimientos en otros libros ?
Los ejemplos podrían multiplicarse
¿ Cómo se puede comprobar este trabajo ?
"Trabajos serios dirigidos por investigadores serios..."
7 firmas que cuentan...
El estudio estadístico es formal :
¡ no es casualidad !
EL pasado y el presente pueden ser sondeados pero no el futuro
Unas reglas minuciosas de transcripción
Como una película alrededor de un cilindro (Rodillo)
"La lectura a dos dimensiones"
La Shoa
Una prueba irrefutable : Los 34 nombres de personajes famosos de
Israel
La Revolución francesa...
Un acontecimiento de nuestro tiempo :
El asesinato del presidente Sadat
El asunto Dreyfus
Como conclusión
¡En una Tierra Santa¡
La Thorá : fundamento del mundo
Balance de diez años de investigaciones (1984- 1994)
Mi delicia Tu LEY (La Torah) es
Santa Biblia para mi
Prefacio
Cuando pienso en el pasado, una de las imágenes que recuerdo con más
claridad es la de mi abuela leyendo la Biblia y comentándosela, cuando estaba prohibido
hacerlo, a todos los que se cruzaban en su camino, aunque fueran guardias civiles.
Cuando encontró "el tesoro de los tesoros", se lo
comunicó a su madre y a la mía. Las tres la escudriñaron y la pusieron en práctica. El
resultado fue radical: ellas y sus hogares dejaron de ser los mismos porque, al leerla,
encontraron al Dios de la Biblia que les dio "vida y vida en abundancia".
No solo eso, mucho más aún. Las sacó de la ignorancia, de los miedos y de las
supersticiones que las rodeaban. Ellas y muchos más lo pagaron muy caro por hacerlo. Hoy,
si queremos, lo podemos hacer con toda libertad. ¡Qué privilegio el de esta generación
y qué responsabilidad!
En ese contexto y en un hogar donde se leía la Biblia tuve el gran
privilegio de nacer, un hogar pobre según la opinión humana, pero inmensamente rico,
multimillonario diría yo. ¿La razón? Otra vez -no hay otra-: la lectura del Libro.
Uno de los primeros versículos que mi madre me enseñó fue el que se
encuentra en el libro de Josué 1:8. Ella y otros me enseñaron a leerla, a estudiarla,
memorizarla, escudriñarla y a ponerla en práctica ya que, según ellas, en este Libro "estaba
el secreto para que todo me saliera bien". Tenían razón y por eso, ahora que lo
sé, recomiendo su lectura a todo aquel que quiera ser más feliz.
Ningún otro libro ha aportado tanto para el bien de la humanidad en el
plano físico, psíquico y espiritual, como lo ha hecho la Biblia.
Aunque parezca extraño, es el libro más amado y al mismo tiempo el
más odiado. Es el más traducido en el mundo entero. Ha sido quemado, excomulgado y
prohibido.
Don Quijote nos dice que, "en una gran hoguera lo quemaron",
quedándose España sin sabiduría y sin luz. Nuestro país escogió la religión y
rechazó a La Vida. (Así interpretó Cervantes el error más grande que España ha
cometido, es decir: la expulsión de los judíos en el año 1492 y el rechazo al libro de
instrucciones que Dios nos dio a través de ellos.)
Estando consciente del precio que han pagado a través de todos los
siglos, quiero dar las gracias al pueblo del Libro, Israel, por haber ofrecido a las
naciones su Dios, la Biblia y con ella a su Mesías sin el cual millones y millones de
gentiles no hubiéramos podido conocer al Dios vivo, al Unico que es.
Expulsados de su país, fueron a todo el mundo ofreciendo la Biblia y
su mensaje de Salvación para la humanidad perdida, al nuestro también llegaron.
Por muchas palabras que tenga o por mucho que quiera hacer para
agradecérselo, jamás podremos pagarles, yo y mi familia, la deuda que tenemos pendiente
con ellos.
Por encima de todo, hoy más que nunca y desde lo más profundo de mi
corazón, quiero dar las gracias al Autor de la Biblia por guardar a salvo al Libro de los
libros y a Su pueblo Israel. Sin lo uno o lo otro, me sería difícil poner mi confianza
en Él, ya que para mí son, si no la mayor, una de las pruebas más evidentes de Su
existencia.
Este libro que tiene en las manos le ayudará a descubrir algunos de
los muchos secretos que encierra la Biblia. Espero que le despierte el interés de leerla.
En ella encontrará muchos más tesoros. Pido a Dios que al leerla pueda encontrar, si no
lo tiene ya, al tesoro de los tesoros, al mismo Autor.
Gracias a todos los que habéis colaborado para que nos llegue a
nuestras manos. Su lectura nos ha confirmado lo que hace 2000 años dijo el rabino
Yehoshua de Nazaret... "Tu Palabra es verdad". ¡Que Dios les bendiga!
Samuel del Coso Román
(Pte. de la E.C.I. Jerusalén en España)
Habéis sido injertados en el olivar de Israel... Rom. 11 v 17-20:
17 "Y si algunas de las ramas fueron desgajadas y tú, siendo
olivo silvestre, has sido injertado entre ellas y has sido hecho copartícipe de la
raíz, es decir, de la abundante savia del olivo,
18 no te jactes contra las demás ramas. Pero aunque te jactes en
contra de ellas, no eres tú quien sustentas a la raíz, sino la raíz a ti.
19 Entonces dirás: "Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera
injertado."
20 Está bien; por su incredulidad fueron desgajadas. Pero tú por tu
fe estás firme. No te ensoberbezcas, sino teme."
¡Un toque de trompeta¡
8 Científicos israelíes trabajando con
ordenadores afirman:
"La Biblia no es obra de hombres"
Este número especial presenta un descubrimiento excepcional. Cuando
estuvimos investigando en Israel, fuimos llevados providencialmente hacia un
descubrimiento conmovedor realizado por ocho científicos israelíes que han trabajado con
el texto bíblico por medio de los ordenadores más perfeccionados.
Estos trabajos pusieron en evidencia una estructura numérica
subyacente al texto bíblico, de una intención humana, y que escapa por supuesto, incluso
a la conciencia de los autores bíblicos que, evidentemente no disponían de ordenadores.
Los científicos israelíes que hicieron este descubrimiento se
turbaron tanto, que quisieron andar con muchísima cautela en lo que apareció muy pronto
como una "tierra santa", especialmente al no publicar sino resultados ciertos al
cien por cien.
En efecto lo que está en juego es mucho más importante que un simple
debate académico, puesto que se trata de la prueba matemática verificable, e
indiscutible científicamente, del carácter extraordinario del texto bíblico:
"Nuestra explicación declara el profesor Wiener, es que Dios mismo es el autor de la
Biblia." De golpe, estos descubrimientos son susceptibles de traer a millones de
hombres y de mujeres a la fe en la inspiración y la autoridad de la Biblia. De esto, son
conscientes los científicos israelíes.
Al principio del estudio encontramos dos equipos de científicos que
empezaron a trabajar sobre el texto del Pentateuco independientemente el uno del otro.
El primer equipo era el del profesor Wiener trabajando en la
Universidad de Haifa (Technion), Universidad laica con un cuerpo de enseñanza más bien
agnóstico. El segundo equipo era el del profesor Moshe Katz, de la Universidad Bar Ilán
en Tel-Aviv, Universidad privada cuyo cuerpo de enseñanza se compone mayormente de
creyentes.
Ahora bien, cuando de ambos lados se empezaron a publicar los primeros
resultados de las investigaciones, los dos grupos se dieron cuenta de que, sin haberse
puesto de acuerdo, trabajaban sobre los mismos asuntos y llegaban a las mismas
conclusiones.
Entonces decidieron, en vez de seguir trabajando de manera separada,
unir sus esfuerzos y coordinar sus investigaciones. Lo que es notable, es que desde
entonces las creencias personales, a veces diametralmente opuestas de los dos grupos de
científicos, no tuvieron ninguna influencia sobre esta colaboración; lo que confirma que
se trata aquí de un trabajo realmente científico.
Sin embargo, lo esencial de estas conclusiones se ha guardado casi en
secreto hasta estos últimos tiempos. Porque no sólo se volvían a poner en entredicho
ideas preconcebidas sobre la Biblia, que son las de nuestros contemporáneos sino que
tendrían repercusiones incalculables sobre el modo de vivir actual de la mayor parte de
los no creyentes, particularmente en cuanto a lo que se refiere al carácter profético de
la tercera parte de los descubrimientos.
En efecto, los científicos israelíes, que sin embargo eran todos
matemáticos de alto nivel, quisieron que sus cálculos fueran verificados por uno de los
más grande matemáticos del mundo no judío y totalmente ajeno a sus investigaciones; por
lo tanto no implicado emocionalmente y en consecuencia totalmente neutral y objetivo. Este
científico, especialista en cuatro disciplinas matemáticas en la Universidad de Harvard
en Los EE.UU., vino a pasar un mes en Israel a petición de sus colegas israelíes para
examinar sus cálculos, particularmente lo relativo a la tercera parte más conmovedora.
Todos los cálculos se revelaron exactos y el científico americano, turbado a su vez,
¡quiso volver a su país con el informe para compartirlo con sus colegas! A esta hora la
mayor parte de los principales matemáticos del mundo están al corriente de este
descubrimiento.
La difusión de estos descubrimientos empezó con grandes precauciones,
puesto que los israelíes quieren preparar al público para aceptar la puesta en duda
total de los prejuicios y a-priori la del gran público, sobre el valor de la Biblia y
sobre las consecuencias que resultarán de ello, en cuanto al modo de vida y a la
concepción del mundo, que se encontrarán por ello profundamente modificadas. Por eso es
que la publicación de estas cosas sólo puede ser progresiva.
Tuvimos el privilegio de conocer lo esencial de este trabajo, y aunque
no tengamos la autorización para desvelarlo todo, sabemos lo suficiente para poder
afirmar que una vez la totalidad de las conclusiones llegue a oídos del gran público el
efecto será considerable. Eso no significa que todos van a volverse hacia Dios, ¿algunos
fariseos acaso no se negaron a aceptar las consecuencias lógicas de la resurrección de
Lázaro, hecho sin embargo indiscutible e indiscutido? (Juan 11:47-50). Pero la
interpelación será general y no podrá ser ignorada.
Las dos primeras partes que aquí publicamos sucintamente confirman la
inspiración total del texto bíblico, mientras que la tercera parte toca al carácter
profético de la Biblia y deja entrever para nuestro tiempo cosas extraordinarias.
Hay que precisar aún que los profesores Wiener y Katz tuvieron
precursores que, sin ir tan lejos por falta de medios informáticos, hoy en día
disponibles, vislumbraron sin embargo lo esencial. Citamos al matemático ruso I. Panine
en el siglo pasado, así como a sus coetáneos Bullinger y el judío Oscar Goldberg. En
homenaje a estos predecesores, publicamos un resumen de la obra de I. Panine.
Este tema podrá parecer poco atractivo a muchos de nuestros lectores.
Sin embargo, el esfuerzo que representa la lectura de este ejemplar valdrá la pena. Nos
hemos esforzado en simplificarlo al máximo. Evidentemente las cosas son mucho más
complejas, sobre todo la tercera parte. Esta revista no hace sino tocar el asunto. Ojalá
pueda sin embargo avisar a nuestros lectores sobre la importancia de lo que se está
revelando en Israel.
__________________P.S. Señalamos la reimpresión del libro de Panine -
André Canet, Uzeman 88220 Xertigny.
Un encuentro asombroso, En el golfo de Morbihan
en Bretaña (Francia)
"¿Acaso son ustedes Israelíes?"
Todo empezó en Septiembre, al final de la época turística, en un
barco repleto de turistas que venían de LIle-aux-Moines (isla cerca de la costa
bretona.) Una puericultora, miembro de la Comunidad de Vannes, volvía de una visita que
había hecho en la isla, cuando de repente oyó a tres jóvenes dialogar en hebreo. Muy
sorprendida, les abordó: "Sí, contestó uno de los tres turistas, somos
israelíes."
Así es como, esa misma noche, Emanuel, Raanán y Mical hablaban
conmigo, saboreando algunos crepés que mi mujer les había preparado.
La presencia de israelíes en Bretaña es más bien extraña. Nuestros
tres nuevos amigos explicaron que eran estudiantes en la Universidad de Bar Ilán de
Tel-Aviv. Durante la conversación, llegamos a hablar de los trabajos que se estaban
realizando en esta misma universidad, sobre la estructura numérica de la Biblia. Había
oído hablar de estas cosas a través de mis contactos con la embajada de Israel. Esto me
había interesado profundamente y había decidido investigar más a fondo en el tema
durante mi próxima visita a Israel. Había tomado las referencias necesarias para eso y
pensaba no encontrar dificultades especiales para llevar a cabo está investigación. Así
que cuando Raanán me propuso presentarme al profesor Katz a quien conocía, le di las
gracias por educación, pensando no tener necesidad de sus servicios, pero le pedí, más
bien, reunir para mí lo que se había publicado sobre los trabajos de este profesor,
particularmente en las revistas de la universidad. Así es que convinimos ponernos de
nuevo en contacto a mi llegada a Israel.
El carácter providencial de este encuentro quedaba palpable y (sin
entender el porqué todavía), sospechaba que debía haber una razón en ello.
Confrontado al muro del silencio.
Así, cuando unas semanas más tarde llegaba yo a Israel, uno de mis
primeros deberes fue tomar contacto con Raanán. ¡Ay! Me dijo, las cosas no se presentan
bien, el profesor Katz y sus colaboradores se niegan a dar la mas mínima entrevista a
periodistas, sobre todo a periodistas "extranjeros" hasta que lleven a cabo sus
trabajos.
- ¿Al menos has podido conseguir sus publicaciones?
- ¡Ni siquiera eso! En efecto, de momento estas no se venden
libremente tampoco.
Relativamente sorprendido por esas revelaciones que modificaban mis
planes, empezaba a entender por qué unas semanas antes me había encontrado con Raanán,
y que si debía tener acceso a esos trabajos me daba cuenta que quedaban sellados por el
secreto, Raanán sería la llave que, de una manera o de otra, me abriría la puerta.
Yo insistía para que él tomase cita con el profesor Katz, acerca del
cual tenía acceso como estudiante y que abogase por mi causa lo que hizo. Unos días más
tarde me decía que el profesor Katz, de manera totalmente excepcional y porque había
sido recomendado por él aceptaba recibirme bajo reserva de la aceptación de sus otros
siete colaboradores principales, de los cuales se hacía solidario. Después de una nueva
espera de unos días, la respuesta definitiva llegaba de nuevo a mí: era negativa,
volvíamos al punto cero.
Sorprendido y desconcertado, me preguntaba como sortear el obstáculo,
cuando Raanán me volvió a llamar por teléfono.
Las puertas se abren
En efecto, su madre era profesora de Biblia en un establecimiento
secundario y conocía personalmente al portavoz del grupo con el que había participado en
varios seminarios. Se proponía pedirle una entrevista para mí.
Más tarde, Raanán me informaba del acuerdo de esta última. ¡Pero
aún no se habían terminado mis problemas!
El día anterior a la cita me fui a casa de Raanán. Entonces, le
pregunté, ¿Todo se ha arreglado por fin? - No del todo, me respondió, ya que es a
titulo personal que M.G. acepta encontrarse contigo. ¡No es seguro que estés autorizado
a publicar algo referente a sus trabajos!
Había estado hablando con la madre de Raanán hasta una hora avanzada
de la noche acosado por sus preguntas a las cuales yo respondía de forma sorprendente
para ella, viniendo de un gentil (no judío).
Al día siguiente nos fuimos los tres a la cita. Desgraciadamente el
tráfico intenso de Tel-Aviv no nos permitió encontrar sitio para aparcar el coche. La
Señora Nedivi tuvo que subir sola a casa de nuestro huésped para excusarnos y rogarle
que esperara hasta que hubiésemos resuelto el problema del aparcamiento, lo que le
permitió hablar a solas con M.G. y presentarme con más detalle. Así es que, cuando por
fin llegamos, me encontré con un hombre maravillosamente dispuesto que me dio los
documentos que había pedido en vano a Raanán, antes de explicarme lo esencial de los
trabajos de su equipo, llegando incluso a darme pruebas asombrosas de los trabajos de la
tercera parte. Fue sin dificultad como me dio permiso para utilizar con sabiduría estas
cosas según mi criterio (salvo lo relacionado con la tercera parte) mientras que a
Raanán se le negó rotundamente la posibilidad de tomar apuntes. Cuando éste expuso
brevemente a nuestro huésped las casualidades providenciales que nos habían llevado)
hasta él, M.G. contestó: "No hay casualidades."
"La Biblia es verdadera hasta la última
palabra"
Nos declara el portavoz del grupo de los ocho científicos
He aquí lo esencial de la entrevista que éste nos concedió.
¿Puede Ud. decirnos, en pocas palabras, cuál es el alcance esencial
de sus trabajos?
Es un golpe mortal dado a la crítica bíblica y al ateísmo. Eso
podría conducir a millones de hombres a la fe. Por eso es que hasta ahora difundimos
estas cosas con prudencia. Preparamos a la elite del país, para que a su vez ella prepare
al pueblo para que acepten psicológicamente las consecuencias que resultan de nuestros
descubrimientos. Desde hace algún tiempo, hemos empezado a publicar estas conclusiones
con pruebas tan ciertas como dos y dos son cuatro. Entonces, cada uno podrá decir lo que
quiera pero no podrá negar la verdad.
Este trabajo es una tarea matemática sobre la Biblia. Abre un nuevo
campo de investigaciones entre las ciencias bíblicas. Utilizamos computadoras y estamos
seguros de nuestras conclusiones. Pero no sólo es un trabajo académico; para nosotros
las conclusiones de este trabajo tienen consecuencias vitales. En efecto, o la Biblia es
cierta o no tiene ningún valor: esto es lo que está en juego en el debate. Por eso es
que algunos rehusan interesarse en nuestros trabajos, porque no quieren revisar su postura
respecto al tema. Pero hemos logrado probar con una certeza del cien por cien que la
Biblia es verdadera. Y eso es lo realmente revolucionario.
Un poco de historia
Es en el siglo pasado, en Alemania, cuando un judío llamado Oscar
Goldberg se manifestó contra la crítica bíblica que pretende que el Pentateuco es un
conjunto de cuatro fuentes escritas, por cuatro escritores distintos en cuatro épocas
distintas, y luego armonizadas al volver del exilio por un compilador desconocido para
formar una obra única que se atribuyó a Moisés. Los promotores de esta teoría se
apoyaban en los distintos nombres de Dios, en las diferencias de estilo y en los dobletes,
es decir las repeticiones de acontecimientos próximos, es decir similares.
Así es que, por ejemplo, en Génesis 5 que relata los orígenes del
genero humano desde Adán a Noé, está escrito. "Va ih ie enosh..." (vivió
Enosh...) y de repente esta expresión: "Va ihie" que vuelve a cada generación
transformándose en "Vaih iu". Para la crítica bíblica, este cambio de estilo
y de forma gramatical es prueba de que tenemos aquí dos fuentes escritas por dos autores
distintos, y luego armonizados. Tenemos el mismo fenómeno con los descendientes de Noé.
Ahora bien, Goldberg hizo una observación interesante. Notó que la primera expresión
"Va ihie" vuelve siete veces y catorce veces si se coge el conjunto de las dos
genealogías. A partir de esta constatación, observó que todo el Pentateuco es
sistemáticamente construido alrededor de la cifra siete. Y los cambios de estilo en los
cuales se apoyaban los críticos para atribuir los distintos pasajes a diversas fuentes se
explicaban por la necesidad de respetar esta "ley de los siete".
Entonces sacó las leyes siguientes:
La ley de los siete
- En un texto que forma un todo, el nombre de un personaje principal o de un tema
principal del pasaje se cita siete veces en los mismos términos (O según un múltiplo de
siete).
- Cuando es necesario citar este personaje o este tema más de siete veces, la Biblia
cambia de estilo, de forma gramatical o de expresión para que se respete la "ley de
los siete". Así en Gn 1:1-31 y 2:1-4 (que forman un solo texto - una unidad
literaria) el nombre de Dios vuelve 35 veces (5 x 7). En el relato del diluvio, la
expresión "toda carne", que es la expresión-clave del pasaje, vuelve 7 veces y
la palabra "arca" 14 veces. Es como un hilo conductor que atraviesa en filigrana
toda la Biblia. No hay ningún texto en el que esto no se halle. Por ejemplo, un
escéptico me pidió en uno de nuestros seminarios en Bar-Ilán: "Encuéntrame que
habló Mirían siete veces con Moisés". Busqué y siete veces la palabra
"hablar" apareció. Pero esta palabra aparece también con variantes 14 veces.
También es interesante constatar que el nombre divino que tiene un valor numérico de 26
(como cada letra hebraica tiene un significado numérico, puede hacerse la suma de los
valores numéricos de las letras de una palabra, ejemplo: el nombre divino Y=10, H=5, W=6,
H=5, total: 26) este nombre vuelve 1820 veces en la Thorá, o sea 26 x 70.
Lo que es de notar, es que no sólo hay palabras que obedecen a esta
ley de los siete, sino frases enteras, lo que permite poner de relieve una estructura
interna de toda la Biblia. Ahora bien, este fenómeno puede aplicarse en cinco o seis
ideas dentro de un mismo texto, estas ideas vuelven a aparecer luego como múltiplos de
siete en el conjunto de la Biblia, como armónicas de una nota musical, lo que prueba que
no es obra humana. Para hombres, realizar intencionadamente tal estructura numérica
hubiera superado el marco de una vida entera, debido al tiempo que esto habría exigido, -
sin mencionar la suma global de esta estructura en el conjunto de la Biblia.
Por ejemplo, la expresión "Jehová habló a Moisés y dijo"
vuelve 21 veces en cada una de las dos partes del libro del Exodo (cap. 1 a 12 antes de la
liberación del pueblo, cap. 12 al final.) En el conjunto del libro, la frase citada
vuelve 42 veces, sea 6 x 7. Todavía en el conjunto del libro del Exodo, la expresión
"soy Jehová" aparece 7 veces pero si se parte desde el libro del Génesis con
Abraham, esta misma expresión aparece un múltiplo de siete, lo que significa que la ley
se aplica tanto a nivel de un texto particular como de una globalidad de textos. En el
relato de Abraham y en toda la Biblia, notamos que esta expresión está siempre vinculada
con una promesa divina.
Otro ejemplo, en Núm. 31 se trata de las fronteras del país
prometido. Esta palabra aparece allí 14 veces y la palabra "mar" 7 veces. En
los textos legislativos, encontramos de la misma manera palabras como "voto" e
incluso expresiones como "si... también..."
Esta ley es muy nítida, particularmente en el Deuteronomio. Así
mostró ya Goldberg que todas las formas que estaban en singular tenía que ver con
septenas. Lo mismo ocurre con el empleo de la palabra Elohim y Jhwh para designar a Dios.
Esto no tiene nada que ver con fuentes diferentes como lo afirman las críticas, sino que
se relaciona con la ley de los siete.
¿Qué prueba todo esto? Primero que el Pentateuco es UNO, en
contradicción con la teoría de las fuentes que afirma que es un conjunto de documentos
diferentes dentro del cual cada uno designa a Dios bajo un nombre distinto. El profesor
Cassuto ya lo había percibido, al mostrar la unidad de los dos primeros capítulos del
Génesis, mostrando como los nombres de Dios se empleaban según el caso, ya fuera con
materia inanimada (cuando Dios se llama Elohim), o bien en relación con el hombre (cuando
es designado bajo el nombre de Jhwh).
Hemos verificado los trabajos de Goldberg aquí en Bar-Ilán, y hemos
descubierto que es matemáticamente exacto: será nuestro punto de partida.
Tomamos otro ejemplo. En el relato de la Creación, la palabra
"Dios" vuelve 35 veces, o sea 5 x 7, la palabra "tierra" 21 veces, o
sea 3 x 7, las palabras "firmamento, alma viviente y agua" 7 veces, la
expresión "sobre la tierra" 7 veces, y otras dos veces donde se dice: "en
la faz de la tierra" para respetar la ley. En el relato del don del maná, "pan
del cielo" aparece 7 veces, "hijo de Israel" 7 veces y "Dios quien da
el pan" 21 veces.
Pero esto vale también al nivel de las letras. El primer versículo de
la Biblia tiene 7 palabras en hebreo y 28 letras (4x7), el segundo versículo tiene 14
palabras. Solo en el primer versículo de la Biblia hay 12 estructuras de 7. Solo a nivel
de las palabras, por ejemplo en el relato de la boda de Isaac, hay 50 estructuras de 7, de
momento sólo hemos estudiado 20 de ellas.
En efecto se sabe la importancia de la cifra 7 en la Biblia, pero
también en la naturaleza. Philon de Alejandría había escrito ya un libro sobre el tema.
Ahora la cuestión que se plantea es saber si humanamente es posible
escribir un libro, teniendo en cuenta una estructura tan compleja. ¡La respuesta es no!
Existe pues una potencia espiritual y sobrenatural que, por razones espirituales, condujo
misteriosamente a los autores bíblicos a introducir tal estructura sin saberlo ellos.
Hablé de estas cosas con alguien muy interesado en ellas, cuando de repente entendió a
donde esto le iba a llevar, exclamó: "¡Cada uno puede encontrar en la Biblia lo que
quiera!" Entonces dije que no, porque aquí no es una cuestión filosófica, sino
matemática. De hecho, esto es la parte más visible de esta estructura, ¡pero hay mucho
más!
Y ya en este punto, las cosas son convincentes. Por ejemplo no
encontramos nada similar en Víctor Hugo. Era un hombre normal, cuando escribió sus
obras, era él quien escribía. Se puede, es cierto, tratar de escribir así un relato
similar al de la creación, en el cual el nombre de Dios aparece 35 veces, pero en cuanto
se introduzca uno o dos factores más, ¡es, por decirlo así, humanamente imposible
escribir un texto coherente!
- ¿Entonces quién introdujo esto? ¿Moisés?
- No. Dios es quien ha revelado lo que escribió y quien introdujo esta
estructura. Unos amigos americanos intentaron escribir un texto con tres factores que
respetaran la ley de los siete. ¡Les costó más de 6 meses para escribir 10 líneas!
Cuando los trabajos de Goldberg se publicaron en el siglo pasado, no se le prestó
demasiada atención. ¡Pero todavía hay algo más prodigioso!
La ley de los cincuenta y los mensajes
codificados
Fue un rabino judío llamado Weismendel, originario de Checoslovaquia y
quien además era un monstruo en matemáticas, el que descubrió el principio mientras
estaba prisionero en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.
Consiguió escaparse mientras se le trasladaba a otro lugar y refugiarse en Suiza. Pero,
totalmente quebrantado por lo que había vivido, no pudo continuar sus investigaciones.
Son aquellos trabajos los que hemos recogido de nuevo en Bar-Ilán. He aquí de lo que se
trata:
La Biblia contiene verdaderos mensajes codificados. Se los encuentra
eliminando cierto número de letras según una frecuencia fija que se llama
"código": Así se selecciona una letra, sea cada 7 letras, sea sobre todo cada
cincuenta letras (7x7+1). En efecto, en la tradición judía, 50 es el número de la
revelación. Fue, 50 días después de la salida de Egipto, cuando los Israelitas
recibieron, el día de Pentecostés, el don de la Thorá, revelación de Dios. También
fue en el quincuagésimo año que los esclavos eran liberados y volvían a poseer su
herencia (porque la revelación de Dios libera). Por último, otro código a menudo
utilizado es 26, por ser el valor numérico del nombre divino. Así se ven aparecer
palabras hasta aquí invisibles y que se relacionan con el texto dentro del cual se
encuentran, y a menudo añaden algo para la comprensión de dicho texto. Para terminar,
otro fenómeno extraño aparece mucho: el punto de enganche de estas palabras codificadas
se hace dentro de las palabras a las cuales se refieren. He aquí varios ejemplos.
Así en Génesis 4:13-15, el nombre de Caín aparece en código de 50
letras a partir del nombre de Caín mismo, tal como aparece en el v. 13. Otro ejemplo en
Gn 11:1-5, el relato de la torre de Babel aparece en código de 50.
Pero a partir de estos ejemplos sencillos, hay que precisar que este
fenómeno presenta una complejidad muy grande en ciertos pasajes, sobre todo cuando se
combina y enlaza con la ley de los 7 que vimos más arriba. Hemos comprobado por
ordenador, por medio del cálculo de las probabilidades, si esto era debido al azar. Es
algo que el ordenador puede hacer en unos segundos. La respuesta es clara: no es debido al
azar. Ahora bien este fenómeno aparece a lo largo de toda la Biblia. Sin ordenador, es
difícil de ponerlo en evidencia, ¡pero el ordenador nos permite hacer cosas increíbles!
Por supuesto, este tipo de lectura en códigos puede encontrarse en
cualquier libro. Por ej. en "Los Miserables" de Víctor Hugo, ¡se puede
encontrar lo que se quiera! Pero aquí el milagro es que encontramos palabras que se
relacionan con el texto. Por ejemplo, cogimos las obras de Bialik y dAgnon
(escritores hebraicos contemporáneos). Por este medio salieron toda clase de palabras por
códigos muy grandes, en orden de centenas y hasta de millares de letras, mientras que en
la Biblia esto va por unidades y decenas. ¡Pero tanto en Bialik como en Agnon, las
palabras que salieron no tenían ninguna relación con el texto!
Cosa más extraordinaria aún: en el relato de la muerte de Adán, el
nombre Adán aparece 6 veces en el texto, pero aparece también una séptima vez en
código de 50. En otro tipo de código se encuentra la palabra "castigo del
hombre" (recordemos que todo el pasaje habla de la muerte de Adán) y las letras que
forman en código la palabra Adán se enganchan en las distintas menciones de la palabra
Adán en el texto, lo cual supone una complicación suplementaria. Lo mismo en la
bendición de Judá, cuando Jacob agonizante bendice a sus hijos. Empezamos a leer en el
texto desde donde se dice que ata a su asno. Ahora bien la palabra asno está escrita con
una letra inútil que no se lee. Incluso se podría pensar que se trata de una falta de
ortografía. Pero a partir de esta letra que los copistas retransmitieron fielmente, sin
entender su utilidad se puede formar la palabra "Judá". Esto nos muestra como
en la Thorá todas las letras tienen su sitio.
Otro ejemplo magnífico. Si tomamos el principio del Génesis, nos
damos cuenta que cada cincuenta letras aparece la palabra Thorá (Pentateuco). Este mismo
fenómeno se encuentra en el libro del Exodo.
En cambio, en Levítico esto cambia y con un código de 7 encontramos,
esta vez el nombre divino que aparece desde el principio hasta el final del libro, Yhwh.
En el libro de los Números se vuelve al código 50 y encontramos la palabra Thorá que
aparece como en Deuteronomio pero al revés y esto, aunque el libro del Deuteronomio es un
libro muy diferente.
Así, entre los 5 libros de Moisés, discernimos una gran simetría. El
ordenador mostró que ésta última no podía ser fruto del azar.
Pero vayamos más allá. Teniendo en cuenta la teoría de las fuentes,
el primer autor desconocido que hubiera escrito el primer documento hubiese debido tener
en cuenta el trabajo futuro de los demás, acerca del cual ignoraba todo, para introducir
una estructura numérica que tuviese en cuenta los trabajos de aquellos. ¡Lo que por
supuesto es imposible! ¡Sobre todo si se tiene en cuenta los cambios ocasionados por el
exilio! Para mis conferencias pensé en dar a esta estructura la forma de un candelabro
que alumbra el camino del hombre hacia Dios. El problema del Creador es extender la luz de
su palabra por el mundo. Ahora ha llegado el tiempo para el pueblo de recibir una luz más
grande. A partir de aquí, se pueden descubrir cosas conmovedoras que tienen carácter
profético, respecto a acontecimientos que deben de cumplirse de tal manera, que aún los
ateos deberán admitir que los autores bíblicos no lo podían ni imaginar. Desde luego,
¡para ponerlo en evidencia se debe recurrir al ordenador!
Los mensajes codificados resuelven ciertos
enigmas bíblicos
Así por ejemplo Levítico 23 nos manda celebrar la fiesta de los
Tabernáculos con cuatro especies de árboles, de los cuales dos no se citan
explícitamente. Ahora bien, en un sistema de códigos, logramos poner en evidencia las
palabras: limón, palmera, sauce, boj. Ahora bien, ¡desde siempre la tradición judía
identificó las cuatro especies de Sucot (tabernáculos) con estos cuatro árboles! ¿Esta
tradición, transmitida oralmente de generación en generación, se remontaría entonces a
los orígenes?
Existe también una tradición en el judaísmo según la cual, cuando
Moisés recibió la Thorá, sin que tuviese espacios entre las palabras (como era el caso
para las lenguas antiguas, p.ej. el egipcio antiguo), de forma que había varias maneras
de leer la Biblia, sobre todo al igual que el egipcio antiguo, se podía leer de derecha a
izquierda, de izquierda a derecha, de abajo-arriba o de arriba-abajo. Más tarde el Santo,
bendito sea mostró a Moisés el sitio exacto en el que debían separarse las palabras.
Hemos vuelto a tomar este procedimiento de "lecturas con varias
dimensiones" de la Biblia, aquí en Bar-llán, y descubrimos cosas fantásticas. Por
ejemplo los sueños de José, José soñó que el sol la luna y once estrellas se
prosternaban ante él. Su padre le reprendió diciendo: "¿Acaso tu madre, tus
hermanos y yo tendremos que prosternarnos ante ti?" Interpretó correctamente el
sueño: el sol representaba al padre, la luna a la madre y las estrellas a los hermanos.
Pero aquí hay un problema, es que la madre de José, Raquel, había muerto cuando José
tuvo el sueño. La tradición Judía examinó este problema y dio la explicación
siguiente. Después de la muerte de Raquel es Bilha, sierva de Jacob, la que recogió a
los hijos de su ama, José y Benjamín, y los crió como sus hijos. De manera que José la
consideraba como su madre. Y aquí la luna representa no a Raquel sino a Bilha. Ahora bien
en este pasaje precisamente aparece en código la palabra "Bilha". Pero si se
añade a esto un tercer elemento: la lectura a 2 dimensiones cuyo principio he explicado
más arriba, he aquí lo que se puede leer. "Raquel muerta". Así, en el mismo
pasaje, hay combinación de los dos sistemas que responden al enigma planteado por el
texto el cual, sin este esclarecimiento es incomprensible.
Así pues se ve como la Biblia no está escrita como un libro
ordinario, sino que lo ha sido por el Creador. Ya que es posible hacer de ella una lectura
interna mucho más profunda que la lectura superficial a la cual muchos se limitan. Cuanto
más se investiga; más descubrimos cosas fantásticas.
Pruebas indiscutibles
Tomemos otra vez el primer capítulo de Levítico que habla de los
sacrificios. En primer lugar, encontramos la Ley de los siete que se aplica a un gran
número de elementos: (...) sacrificios, sacerdotes, etc... pero si la expresión
"hijo de Aarón" aparece cuatro veces, el nombre de Aarón propiamente dicho, el
padre de los sacrificios, no aparece. Pero en código aparece 25 veces en el pasaje. Ahora
bien, teniendo en cuenta el número de letras que contiene este texto y la frecuencia con
la cual cada una de ellas vuelve, el ordenador mostró que el nombre de Aarón en este
pasaje, no debería volver más de 6 ó 7 veces. Y además las letras que forman el nombre
"Aarón" deberían aparecer en desorden (ej. ANARO o ARNOA etc...)
Ahora bien, el hecho es que en este texto la palabra "Aarón"
aparece 2 veces en el orden normal: se trata aquí de un milagro, en efecto. Se hizo una
contra-peritación. Mezclamos las letras del texto sin cambiarlas, y entonces no
funcionaba, la estructura del texto se había roto. Se intentó también otra cosa. Se
quitó una sola letra (lo que corresponde en hebreo a la letra L) ya nada funcionaba.
Pasaba lo mismo si se añadía una letra. Entonces tomemos otro texto de la Biblia: el
texto del Pentateuco samaritano escrito en hebreo antiguo con unas variantes muy ligeras,
sobre todo ortográficas o gramaticales, allí ya no funcionaba tampoco. Nos dimos cuenta
que funcionaba sólo en el marco y los límites del texto tradicional. Y esto va así de
lejos, porque significa que podemos confiar en el texto tradicional de la Biblia, que es
un texto EXACTO.
Cuanto más avanzamos en nuestro trabajo, más descubrimos la
complejidad de este enlace de estructuras y su interdependencia. Para que fuera una obra
humana, se hubiera necesitado generaciones de supergenios matemáticos trabajando durante
millones de años, después de haberse puesto de acuerdo para respetar un enlace
fantástico de leyes matemáticas con una complejidad infinita.
Otro ejemplo: a partir del texto en el que se dice que el hombre comió
del árbol del conocimiento, aparece la palabra "serpiente" en código de 613.
Ahora bien 613 es el número de mandamientos de la Thorá. El día en que encontremos
fenómenos similares en "Tartarin de Tarascon" de Alphonse Daudet se podrá
decir que hemos topado con un libro divino. ¡Porque es sobrenatural, es divino!
Para terminar, quiero decir que esto no es un trabajo especulativo, es
un trabajo científico y matemático. Y al menos que se trate de mala fe manifiesta, uno
no puede sustraerse a las cuestiones que plantean estos descubrimientos.
Uno de los aspectos más extraordinarios de esta investigación es la
naturaleza fonética de las palabras así reveladas en los textos, lo que tendería a
reforzar la teoría del profesor Katz, según la cual el antiguo Testamento y otros
escritos sagrados posteriores no son debidos a la mano humana. El profesor Katz da como
ejemplo el Libro de Ester, leído con ocasión de la fiesta del Purím para conmemorar la
salvación de los Judíos de Persia durante el reinado del rey Asuero (Xerxes).
Habiendo concedido el rey a uno de sus ministros, Amán, el permiso de
exterminar a los Judíos de su reino, la reina Ester, una Judía, logró desbaratar el
complot. Esta inversión de la situación es ocasión de grandes regocijos celebrados
hasta hoy durante la fiesta del Purím. Los diez hijos de Amán fueron ahorcados; su
nombre está mencionado en el libro de Ester. Después del ahorcamiento, pregunta el rey a
Ester lo que puede hacer por ella y su pueblo. Esta pide. "Qué los diez hijos de
Amán sean colgados en la horca" (Libro de Ester 9:13). Los eruditos se intrigaron
durante siglos por esta respuesta, ya que los diez habían sido ya ahorcados. Una
indicación de la clave del misterio se consigue en las tres letras hebraicas
"taf", "chin" y "zahin", escritas con letras de molde más
pequeñas que las demás en la enumeración de los diez hijos de Amán. El valor numérico
de estas tres corresponde al año del calendario judío paralelo en el calendario
gregoriano al año 1946. Mostrando una diapositiva de la portada del "Herald
Tribune" del 16 de octubre de 1946, que menciona la ejecución por ahorcamiento en
esta fecha de diez nazis juzgados y condenados por el tribunal de Nuremberg, el profesor
Katz explica que en realidad, los condenados eran once, pero como Herman Goering escapó
al ahorcamiento dándose la muerte por envenenamiento una hora antes de la ejecución. Sin
razón aparente, uno de los condenados, Julios Streicher, murmuró antes de que le
pusiesen la cuerda alrededor del cuello. "Fiesta de Purím 1946". Goering y
Streicher se habían convertido en instrumentos de la profecía del libro de Ester,
concluye el profesor Katz.
Añadan a esta ocurrencia, todavía dice el profesor Katz, el hecho de
que, según el calendario judío, "Hochana-Raba" considerado por la
tradición como el último día del perdón a continuación de los días austeros, que
incluyen a Roch Hachana y Kippur, el período del juicio divino, caía en 1946, el 16 de
octubre. Esta coincidencia purim-nazi fue, sin duda, de todos los ejemplos de alusiones
proféticas encerradas en la Biblia y otros escritos santos citados por los investigadores
israelíes, la más chocante.
"Tales coincidencias no pueden hallar explicación racional",
subraya el informático, profesor Wiener; "sólo las satisface una explicación
sobrenatural. La nuestra reside en el hecho de que la Biblia ha sido escrita por Dios
usando la mano de Moisés."
La estructura numérica de la Biblia
...Por más extraordinarios que sean los descubrimientos que relatamos, el
principio de ellos había sido descubierto ya al final del siglo pasado por Ivan Panine.
En aquella época, el ordenador era por supuesto desconocido, Panine no tenía sino su
cerebro. Trabajó 50 años sobre la estructura numérica de la Biblia y lo que es más,
trabajó sobre el Nuevo Testamento, mostrando que los mismos fenómenos numéricos
aparecen en las dos partes de la Biblia. Por el contrario, pudo probar que estos
fenómenos no se aplicaban para los libros apócrifos y entonces que éstos no eran
inspirados. Justo es que en homenaje al trabajo de este precursor que, por desgracia, fue
olvidado pronto a pesar del trabajo notable que fue el suyo, evoquemos lo que fue esencial
de su obra. Esto es lo que hace para nosotros Luc Burguin que examinó los escritos de
Panine y saca para nosotros las lecciones esenciales.
.... Existe también en el Nuevo Testamento
I. Panine nació el 12 de diciembre de 1855, en Rusia. Nihilista,
conspiró contra el Zar, por lo que tuvo que refugiarse en Alemania, luego en los EE.UU.
Estudió en Harvard. Fue durante estos años que siendo agnóstico se convirtió a
Jesucristo, luego descubrió primero que el texto griego del N. Testamento tenía una
estructura numérica absolutamente única. Este descubrimiento trastornó su vida. En
griego como en hebreo, así como se ha explicado más arriba, cada letra también es una
cifra. Se puede entonces cambiar en el texto bíblico cada letra por una cifra
correspondiente, y leer así el texto de forma matemática.
Ahora bien Panine notó como curiosos fenómenos matemáticos
aparecían entonces en el Nuevo Testamento cuando se adicionaba el valor numérico de una
palabra, de una frase, de un versículo, etc...
Así es como los números obtenidos eran a menudo múltiplos de 7.
Había notado ya Panine que por ejemplo el primer versículo de la Biblia se componía en
hebreo de siete palabras de 28 letras (4 x 7). Así puso en evidencia sólo en el primer
versículo de la Biblia 14 figuras de 7. Panine aún puso en evidencia muchas otras
figuras. Según el cálculo de las probabilidades, existe una posibilidad entre 3,5
billones que sea el fruto del azar (o sea ninguna) y concluyó Panine que solamente una
inteligencia sobrenatural condujo, sin saberlo ellos, a los autores de la Biblia a
introducir tal estructura numérica.
Así por ejemplo, notó Panine que el nombre de Jeremías es escrito en
hebreo bajo 7 formas distintas cuya suma es 279 x 7... 1953. Este nombre aparece 147
veces, o sea 21 x 7, y esto en 7 libros en los que 9 figuras de 7 aparecen.
Lo que vale a nivel de 7 libros se halla también para otros grupos de
libros los cuales tienen a veces en común palabras, o nombres, o frases, o hechos que en
su conjunto aparecen según la ley de los 7 dentro de un grupo dado de libros, o a veces
en toda la Biblia misma. ¿Cómo, pregunta Panine, los distintos autores de estos libros
se hubieran podido poner de acuerdo para puntualizar y armonizar esta estructura
numérica?
Mostró también Panine que cada autor bíblico tiene su propia
"firma numérica". Se encuentran en su libro estructuras numéricas que sólo le
pertenecen a él. Así Panine pudo probar la autenticidad de algunos libros cuyos
críticos impugnaban al autor, por ejemplo las epístolas de Juan o el Apocalipsis, en los
cuales se encuentran las estructuras numéricas de Juan el apóstol.
En el Nuevo Testamento por ejemplo, Panine, trabajando en los dos
primeros capítulos de Mateo, muestra que los relatos de la niñez y de la natividad
están repletos de figuras de 7 y esto a pesar de la construcción distinta de cada
párrafo.
El mismo fenómeno aparece en el Evangelio de Marcos y así es como los
doce primeros versículos de su Evangelio (a menudo considerados como no auténticos por
los críticos) presentan por ellos mismos 60 figuras de 7. Para los siete autores del
Nuevo Testamento puede decirse lo mismo.
Panine también analizó de la misma manera las siete fábulas de
Esopo, poeta griego, y el primer capítulo de la apología de Sócrates por Platón. El
resultado le hizo avergonzarse por haber dedicado tanto de su precioso tiempo a tal
empresa.
Panine pudo así demostrar que el canon de la Biblia es
matemáticamente exacto, ya sea en cuanto al número de libros que componen el Libro
Santo, su número de orden, (a propósito los trabajos de Panine mostraron que el orden
exacto es el orden de la Biblia hebraica y no el de la Biblia griega o de la mayoría de
las traducciones que vinieron después), el empleo de los nombres, de los autores
bíblicos luego de su identidad. En cuanto a los escritos anónimos, la estructura
numérica permite remontar hasta el autor.
Panine pudo así por este medio resolver ciertas preguntas
controvertidas en la interpretación de los textos bíblicos o en lo que se refiere a las
variaciones de un manuscrito a otro, y definir qué variación era el reflejo del texto
original. Por eso incluso pudo publicar una edición del Nuevo Testamento griego que
tenía en cuenta estos resultados.
Para Panine existe un paralelo cierto entre la armonía del universo y
la armonía matemática de la Biblia.
Aunque reconocido por numerosos teólogos de su época como el autor de
un descubrimiento de primera importancia en el campo de las ciencias bíblicas, Panine
cayó casi en el olvido, salvo en algunos medios evangélicos. Sin embargo, los que en su
tiempo examinaron sus trabajos debieron admitir el carácter indiscutible de su intuición
básica. Esto es lo que los científicos israelíes acaban de descubrir de nuevo sin
conocer por lo tanto a Panine. Así se encontrará rehabilitado un hombre que fue un gran
científico y un gran doctor de la Escritura Santa.
L.B.
La historia profética de la Humanidad en la estructura matemática de
la Biblia
La tercera parte del descubrimiento de los científicos israelíes se
hace pública.
Más pronto de lo que se había previsto, los ocho científicos
israelíes a los cuales otros se juntaron desde aquel entonces, decidieron hacer conocer
el resultado de sus trabajos.
De hecho esperaban para hacerlo, a que todo hubiera sido cuidadosamente
comprobado por algunos de los mayores matemáticos del mundo.
Habiendo sido hechas estas comprobaciones y siendo inatacables las
pruebas científicas, juzgaron que nada ya se oponía a su difusión.
No buscando ningún sensacionalismo, y conscientes de la amplitud y de
las consecuencias de este descubrimiento, publicaron sin publicidad, hace poco tiempo una
primera obra en hebreo.
Podemos pues ahora dar a los lectores de "Keren Israel" eco
de esta tercera parte que concierne a la historia de la Humanidad.
Respetando la línea de conducta de los científicos y la que habíamos
respetado desde el principio, presentaremos de manera sobria lo que es necesario hacer
para entender bien la magnitud de estos trabajos, sin más.
Lo que leerán Udes está traducido del hebreo y proviene, tanto de
documentos diversos como de entrevistas.
Para quien aborda con objetividad este extraordinario testimonio
rendido a la Biblia, la conclusión es evidente: solamente el Creador de los cielos y de
la tierra, él por cuyas leyes todo existe y todo subsiste, podía realizar esta obra
inmensa arquitectural y profética.
Y solamente en esta época, gracias a los ordenadores más
perfeccionados, es posible tener conocimiento de ello.
Los ordenadores permitieron averiguar que si una sola letra es cambiada
del texto bíblico, todas las leyes matemáticas que rigen el texto hebreo ya no son
respetadas, que ninguno de los otros libros profanos o religiosos probados responde a
estas leyes, y tampoco el Pentateuco Samaritano que sin embargo es tan cercano al texto
hebreo.
La Biblia es única y contiene en sí-misma la firma del Creador más
allá de lo que los hombres de Dios más llenos de fe podían imaginar.
El método utilizado por los científicos israelíes no es una
construcción artificial y arbitraria. Corresponde a lo que hacen los servicios militares
especializados en la descodificación de los mensajes codificados. Los matemáticos y
estadísticos famosos que efectuaron o averiguaron este gran trabajo pertenecen a las
universidades de Harvard, Yale, Haifa, Jerusalén y Tel-Aviv.
En Israel, algunas informaciones nos fueron
dadas al origen mismo...
Contamos en el n.38 de "Hashomer Israel" de qué manera
providencial tuvimos acceso a estas revelaciones. Las relaciones entabladas en aquella
época permanecen. He aquí lo esencial de las conversaciones que hemos recogido.
Este trabajo es el fruto de una operación matemática a nivel del
conjunto de la Biblia. Ha aportado una nueva dimensión al estudio del Libro.
La conseguimos con la ayuda de ordenadores.
No quisimos publicar estos trabajos en los medios de comunicación o en
la prensa antes de que estuviesen acabados. No queremos decir sino cosas que sean
sólidas, comprobadas.
Unos matemáticos y estadísticos del mundo entero están al corriente
de estos trabajos. Las han comprobado y han afirmado que va en serio. (Ver más adelante).
Hemos llegado a conclusiones fantásticas. Son hechos a los que nada
puede cambiar. Aquí nos encontramos ante una estructura matemática... dos y dos son
cuatro para todo el mundo. No se puede creer lo que se quiera en este campo.
Otro matemático, el profesor Kach, también de Harvard, uno de los
mayores especialistas del mundo, declaró: "El hecho existe, no hay nada que
decir." Tenemos pues aquí pruebas indiscutibles de la inspiración de la Thorá. Va
en serio.
La tercera parte...
En lo que se refiere a la tercera parte de nuestros trabajos, es uno de
nuestros colaboradores, experto en matemáticas y cálculo de probabilidades, que en unos
minutos encontró el fundamento de la técnica que permitió estos descubrimientos.
Cualquier palabra puede aparecer en saltos de letras en el Génesis,
cualquier palabra puede aparecer en una guía telefónica; pero lo que es específico del
libro del Génesis, es que el nombre aparece allí mediante frecuencias regulares, y por
otra parte, en textos que se relacionan con el sentido de la palabra.
Las frecuencias utilizadas son generalmente desde varias decenas hasta
varias centenas de letras. El ordenador saca casillas con líneas de 200 letras o según
la frecuencia que ha sido indicada.
Se encuentra en esta casilla el nombre que se busca y constatamos que
alrededor de este nombre aparecen detalles que aportan algo a la palabra principal y que
se llaman por esta razón "palabras-satélites".
"La historia humana es como un metro que se
desenrolla..."
Así hemos encontrado los detalles relativos a la historia de los
Judíos y de los pueblos extranjeros, la historia de justos y de malos con su fecha de
fallecimiento y de nacimiento y los acontecimientos importantes de su vida. Hemos
encontrado también unas leyes científicas y medícales, matemáticas, nombres de
enfermedades...
El primer ejemplo en el cual nos hemos detenido se refiere a la
historia francesa. Hemos encontrado palabras satélites como "La revolución
francesa", "La Bastilla", "La Marsellesa", "Luis",
"La casa de Borbón". La palabra "Bastilla" por ejemplo se encuentra
en el versículo del Génesis donde José había sido llevado a la cárcel, donde se dice:
"El sitio en el que los prisioneros del rey estaban encarcelados".
El que descubrió este fenómeno por primera vez pensó que era
imposible. Guardó estas cosas para él durante meses. Después de haber hecho numerosas
verificaciones decidió hablarlo con sus colegas. Juntos hicieron otros ensayos, todos
igual de contundentes.
Cuando llegamos a estas conclusiones tuvimos miedo, y nos dijimos
"a lo mejor no es más que un juego o una construcción artificial, o entonces es
algo infinitamente santo."
Claro, Rambam, el famoso rabino del siglo XII dice que todo está
escrito en la Thorá, pero ¿acaso se equivoca? Seguimos nuestras investigaciones en
silencio, pero cada vez más llegábamos a la conclusión de que allí había un fenómeno
sorprendente.
El libro del Génesis es el libro de la historia del hombre. La palabra
"toldot" no sólo significa el origen del hombre sino también la historia del
género humano. Así la historia humana es como un metro que se desenrolla. Todo está
ahí dentro pero sólo es en el tiempo y por etapas que se ha ido revelando.
De la misma manera, en el texto en que está escrito "y Faraón
dice a José" aparece la expresión "Franz Joseph (Francisco José), nombre del
rey" y cuando se cambia la frecuencia de las palabras satélites se añaden, por
ejemplo. "Un rey de Austria", "Habsburgo" siempre al lado del nombre
de José. Cambiando aún las frecuencias encontramos "Franz Joseph (Francisco José)
en la ciudad de Viena, en la ciudad de Jerusalén". Investigamos, y constatamos que
el rey Francisco José es el primer soberano europeo que visitó Jerusalén en el siglo
XIX.
Es evidente que todo esto no puede ser el fruto del azar.
¿Pueden hacerse los mismos descubrimientos en
otros libros?
No. Voy a explicar por qué, pero primero daré aún más ejemplos.
Encontramos también los reyes de naciones tales como Suecia o
también, por ejemplo hombres de estado como "Tomás Masaryk" con las palabras
satélites "un presidente... Praga... 1948".
En otros sitios aparecen "Dreyfus", "Emilio Zola",
"Acuso" (título del artículo de prensa que desembocó en el asunto Dreyfus)
etc...
Sobre Israel también hay muchos detalles. Encontramos por ejemplo, los
nombres "Herzl", "Balfour", luego en otro sitio "Arafat,
terrorista, terror", etc...
En el texto aparecen también leyes matemáticas, teoremas y los
nombres de los que los descubrieron tales como Proudhon, Newton, Koch, etc...
Se pueden ver aparecer también las palabras "enfermedad,
virus". Así por ejemplo en el cuadro donde aparece la palabra diabetes, se
encuentran igualmente "nombre de la enfermedad", "diabetes",
"descripción de la enfermedad", "páncreas", "nombre del
remedio, insulina".
En otros cuadros figuran también "Hitler en la ciudad de
Berlín", "Nazi y Shoa" (destrucción de los Judíos por los Nazis).
Encontramos la fecha del fin de la guerra según el calendario judío y según el
calendario común: "8 de Mayo de 1945", con numerosos detalles.
"Eichmann" aparece al lado de "Auschwitz", "Mengele" aparece
también, es citado cuatro veces, y al lado de su nombre encontramos:
"selección" y "no se encontrará". En otro sitio con otro código
encontramos la palabra "Brasil". Sabemos que Mengele después de la guerra se
refugió en Brasil y le buscaron durante mucho tiempo en vano. Además encontramos el
nombre de un hombre que ha sido exhumado en su lugar en Brasil. De hecho se pensó durante
un tiempo que se había encontrado su tumba; luego se supo que era la de uno llamado
Rakow. Ahora bien, el nombre Rakow se menciona igualmente en una de las palabras
satélites vecinas a la de Mengele.
Para el SIDA hay numerosos detalles, esencialmente en tres textos:
Génesis cap. 5, vers. 1, Gn 6:12, Gn 19:5...
Los ejemplos podrían multiplicarse
Es evidente que todo esto no es arbitrario, uno no puede encontrar lo
que quiera, pero hace falta estudios muy profundos para llegar a estas conclusiones.
Hemos probado también otro experimento. Hemos tomado una enciclopedia
en cuatro volúmenes de los hombres famosos de la historia del pueblo Judío. En esta
enciclopedia cogimos por azar una lista de 34 nombres de personajes famosos, en tres
columnas su fecha de nacimiento, con los acontecimientos importantes de su vida y su fecha
de fallecimiento. Introdujimos en el ordenador cada uno de estos 34 nombres cogidos al
azar. No hay ni un solo fallo. Cada vez el nombre ha salido con la fecha de nacimiento, la
fecha de fallecimiento, y en algunos de ellos, con los acontecimientos principales de su
vida.
Tomo el ejemplo de Ramahal, famoso rabino de la Edad-Media, en el que
encontramos esto. "En el país de Acco durante una epidemia"; sabemos que este
hombre murió en una epidemia de peste que diezmó la ciudad de Acco (San Juan de Acro).
Los ejemplos podrían multiplicarse.
¿Cómo se puede comprobar este trabajo?
Es un trabajo matemático muy exacto. Tratamos de ver si era el
producto del azar, si podíamos hacerlo mismo con cualquier libro. Cogimos primero el
libro del Génesis y mezclamos las letras, cambiamos la forma escrita, y entonces ya no
funcionaba; la misma constatación si añadíamos o si quitábamos una sola letra.
Es la prueba de que se trata en efecto aquí de un libro divino. Lo
intentamos también en otros libros, y no daba resultados.
En lo que se refiere al libro del Génesis la conclusión es nítida:
es sobrenatural, no es humano. Haría falta un super-genio literario para escribir una
obra maestra como el libro del Génesis, cuando se sabe que bajo los estratos de este
libro están unos detalles como la biografía de los grandes hombres de Israel, la
Revolución Francesa, el asunto Dreyfus etc... Uno se pregunta cómo esto no altera el
estilo, ni el idioma, ni la sintaxis del libro de manera que uno no se da cuenta al leer
el texto que estos estratos existen.
Pero además haría falta que este super-genio literario conociera de
antemano toda la historia futura de la humanidad y la vida de los individuos hasta los
detalles, y tendría que haber introducido toda esta información superando problemas
técnicos enormes. Porque siempre se puede introducir una palabra codificada en un sitio
determinado... pero cuando se trata de introducir juntas un número grande de
informaciones conjuntas, donde cada una aporta algo nuevo respecto a la que la precede,
eliminando a la vez la aparición accidental de fenómenos fortuitos que vendrían a
falsear el conjunto, el problema es completamente imposible. ¿Quién ha escondido estas
informaciones en el Libro? La respuesta se impone por sí misma.
"Trabajos serios dirigidos por
investigadores serios..."
Los científicos confiaron también sus trabajos a varios grandes
matemáticos israelíes y americanos. Los profesores H. Furstenberg, I Piatetski-Shapiro,
y de la Universidad de Yale: D. Kazhdan; de la Universidad de Harvard: J. Bernstein,
hicieron una declaración común en relación a estos descubrimientos, he aquí algunos
extractos:
El fenómeno estudiado en la presente obra ha sido descubierto hace
varias decenas de años por el rabbi Ch. Weismandel.
A lo largo de los años, personas que se inspiraron directamente en los
descubrimientos de Weismandel acumularon numerosos otros ejemplos. Por más impresionantes
que fueran éstos, no había entonces ningún medio seguro de determinar que estos hechos
observables no eran simplemente la consecuencia normal de la enorme cantidad de palabras y
expresiones que es posible obtener cuando se estudia en el texto bíblico la progresión
matemática.
El profesor Doron Witzum, y sus colaboradores, los profesores Iliyas
Rips y Yoav Rosenberg intentaron llevar un estudio sistemático del fenómeno, con la
ayuda de ordenadores ultra-rápidos. La meta de su investigación es demostrar que este
fenómeno es auténtico, es decir, que su frecuencia no se puede explicar simplemente por
medio de unas combinaciones que serían debidas al azar.
Dentro de esta perspectiva, el autor presenta un cierto número de
sujetos todos vinculados a una serie de palabras afines (satélites). Muestra después que
para cada uno de estos sujetos existe un número impresionante de apariciones de palabras
satélites siempre según la progresión matemática.
Para facilitar un criterio lo más objetivo posible respecto a las
interconexiones de los grupos de palabras, el autor y sus colaboradores describen una
experiencia cuyos resultados son particularmente interesantes: estudian la medida de
proximidad que hay entre los nombres de personajes históricos judíos de primer plano y
las fechas de fallecimiento de éstos.
Estas investigaciones son trabajos serios, dirigidos por investigadores
serios...
7 firmas que cuentan...
Los científicos ELIAOURI FAS (Matemático), Doron WITZUM (Físico),
YOAV ROSZENBERG, I BODEN HAMER, HAFLIN, Mickaël SHAWN, SOGRENIK, hicieron entre otras,
las observaciones siguientes en la introducción a la presentación de sus trabajos:
"¿Se trata de un fenómeno fortuito? Si se utiliza este mismo
principio para otro libro que el de la Tohrá, se pone en evidencia palabras incoherentes,
al contrario de lo que ocurre en la Biblia. Aquí en efecto encontramos una información
abundante y llena de significado).
Los trabajos sólo revelan una pequeña parte de ellos. Dedujimos de
ello una metodología que permite estudiar el fenómeno de manera cuantitativa y sin
prejuicio a-priori.
Unos exámenes en profundidad se efectuaron y estos son los resultados
de las investigaciones que se publican ahora..."
El estudio estadístico es formal:
¡No es casualidad!
El estadístico EIie MERTSAVACH, director de investigaciones
estadísticas, al que fueron confiados para su comprobación los trabajos de los ocho
científicos, afirma rotundamente:
"...Los sabios dijeron que la Thorá tiene 70 facetas. He aquí
que aparece ahora un nuevo sistema que revela que la Thorá tiene unas profundidades
escondidas y desconocidas hasta ahora.
Constatamos en ello una similitud con las leyes de la naturaleza, un
acuerdo íntimo entre éstas y las leyes que aquí se han descubierto. Son las mismas
leyes sobre las que se fundamenta la existencia del mundo.
Desde el punto de vista estrictamente científico la cuestión es saber
si los resultados son el hecho del azar o si la aparición de palabras y expresiones
codificadas es el resultado de una intención..."
Los trabajos publicados presentan un número de exámenes estadísticos
que fueron verificados y que muestran con un nivel de certeza importante que las palabras
codificadas que aparecen en la Thorá por saltos de letras no son fortuitas.
"Me he ocupado de una parte importante de estos exámenes
estadísticos y llegué a la conclusión de una manera formal que se trata aquí de un
fenómeno que escapa a las leyes del azar, en lo que concierne a las informaciones que
aparecen en código a lo largo del texto bíblico..."
"...Las investigaciones estadísticas efectuadas en el texto de la
Thorá fueron efectuadas en otros textos sometidos exactamente al mismo tratamiento. La
comparación de los resultados en los dos casos muestra y pone de manifiesto el carácter
único del texto de la Thorá.
La realización de exámenes estadísticos exige una gran atención y
un gran número de operaciones. Está claro que no se pueden emprender sin recurrir
intensamente al ordenador y a unos programas complejos informatizados. Es quizás lo que
explica el hecho de que la publicación de estos trabajos no haya podido realizarse hasta
estos últimos tiempos.
Esperamos que estas investigaciones se intensificarán y se arraigarán
en distintas disciplinas científicas."
EL pasado y el presente pueden ser sondeados
pero no el futuro
La tercera parte de los trabajos relativos a la estructura matemática
de la Biblia trata de la aparición de palabras o expresiones mediante saltos de letras
equidistantes realizado sobre un gran número de letras. Hasta ahora las publicaciones se
refieren exclusivamente al libro del Génesis.
Existe una antigua tradición según la cual la Thorá que Moisés
recibió por revelación contiene en cierne toda la historia de la humanidad hasta el fin.
Además contiene también toda la sabiduría del mundo:
"No hay nada que no esté en ciernes en la Thorá" declaran
los sabios.
Jesús en el sermón del monte subraya también el carácter profético
de la Thorá diciendo: "En tanto el cielo y la tierra permanezcan no desaparecerá de
la Thorá una sola iota o una sola tilde de letra hasta que todo se haya cumplido."
Entonces quedan todavía cosas que deben cumplirse, y esto hasta los
tiempos del fin; los menores detalles del texto original tienen desde entonces una
importancia mayor de lo que parece.
Ahora bien, desde siempre y hasta hoy, la Thorá ha sido copiada a mano
por escribas según reglas codificadas escrupulosamente. Exigían de los escribas una
exactitud minuciosa, hasta en la forma de las letras, su talla (a veces algunas estaban
escritas en letras de molde más grandes o más pequeñas sin razón aparente) y ciertos
acentos en apariencia inútiles que las remataban: los "teamim" o tildes de
letras de los que hablaba Jesús.
Unas reglas minuciosas de transcripción
Rambam, el rabino, codificó este conjunto en veinte reglas. Ahí es
donde encontramos, especialmente la necesidad de no olvidar ninguna letra y no añadir
ninguna. Uno de los escribas llamado rabbi Ismael escribía a su hijo. "Hijo mío,
sé escrupuloso en tu trabajo porque toca a las realidades celestes, no quites ninguna
letra y no añadas ninguna porque contienen el mundo entero."
Es el respeto escrupuloso de estas reglas lo que permitió la
transmisión fiel del texto de la Biblia de generación en generación, incluso cuando los
escribas no entendían siempre la importancia de las letras ni la utilidad de los signos
que transcribían.
Según otra tradición, cuando Dios dio a Moisés la Thorá en el Monte
Sinaí, Moisés veía como una especie de película desarrollarse ante sus ojos, con el
texto que debía transcribir escrito en letras de fuego SIN ESPACIO ENTRE LAS PALABRAS
(esto para estar seguro de que no olvidaría ninguna letra). Luego Dios le dictaba en voz
alta cada letra y cada palabra para mostrarle donde debía poner las separaciones de las
palabras.
Cualquiera que sea el valor histórico o legendario de estas
tradiciones, la tercera parte de los trabajos de los científicos israelíes confirma las
intuiciones esenciales.
En efecto, el libro del Génesis es, según Génesis 5:1, "el
libro de la historia de la humanidad" (expresión que se traduce en general por libro
de la posteridad de Adán.)
Ahora bien, los científicos pusieron de manifiesto en los estratos
profundos del texto bíblico las grandes etapas de la humanidad desde los orígenes hasta
hoy en día.
Como lo dijimos precedentemente, se trata no obstante del futuro
cumplido, es decir del futuro respeto a la época en que se redactó la Biblia, y que
pertenece hoy en día para nosotros al pasado. No se puede de ninguna manera tratar por
este procedimiento de descubrir el futuro propiamente dicho. El porvenir en el sentido
absoluto del término está por supuesto contenido en estos estratos pero los métodos de
investigación puntualizados por los científicos israelíes no permiten sondearlo.
Como una película alrededor de un cilindro
(Rodillo)
¿Qué es entonces este método?
Se trata de buscar palabras y expresiones por saltos de letras, pero
con códigos y frecuencias infinitamente más importantes. Estos códigos pueden variar
entre varias centenas y varios millares de letras.
Se plantea entonces un problema de tratamiento de texto. La solución
consiste pues en imaginar el libro del Génesis con sus 78064 letras escritas en una
película SIN ESPACIO ENTRE LAS PALABRAS.
Se introduce en el ordenador una palabra principal que sirve de base
para toda la investigación. El ordenador indica entonces si esta palabra aparece en el
Génesis, cuántas veces, y para cada aparición, en qué frecuencia.
Se selecciona luego la frecuencia más pequeña y el ordenador escribe
el libro del Génesis entero, como si la película estuviera enrollada alrededor de un
cilindro en el que cada espira comprendiera un número de letras equivalente a la
frecuencia de la palabra buscada.
Si se despliega el cilindro así formado, se obtiene un cuadro
rectangular en el cual se lee la palabra buscada de abajo-arriba puesto que entre cada
espira del cilindro existe la misma frecuencia: la que fue determinada al principio y que
es la frecuencia de la palabra básica.
Aparecen pues unos fenómenos sorprendentes: la palabra buscada aparece
en un versículo cuyo sentido es vecino; además alrededor de la palabra principal
aparecen palabras satélites que se relacionan con la palabra principal desde el punto de
vista semántico. Pero no se acaba aquí: si se repite toda la operación a partir de otra
palabra cuyo sentido se relaciona con el sentido de la primera palabra buscada, esta
segunda palabra principal y sus satélites aparecen en el mismo sitio que la serie
precedente, lo que significa que las palabras vinculadas entre sí por el sentido son
cercanas topográficamente en el texto del Génesis.
"La lectura a dos dimensiones"
Al final, dividiendo la frecuencia básica de los cuadros en forma de
dos por dos, tres, cuatro... etc. se ven aparecer en cada operación palabras satélites
nuevas, cada una de las cuales aporta una precisión nueva respecto a la serie de palabras
precedente.
Estas palabras se leen igual hacia adelante como para atrás, de abajo
arriba y de arriba abajo o en diagonal según el principio de la sopa de letras, es lo que
los científicos israelíes llaman la lectura a dos dimensiones.
Durante varios años, antes de publicar estos sorprendentes resultados,
los matemáticos y estadísticos israelíes y americanos se dedicaron a verificaciones
profundas para ver si la aparición de estos fenómenos era o no producto del azar. El
resultado de estos trabajos acaba de ser publicado en hebreo en una obra consecuente
llamada: "Hamimad hanosaf".
En esta obra, todas las objeciones posibles fueron examinadas y
tratadas cuidadosamente. No podemos entrar, en el marco de esta revista, en el detalle de
este examen muy completo. No evocaremos sino algunos aspectos de estas verificaciones.
En cualquier libro pueden aparecer fortuitamente mediante lo que
acabamos de exponer, pares de palabras por saltos de letras equidistantes.
Pero además de que semejantes pares de palabras aparecen en general
pocas veces en un libro, no tienen relación con el sentido del texto a través del cual
se manifiestan. Por otra parte, no se encuentran palabras satélites como es el caso en el
libro del Génesis.
Los científicos israelíes lo han averiguado sobre el equivalente de
125 obras de literatura en general, cogidas al azar.
Otra verificación consistía en mezclar las letras del Génesis
trastornándole el orden. Los fenómenos que indicamos más arriba entonces ya no
aparecían nada más que en una proporción insignificante como en un libro cualquiera tal
como lo señalamos ya.
El libro del Génesis ha sido dividido en 78 fragmentos de 1.000 letras
donde la letra A había sido sistemáticamente reemplazada por la letra H. Ahí también
resultaba de ello la desaparición de los fenómenos de aparición de palabras codificadas
con sus satélites, ocurría lo mismo si se quitaba una letra o si se añadía otra.
El equipo de investigadores cogió, entonces, al azar, en la
enciclopedia de los grandes hombres del pueblo judío en cuatros tomos, 34 nombres, que
fueron introducidos uno tras otro en el ordenador.
Cada vez un nombre salía con el apodo cuando lo había, la fecha de
nacimiento y la de fallecimiento, y a veces detalles extremadamente numerosos sobre la
biografía de cada uno de estos grandes hombres.
Un estadístico extranjero al que se le comunicaron estos resultados
propuso una contraprueba y sometió a los investigadores israelíes otras dos listas que
había elaborado él mismo a partir de la misma enciclopedia, que fueron sometidas al
mismo tratamiento que la primera con el mismo resultado: esta última verificación
necesitó aún varios meses, que retrasaron la publicación de los trabajos.
Subrayemos para terminar que el texto del Génesis del Pentateuco
Samaritano, que difiere del texto clásico en ínfimos detalles - iota o tildes de letras
- no permite ver aparecer los mensajes codificados que evocamos.
Lo más sorprendente es que el método en sí, tal como acaba de ser
descrito, aparece en código como una especie de confirmación interna. En efecto la
expresión "salto de letra" aparece con el principio del mínimo y el de la
lectura a dos dimensiones. En Génesis 26:5, está escrito: "Abraham guardará mis
estatutos, mis preceptos, mis ordenanzas y mi Thorá" (es el único sitio del libro
del Génesis donde se halla la palabra Thorá). Ahora bien, en este texto aparece en
código la palabra "Thorá", "judío", luego la expresión "el
Eterno Dios", luego "verdad", "Thorá de Dios" y "Dios de
verdad" y por fin la expresión "sello de la verdad" y "saltos de
letras equidistantes: prueba de la verdad".
En este estado de la reflexión, se impone una evidencia, la aparición
de estos fenómenos en el libro del Génesis es un milagro de Dios, del Dios de verdad
quien reveló una palabra de verdad con el fin de que los que la pusieren en práctica
vivan por ella.
Los apartados siguientes fueron elaborados a partir de diferentes
documentos que obtuvimos. Publicamos el resumen de las conclusiones tales como aparecen en
el texto.
La Shoa
Es uno de los temas esenciales. La shoa es el término histórico para
designar la exterminación del pueblo judío de Europa por Hitler durante la segunda
guerra mundial. Hasta entonces se la llamaba impropiamente el holocausto. Se trata
abundantemente de este tema en los estratos de la Biblia como lo muestran los ejemplos
siguientes:
Empezamos por, "Alemania", "Berlín"... En cuadro
de 153 estas palabras aparecen con "adversario", "nazi" en el texto de
Nimrod, donde se dice. "Este fue vigoroso cazador delante de Jehová" (Génesis
10:9). La palabra "Alemania" aparece en relación con el texto: el país de los
goiim (es el relato de la separación de los pueblos después del diluvio, en Génesis
cap. 10) entre los cuales aparece la palabra "Ashkenaz", que en hebreo de la
Edad-Media designa a Alemania y todavía está usado hoy en día.
En la expresión "Nimrod vigoroso cazador delante de Jehová"
aparece "enemigo", "Hitler". Nimrod, como lo sabemos, fue el primero
en fundar un imperio con vocación universal, como lo tratará de hacer Hitler más tarde.
Se encuentra también en este texto la expresión: "su boca infundía el
terror". Ahora bien, se sabe que los discursos de Hitler eran de este tipo. Luego se
encuentra "llaga de los Judíos", lo que nos remite a Lamentaciones de Jeremías
cap. 3, vers. 48 "Ríos de agua echan mis ojos por el quebrantamiento (la llaga) de
la hija de mi pueblo", "luego el rey feroz", "asesino" en
Génesis 10:26; ahora bien se trata en este versículo de un hombre llamado
"antecámara de la muerte" "Hatsarmaveth". Aparece aquí la relación
entre "el rey feroz" y "el enemigo" arriba citados, si seguimos con
los cuadros encontramos "Ashkenaz" que es el nombre hebreo de Alemania,
"nazi", "matanza", "Hitler", "él les extermina",
y todo esto bajo el versículo "el corazón del hombre es malo desde su
juventud". (Génesis 8:21)
La expresión "él les extermina" aparece en el versículo de
Génesis 8:20, después del sacrificio de Noé donde se halla también la expresión
"matanza": "Ya que los pensamientos del corazón del hombre son malos desde
su juventud."
Ahora bien, lo esencial de la matanza tuvo lugar en Auschwitz. En
Génesis 6:13 leemos. "El fin de toda carne ha llegado a través de mí" en este
texto aparece en código "en Auschwitz", así como en el que se dice.
"Vamos, hagamos ladrillos y cozámoslos con fuego" (Génesis 11:3) donde
encontramos: "la destrucción", "en Auschwitz", que también era, como
se sabe, un campo de trabajo. Luego aparecen "proceso de destrucción",
"hornos crematorios", "Eichmann", estas palabras en el texto del
diluvio donde está escrito: "toda carne pereció", luego "los
perseguidores", "Eichmann". En el texto de los jefes de Edom (Génesis
36:12) en el que se encuentra también el nombre de Herodes, encontramos: "Jefe de
los perseguidores", "Eichmann". Este nombre aparece en la expresión
"el jefe Amalek" donde se encuentra también "él los destruye",
después se encuentran "Adolfo, jefe de los degolladores", "los enemigos
destruyen a un gran pueblo", "Eichmann: odiará a mi pueblo".
Si ahora pasamos al texto donde se dice que José mandó a Jacob, su
padre, unos carros (vagones en hebreo - como en francés antiguo -) para llevarlos a
Egipto con sus mujeres y sus hijos (Génesis 45:19) he aquí lo que encontramos.
"Eichmann, su verdugo" ahora bien la tarea esencial de Eichmann era la
organización de convoyes ferroviarios para la deportación de los Judíos con las mujeres
y los hijos. Se encuentra entonces "pueblo mío", "el pueblo de
Israel", "el pueblo de Dios", "Dios se apresurará". Estos
términos aparecen en el texto donde se dice. "Dios se apresurará para
ejecutarlo" (los sueños del Faraón) (Génesis 41:32); luego encontramos:
"Eichmann exterminará a un pueblo grande l/3". El pueblo judío antes de la
guerra contaba 18 millones de hombres, 6 millones fueron exterminados, o sea 1/3. Sigamos
en este mismo texto donde se trata de los "vagones" enviados por José para
hacer subir a sus hermanos a Egipto con sus mujeres e hijos. He aquí lo que leemos:
"en ferrocarriles para exterminar a Israel". "Israel" coincide con el
versículo que dice. "Israel salió en los vagones que Faraón había mandado."
(Génesis 46:5)
Sin embargo se trata aquí de un viaje para la destrucción. Otro
cuadro nos da "a Auschwitz", "un gran pueblo ha sido exterminado por los
SS.SS." Esta expresión aparece en el texto del encuentro entre Jacob y José, a la
llegada de Jacob a Egipto: éste declara: "Ahora voy a morir ya que he visto tu
rostro" (Génesis 46:30). Allí aparece la expresión: "Un gran pueblo es
destruido" e "Israel dice: ahora voy a fallecer". En efecto el pueblo de
Israel, que había sobrevivido a todas las numerosas persecuciones a las cuales había
sido sometido a lo largo de la historia, creyó que esa vez era ya el fin para él.
Luego encontramos "Ziklon B" (que era el nombre del gas usado
en las cámaras de gas) con la expresión "harán perecer a un gran pueblo por los
gases". Esto aparece en Génesis, cap.21, vers. 23, donde se dice: "el pueblo
del país en el cual has vivido" con esta expresión. "Los destructores, los
Alemanes". Ahora bien los Judíos vivieron durante muchos siglos en Alemania.
En el sueño de Betél, Jacob declara. "Cuán terrible es este
lugar" (Génesis, cap. 28, vers. 17). Allí encontramos la palabra "
Auschwitz" y "gas tóxico", "cámaras de gas",
"cianuro", "ziklon B", que era derivado del cianuro.
La expresión "solución final" - eufemismo usado por los
Nazis para designar la exterminación de los Judíos, aparece dos veces en el Génesis
cuando José da la explicación (en hebreo: solución) de los sueños del Faraón.
(Génesis 40: 12 y 18) "he aquí la explicación" (en hebreo: solución)
Pero los nazis utilizaban también a los grupos SS. SS. para exterminar
a los Judíos tales como los "Einzatzgruppen" que, además, incendiaban los
poblados judíos. "Einsatzgruppen" aparece cerca de "solución final"
con "SS." e "incendio".
En el texto de Génesis, cap. 2, vers. 11 sobre el oro de Havila se
encuentra: "la shoa", "el pecado de Auschwitz", "elaborado en
Berlín". En el texto del Génesis, cap. 3, vers. 14, Dios dice a la serpiente:
"Maldita seas entre todos los animales de la tierra"; luego la palabra
"Musulmán" (nombre dado a los rescatados de los campos de la muerte, reducidos
al estado de esqueletos vivientes) con el texto "mi castigo es demasiado grande para
que pueda soportarlo" (Génesis 4:12-14). Son las palabras de Caín a Jehová.
Una prueba irrefutable: Los 34 nombres de
personajes famosos de Israel
Harían falta páginas enteras para exponer todos los detalles
revelados en código sobre la biografía de los grandes hombres de Israel de los que hemos
hablado en un artículo precedente. Sólo tomaremos algunos ejemplos.
Empecemos por rabbi Meir Ben Baruch, también llamado Maharam de
Rothenborg o sólo Maharam, uno de los grandes judíos de Alemania, que vivió en la
Edad-Media.
Maharam significa: "Nuestro Maestro el Rav Rabbi Meir". Un
cuadro de 202 letras nos permite ver aparecer el nombre "Rabbi Meir".
Palabra-satélite: "Maharam", luego en otro cuadro: "Ben Baruch",
luego la palabra "Haasheri", es decir "nuestro maestro Asher Bar
Ihiel": el principal de los discípulos de Maharam: Maharam conoció grandes
desgracias en los últimos años de su vida. Perseguido en Alemania, intentó huir a
Israel un año después de que el Emperador Rodolfo intentara imponer un nuevo impuesto a
las comunidades judías de Alemania. Maharam se opuso a ello y el emperador le hizo
encarcelar hasta su muerte, sobrevenida el 19 del mes dIyar. Un cuadro de 122 letras
nos muestra (Génesis 3:16) "19 dIyar", "rabbi Meir Ben Baruch".
En el versículo donde Dios dice a Eva: "aumentaré tus dolores" encontramos
"Meir el Maharam" "preso" y "su enemigo un blasfemador".
Maharam fue prisionero durante siete años en una torre desde la cual siguió dirigiendo
por carta a las comunidades judías de Alemania. Firmaba sus cartas. "El
desgraciado".
Ahora bien, aparecen en un cuadro de 307 letras: "Maharam en la
torre", "vive en la torre", esto en el versículo donde se dice que Jacob
cogió una piedra con la que hizo su cabecera (Génesis cap. 28 vers. 11), mientras que
como el rabino, Jacob estaba en angustia y tuvo una visión. Ahora bien, aquí encontramos
"durante 7 años", "vive en la torre", "verá a Dios",
"en su dolor" (pobreza). La expresión "7 años" aparece en el texto
donde se dice: "Te serviré siete años por Raquel, tu hija menor." (Génesis,
cap. 29, vers. 18) y la palabra "pobre" en Génesis 29:32 "Jehová vio mi
dolor."
En otro cuadro aparecen las palabras "preso"
"emperador" y, en la palabra "Maharam", "castigo" luego el
nombre del emperador. "Rodolfo", y por fin "rabbi Meir Ben Baruch":
Cuando murió no se permitió que fuera enterrado en Israel, pero sus discípulos lograron
algunos años después recuperar su cuerpo y enterrarlo con sus padres en la ciudad de
Bornuza de la cual era originario. Ahora bien, en el versículo en el que Jacob dice a
José: "Me harás el favor de enterrarme en la tumba de mis padres" (Génesis
47:29-30) leemos: "rabbi Meir Ben Baruch", "seré sepultado con mis
padres", "Bornuza", luego "le enterraron en Bornuza". Es 14 años
después de su muerte cuando Maharam fue sepultado allí por un noble llamado
"Wimphen" cuyo nombre aquí aparece. Wimphen murió dos años más tarde y fue
sepultado al lado de Maharam. En el versículo "actúa conmigo con gracia y
misericordia" (Génesis 47:29) encontramos "rabbi Meir Ben Baruch" y
"Wimphen".
He aquí una pequeñísima parte de los detalles que se encuentran
sobre la vida del Rabbi Meir Ben Baruch. Para estudiar en el plan estadístico las
probabilidades del conjunto habría que estudiar cada detalle y su relación con el
conjunto, lo que exigiría un trabajo enorme y daría sin duda alguna resultados
infinitamente superiores a lo que podría producir el azar.
Cien años antes de Maharam vivía Rambam. Es decir "Rabbi Moshe
Ben Maimonide", también llamado "el Español") o "la gran luz".
En un cuadro de 1812 letras, encontramos "rabbi Moshe", "el Español",
"rabbi Moshe Ben Maimonide", "Rambam", luego, la fecha de su muerte.
Maharashal es el apodo de "rabbi Shlomo Louria". En un cuadro
de 114 y con submúltiplos, encontramos "Maharashal", "Shlomo", su
fecha de nacimiento y la de su fallecimiento.
Ramahal es el apodo dado a rabbi Moshe Haim Loutso, fallecido en Acco
(Acre) en una epidemia de peste. En un cuadro de 160 y con submúltiplos encontramos
"Ramahal", "26 Yaiar" (fecha de su muerte) "en una
epidemia". En Génesis 27:36, allí donde Esaú declara: "tomó mi
bendición", encontramos "26 Yaiar", "Loutso", "tiempo en
que fue tomado Acco". Loutso escribió un libro llamado "la luz de la
vida"; encontramos "luz de la vida", "su muerte: 15 de Tamouz".
Uno de los más famosos rabinos fue Rabbi Israel Baal Shem Tov, el
fundador del hasidismo, llamado también Bashat. Aparece su nombre en un cuadro de 349
letras, con "Bashat Israel" y el nombre de su obra esencial "La historia de
Jacob y de José", que se encuentra en Génesis 37:2 "He aquí la historia de
Jacob: José..." luego vienen las fechas de su nacimiento y de su fallecimiento.
Según la tradición hasídica Bashat nació cuando sus padres eran
mayores. Su madre se llamaba Sara. El nombre de "Bashat" atraviesa la palabra
"Sara", cuando dice la Biblia. "Jehová visitó a Sara" y "Sara
era de edad avanzada y no podía tener hijos", luego "Sara concibió y dio a luz
un hijo a su Señor en su vejez". (Génesis, cap. 21)
Un cuadro de 647 letras nos permite leer "en Francia", en su
más pequeña frecuencia sobre el conjunto del libro del Génesis, luego "el rey
Luis" en Génesis 44:5.
Luis (Louis) es, por supuesto, un nombre francés. Entramos en el
ordenador "nombre francés", las palabras siguientes aparecen en código:
"Luis", "Francia una revolución", "La Revolución
Francesa", luego "Bastilla", que aparece como una palabra-clave. Porque es
desde la Bastilla donde salió el movimiento revolucionario. Ahora bien esta palabra
aparece en el versículo donde se dice que después del asunto de la mujer de Potifar,
José fue metido en la cárcel: "¡el sitio donde estaban encarcelados los
prisioneros del rey!" (Génesis 39:20). Aun se encuentra: "terror" y
"guillotina" en el texto de Génesis 43:32.
En otro cuadro, leemos "Luis de Borbón", luego
"convención", "el rey estaba en la cárcel", "vamos y démosle
muerte", "no derraméis la sangre", todo esto se sitúa en el pasaje donde
los hermanos de José complotan contra él y deciden darle la muerte (Génesis 37:20). La
expresión "la sangre del rey Luis", figura en el texto de Génesis 43:31:
"Entró en su cámara, y lloró, luego se lavó el rostro y salió de nuevo haciendo
esfuerzos para contenerse." "Condena a muerte", "la sangre del rey
Luis" aparecen, además, en el texto donde José dice al oficial del Faraón
"dentro de tres días Faraón quitará tu cabeza de encima de ti" (Génesis
40:19) con las precisiones siguientes: "cortar la cabeza",
"decapitación", "la sangre del rey Luis", "por la
guillotina", "el rey será decapitado", y la fecha: 21 de enero, y al final
la palabra "Marsellesa".
Entre los hechos de actualidad reciente retengamos, por ejemplo, el
asesinato dAnouar El Sadat, que tuvo lugar con ocasión del séptimo aniversario de
la guerra total que había desencadenado contra Israel el 6 de octubre de 1973, llamada
guerra del Kippur.
El asesinato fue el resultado de un complot fomentado por un cierto
Hadad Istambuli, y ejecutado por unos soldados que participaban en el desfile militar, que
presidía Anouar el 6 de octubre de 1981.
En un cuadro de 11013 letras en el texto de Génesis, cap. 18, vers. 23
aparece la expresión. "Dispararán sobre un presidente" con, en una
transversal, la expresión "dar la muerte", "matar", "un
presidente será matado durante un desfile", "1981", "dispararán
sobre él con un arma de fuego", "asesino", "un complot",
"unos conspiradores", "un conspirador", "organizar un
complot", "se disparará contra el presidente con un arma de fuego",
"será asesinado", luego "contra Sadat", "dispararán contra
Sadat: Hadad" (nombre del jefe del complot) luego. "Hadad asesino",
"apellido Istambuli".
En Génesis 17:21, donde se dice. "El año próximo en esta misma
época volveré hacia ti y Sara tendrá un hijo", aparece "Sadat será asesinado
en esta misma época" (la del aniversario de la guerra del Kippur), y "el tiempo
ha venido", "6 de octubre".
El asunto Dreyfus fue una etapa importante para la creación del Estado
de Israel. Todo empezó por casualidad cuando se descubrió una memoria en la embajada
alemana en París y que se refería a secretos militares franceses. Fue el principio de un
asunto famoso que tuvo consecuencias dramáticas y dividió la opinión pública francesa
e internacional durante años. La condena de Dreyfus provocó entre los Judíos una toma
de conciencia de la precariedad de su suerte, incluso en el seno de las naciones más
democráticas: y en particular la de Herzl, que sacó la conclusión que la creación de
un estado judío era una necesidad absoluta, por lo qué trabajó toda su vida ganando
para su proyecto a un número creciente de Judíos. 50 años más tarde el estado judío
veía la luz.
Las sospechas recayeron sobre un joven capitán llamado Dreyfus y ello
"naturalmente" ¡puesto qué era Judío! ...he aquí lo que los científicos de
Israel descubrieron acerca de este asunto:
Mediante un cuadro de 1493 letras Y sus derivados encontramos "se
enviarán documentos", "espionaje", "documentos militares",
luego: "será acusado: un Judío", "será hecho preso enseguida", y
esta expresión aparece en la historia de José prisionero después del asunto de Potifar
precisamente allí donde hemos encontrado ya la palabra "la Bastilla", en
Génesis 39:20. Luego "Coronel Henry" y "calumnia", que aparecen en el
versículo donde José dice a sus hermanos: "Os lo he dicho: sois espías"
(Génesis cap.42, vers. 16). Ahora bien, el coronel Henry fue el principal acusador de
Dreyfus; encontramos al lado de su nombre la palabra "acusación" luego de nuevo
"Dreyfus", "sus galones serán arrancados": sabemos en efecto que
Dreyfus fue degradado públicamente. Encontramos otra vez "Dreyfus prisionero",
"encarcelado", en el texto donde los hermanos de José se preguntan los unos a
los otros: "¿De dónde proviene esta desgracia?" (Génesis 42:21) "El
dueño del país nos ha tomado por espías" (vers.30). Es una palabra que hubiera
podido decir Dreyfus también.
En realidad, el verdadero culpable se llamaba Esterhazy, y su nombre
aparece en Génesis 31:50, donde Labán dice a Jacob: "Si tomas a otras mujeres que a
mis hijas, Jehová será juez entre nosotros", luego aparece "Emile Zola" y
"Jaccuse" (yo acuso), título del artículo que éste había escrito en el
periódico "L Aurore" (la aurora) para defender a Dreyfus. Descubierto
Esterhazy huyó; se encuentra esta expresión en el vers. 20-21 del cap. 31 de Génesis,
"sin decirle que huía se fue con todo lo que tenía" y en el texto en que José
es sacado del pozo después de su liberación de la cárcel, encontramos "Dreyfus,
liberado de prisión."
Los científicos israelíes no han publicado sino una pequeñísima
parte de lo que han descubierto. Por nuestra parte sólo hemos publicado una parte de lo
que han revelado públicamente y de lo que, además, nos hemos enterado, y esto por dos
razones principales:
1) la falta de espacio; 2) y por otras razones que no tienen nada que
ver, por supuesto con la fiabilidad de las revelaciones. El interés de otras fichas no es
menor, al contrario, y en particular las referentes a la historia de Jefte, de la Hanouka,
de descubrimientos científicos del pasado y del presente, el SIDA, etc... Los
científicos israelíes publicarán progresivamente otros libros complementarios, de los
cuales nos haremos eco tal vez...
"Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde te encuentras
es una tierra santa." Así hablaba Jehová a Moisés durante la revelación de la
zarza ardiente.
Las pocas notas muy someras que contiene esta revista nos lleva a
experimentar lo que conoció Moisés cuando fue interpelado por la voz divina:
"Moisés se ocultó el rostro, porque temía fijar su mirada en Dios."
Unas profundidades insospechadas se abren en efecto ante nosotros, algo
infinitamente grande e infinitamente santo que no se puede tratar a la ligera. El hombre
toma conciencia entonces de su pequeñez y de su finitud, frente a la perfección de la
Palabra divina. Como Job, uno tiene ganas de exclamar: "Sí, hablé sin entenderlos
de misterios que me sobrepasan."
En efecto, así como lo mostró Panine, estas leyes matemáticas
aparecen también en el Nuevo Testamento (pero no en los apócrifos). Por supuesto, los
científicos israelíes no han ido aun tan lejos, pero este tipo de investigación no hace
sino empezar y en los Estados Unidos ya algunos se interesan en ello.
Es posible, pues, desde ahora, destacar varias conclusiones: Está
claro que nos encontramos aquí confrontados con una interpelación importante para todo
hombre que, como Moisés, acepta "darse la vuelta para ver esta gran visión".
Ciertamente, numerosos serán los que se negarán a priori a prestar atención a estas
cosas, incapaces, incluso, de considerar la idea de que su visión de la Biblia
"liberal" u otra, pueda ser susceptible de ser puesta de nuevo en duda. Estos
pasarán ante la zarza ardiente sin pararse...
Para muchos creyentes, sin embargo, estos descubrimientos serán un
estímulo precioso y la ocasión de proclamar la Palabra eterna e inmutable de Dios,
todavía con más certeza, seguridad y autoridad. Muchos entenderán que el acto de fe
inicial que habían hecho en la autoridad de la Palabra de Dios era plenamente
justificado, y podrán alzarse como rocas frente a los ataques de la falsamente llamada
ciencia. Dios, en efecto, hizo volverse contra los adversarios de su palabra sus propias
armas: usó los medios tecnológicos más perfeccionados, como los ordenadores, para
confundir a los que, en nombre de la ciencia moderna apoyada por una tecnología punta, se
oponían a la Palabra.
Pero estos descubrimientos ponen de nuevo en duda tanto los
"logros de las ciencias teológicas de estas últimas décadas, en particular algunas
de las piedras angulares de las hipótesis de la "alta crítica" que se
derrumban como castillos de arena. La teoría de las fuentes, en particular, ya no es
defendible a la luz de estas investigaciones, y lo que fue la fe de generaciones de
creyentes, saber que "toda escritura es inspirada", se halla confirmada de
manera patente contra la opinión de los que creyeron poder encontrar en la Biblia
errores, pensamientos humanos o en una palabra solamente un libro humano.
Pero la puesta al descubierto de la estructura numérica de la Biblia
va más-allá. En efecto, así como hemos visto, es posible mostrar que el texto bíblico
tal como nos ha llegado es un texto exacto. El descubrimiento de los manuscritos del Mar
Muerto, hace 40 años lo había demostrado ya. Pero aquí tenemos una brillante
confirmación de lo que declara Jesús en Mateo 5:18 "En verdad os digo, que hasta
que pasen el cielo y la tierra, no desaparecerá de la Thorá ni una sola iota, ni una
sola tilde de letra hasta que todo se haya cumplido."
Luego, hay que admitir lo evidente: el texto bíblico es exacto hasta
la última letra. Durante generaciones, los escribas de Israel copiaron el texto sagrado
con una exactitud escrupulosa según reglas muy precisas. Así es como el rabbi Ishmael
declaraba a uno de ellos: "Hijo mío, sé de los más esmerados en tu trabajo, porque
es una tarea celestial. No te olvides de ninguna letra ni añadas ninguna, porque
contienen el mundo entero."
Los escribas copiaron el texto bíblico incluso con sus errores
aparentes. Así ocurre a veces que en una misma frase la misma palabra aparezca
ortografiada de dos maneras distintas. Pensando en que debía de haber una razón en ello
que les era oculta en aquella hora, los escribas no se creyeron autorizados para modificar
lo que fuera. Ahora bien, la computadora acaba de revelar la razón de estas aparentes
anomalías: sin ellas el sistema entero de los códigos es erróneo.
Es interesante notar además que Jesús relaciona la exactitud de los
menores trazos de letra de la Thorá, con la estructura de la tierra y del cielo. Además,
deja entender que hay una razón profética oculta en las letras de la Thorá. La tercera
parte del trabajo de los científicos israelíes lo confirma sin duda. Así, letras que
aparecen en el texto hebreo oficial en letras de molde más pequeñas o más grandes que
las demás letras de molde del texto, y que fueron reproducidas fielmente así de
generación en generación, tienen algo que ver con el carácter profético de la Thorá
que envuelve "el cielo y la tierra".
Jesús saca de ello una consecuencia práctica que vale la pena
subrayar: "Por eso el que rompa uno de los mínimos mandamientos y que enseñe a los
hombres a violarlos será declarado el más pequeño en el reino de los ciclos, mas el que
los guarde y enseñe a los hombres a guardarlos, será declarado grande en el reino de los
cielos."
¡Qué aviso, cuando numerosos teólogos, pastores y responsables de
obras, intentan relativizar las afirmaciones y los absolutos bíblicos, en nombre de una
Cultura que ha evolucionado!
Cuando Jesús habla de los "pequeños mandamientos" (habría
que traducir más bien por mandamientos insignificantes), está claro para él, que allí
hay mucho más de lo que una simple visión humana pueda discernir. Quitarlo, es quitar
uno de los "fundamentos del mundo", vivirlo al contrario y enseñarlo, es entrar
en el cumplimiento profético de algo que nos supera. Así la cuestión del atavío de la
mujer en 1 Cor. 11 es mucho más que un acuerdo cultural, la alusión un poco misteriosa
"a causa de los ángeles" nos permite entrever que ¡estas realidades celestes
están implicadas en obediencia o en la no-obediencia a estos mandamientos! ¡Entonces¡
qué decir de la ambigüedad que algunos se permiten efectuar respeto a los textos
relativos a la santidad del matrimonio al divorcio o al aborto. Ahora bien aquí aparece
nítidamente que la Palabra de Dios en sus menores detalles, tanto en sus exigencias como
en sus promesas, es inmutable y absoluta y no contingente ni relativa.
Por fin, llegamos a otra conclusión práctica: si veló así Dios
sobre los más mínimos detalles de Su Palabra, de manera que dispuso cada elemento de
ésta según un plan grandioso, Dios puede actuar igual con la vida de cada uno de los
suyos. Esta, pues, tiene sentido y se inscribe hasta en sus mínimos detalles dentro de un
plan grandioso que nos sobrepasa, pero que podemos complicar e incluso hacer fracasar en
lo que nos concierne por nuestra obediencia o nuestra desobediencia.
Frente a tales realidades, es imposible quedar neutro o indiferente.
Pero acaso el ángel no dijo a Daniel "Pero tú Daniel, cierra las palabras y sella
el libro hasta el tiempo del fin. Mucha gente lo estudiara y su ciencia será
aumentada." (Daniel 12:4) o aún en el v. l0 "pero los entendidos
comprenderán."
Vivimos este tiempo de revelación anunciado por el profeta, con el fin
de que los que quieren permanecer fieles sean fortalecidos en un tiempo de crisis
espiritual sin precedente y de puesta en duda de todos los valores, sobre todo los valores
espirituales. Ahora bien, numerosos indicios nos muestran que esta crisis va a ir
aumentando en el futuro. Dios lo predijo y quiso armar a los suyos, por eso la palabra de
Jesús a sus discípulos puede aplicarse a esta realidades que Dios nos permitió
providencialmente desvelar: "Dichosos vuestros ojos por lo que ven, vuestros oídos
por lo que oyen", sin embargo es preciso que se puede ver sin darse cuenta y oír sin
entender, según el estado de su corazón.
- ¿Habéis comprendido estas cosas? Preguntaba Jesús a los suyos.
- Sí, contestaron ellos.
Después de los equipos de los profesores Menahem Wiener y Moshe Katz,
otros sabios vinieron para trabajar también, como el profesor Ilya Rips, originario de
Leningrado que estuvo preso allí como judío y una vez liberado, emigró hacia Israel
antes de encontrar de nuevo la fe gracias a estos descubrimientos.
Nada revolucionario apareció respecto a lo que ya habíamos escrito en
1989, aunque algunos descubrimientos nuevos son muy interesantes.
Entre estos, citamos lo que concierne a la "Guerra del
Golfo".
En Génesis 14, es cuestión de la guerra de los reyes del Norte que
encuentran al rey de Sodoma y sus aliados.
La coalición del Norte venía del país de Shinear (actual Irak) y
tenía como jefe uno de los reyes de Babilonia. Sin embargo, en ese texto precisamente se
encontró el nombre de Saddam Hussein, el dato del principio de la guerra: o sea el
equivalente hebraico del 17 de enero de 1991, el dato del final de las hostilidades:
"Purim" de ese mismo año, y las expresiones siguientes: "Cohetes en
Tel-Aviv", "no habrá bombas de gas" etc...
Citamos también el texto donde Abrahám y Lot se separan; texto en el
cual aparecen el nombre de Arafat y alusiones a los acontecimientos actuales con los
palestinos.
Numerosas alusiones sobre la Alemania nazi se encuentran en el texto de
Levítico 26 y 27: tratan de las maldiciones que tenían que caer sobre Israel, infiel a
la alianza; por ejemplo, la expresión "ET TSARA" (tiempo de desamparo) tomada
en Daniel 12 v 1 y utilizada de nuevo por Jesús en Mateo 24 v 21 y Lucas 21 v 22. Esta
expresión aparece también en Jeremías 30 como un tiempo que debe preceder a la
liberación de Israel, su regreso a su patria y el reino de "David", es decir,
del Mesías.
Otras estructuras aún más complejas que las referidas en la revista
aparecen y completan las primeras de aquí. Notamos que unas tentativas del mismo tipo
estuvieron tratadas en la Mishna, primera parte del Talmud, escrita en hebreo: pero;
¡ninguno de los fenómenos mencionados aparecen en nuestra revista!
En lo que concierne a aquel tiempo, es interesante notar que ya en la
Edad Media, unos sabios judíos, precisamente en España, tuvieron la intuición de ese
tipo de descubrimientos. Con Daniel 12 v 9, uno de ellos Even Shlomo, había declarado que
estos mensajes escondidos serían revelados al tiempo del fin por el pueblo de Israel
vuelto a su tierra, justo antes de la venida del Mesías.
En el momento en que estamos escribiendo estas líneas. Unos
descubrimientos están siendo difundidos en el mundo entero. La gran prensa mundial se
apodera de ellos, especialmente en los Estados Unidos donde la cadena de Televisión CNN
le ha consagrado algunas emisiones. Así como en Australia, Italia y Suecia.
Paradójicamente, es en los medios laicos en Israel donde la oposición
tiene una postura más firme.
En los medios científicos, asistimos a dos reacciones diametralmente
opuestas: algunos rehusan ese tipo de cosas a priori, porque para ellos la Biblia no puede
estar inspirada; otros, primero escépticos, quieren examinar y acaban por reconocer la
evidencia, como el profesor D. Samuelson que quiso mirar los trabajos de sus colegas
Wiener y Katz, primero para negarlos, y entonces cambió totalmente de parecer,
encontrando de nuevo su fe. Tuvo el valor de relatar su camino en el periódico of
"Royal Statistical Society" 1988, página 169. Otro sabio, el profesor I. Raddai
del Technión de Haïfa, concluyó su estudio con estas palabras: "¡Entonces la
Thorá viene del cielo!" ¡Conclusión a la cual todo hombre intelectualmente honrado
no tiene más remedio que llegar!