(La excelencia de Cristo)


Por Juan C. Castro A.

Tema : La Excelencia de Cristo.
Texto : Hebreos 1:1-4
Propósito : Fortalecer la fe al conocer mejor la excelencia de Cristo en cuanto a Su Persona, mensaje y Obra.
Introducción : Los destinatarios de esta epístola están pasando por un momento crítico en cuanto a la fe. Existe una gran influencia contraria de quienes no comparten su misma creencia. Por ello el autor se propone explicar con cuidado la Excelencia de Cristo, en cuanto a la superioridad de su sacrificio y su finalidad por sobre toda persona humana, mensaje y principado. Nos habla de todo, tomando de cada parte lo mejor. En estos versículos nos habla de La Excelencia de Cristo como Profeta, Sumo Sacerdote y Rey, y de como Dios ha llevado a cabo la salvación del hombre por medio de su Hijo.
Proposición : Tiene alguna validez en nuestros días este mensaje dado hace ya tanto tiempo. Qué beneficio tiene para nosotros la Excelencia de Cristo y como afecta nuestra vida cristiana. Sin duda, tiene un gran significado para el hombre de hoy pues es la excelencia de Cristo la que sustenta todas las cosas, incluyendo su vida.
O.T. : La excelencia de Cristo se basa en tres aspectos:


I. EN SU EXCELENCIA COMO PROFETA
A. 1. "Dios, habiendo hablado..." Ante la incapacidad del hombre por comunicarse con Dios, él se ha comunicado con el hombre. Ha sido Dios quien "muchas veces" ha buscado y "de muchas maneras" traer al hombre su verdad, puesto que éste tiene gran necesidad de ella. La ignorancia, la oscuridad espiritual, y la degradación moral son evidencias concluyentes de la necesidad de la verdad de Dios y de la incapacidad del hombre por obtenerla por sus propios medios.2. Para comunicar "en otro tiempo" estas verdades utilizó a sus portavoces, los profetas. Hombres que fueron fieles a su llamado sin importar la adversidad más hostil que se les pudiera oponer. Ellos habían recibido el mensaje de Dios y esa era su única prioridad en su vida, entregarlo a sus destinatarios.3. "En estos postreros días" Dios ha llegado a la culminación de su revelación. En este tiempo nos ha hablado por medio de su Hijo. Él es el mensajero y el mensaje. Nadie está más capacitado que él para dar a conocer a Dios y su verdad, porque él es el Dios-Hombre y la verdad de Dios.

B. Ilustración: Ben HurEl autor de Ben Hur (Ilustración) Lew Wallace, General y genio literario, junto a un amigo se propuso escribir un libro que destruyera para siempre el mito del cristianismo. Durante dos años se dio a la tarea de investigar acerca de la persona de Cristo, las evidencias y su influencia. Mientras escribía el segundo capítulo, cayo sobre sus rodillas y exclamo, al igual que Tomás, "Señor mío y Dios mío". La excelencia de la persona de Cristo y su mensaje le capturaron. Nunca termino su obra, pero escribió un libro que refleja en forma magistral la forma de vida de los cristianos en tiempos de Roma, la celebre Novela Ben Hur, llevada posteriormente al cine y la cual ganó la mayor cantidad de oscares en su historia, once.
C. Tanto el creyente como el hombre inconverso necesitan de la voz de Cristo para disipar la ignorancia, la oscuridad espiritual y la degradación moral. Es la única voz verdadera y a la que todo hombre debe atender. Sin ella el hombre es fácil presa de Satanás. No tiene como hacerle frente y vendrá sobre él como hombre armado, como el invierno sobre el flojo.
D. Por ello todo hombre de fe debe anunciar, como profeta de Dios, a Jesucristo, llamando a los hombres a seguir su mensaje de buenas nuevas. No debemos guardar sólo para nosotros lo que hemos recibido, sino que debemos compartirlo con todos los hombres, en especial con aquellos que no le conocen.


II. EN SU EXCELENCIA COMO SUMO SACERDOTE
A. 1. Cristo es todo lo que Dios es. Es el "resplandor de su gloria y la imagen misma de su sustancia". Con divina inspiración el apóstol Pablo escribió "Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad..." Col. 2:9 La excelencia de su persona que de manifiesto por su naturaleza Divina.2. En su calidad de Sumo Sacerdote nuestra su excelencia como intermediario e intercesor.3. Él es el oferente y la ofrenda. Es el Sumo Sacerdote Perfecto y a la vez la ofrenda perfecta ofrecida por el perdón de nuestros pecados.
B. Ilustración: Por Sus Heridas Fuimos PerdonadosEn los Alpes de Suiza, un guía acompañaba a cuatro alpinistas en una escalada. Todos iban sujetos a él mediante una cuerda. Todo se desarrollaba con normalidad, hasta que uno de ellos perdió el equilibrio y cayo al abismo, arrastrando en su caída a los tres restantes. El guía como pudo se afianzo en una roca firme y trato de sostenerlos, pero el peso y el movimiento de los desesperados hombres eran más que sus ya debilitadas fuerzas.

Poco a poco la soga fue corriéndose de entre sus manos, hasta que al fin se fue del todo y con ella los cuatro alpinistas.El guía fue inculpado y llevado a los tribunales. En el juicio se encontraban presentes el Embajador de U.S.A, abogados, familiares de las víctimas, y un centenar de testigos. El juez preguntó al guía ¿ Tiene algo que alegar? El guía comenzó a desenvolver sus manos cubiertas por vendas y gasas. Una vez descubiertas se pudo ver que estaban despellejadas y que un gran surco de carne viva corría por ellas. Sus heridas eran tales, que sus manos nunca más podrían ser utilizadas en trabajo alguno. Mostrándolas al juez dijo: "Hice todo cuanto pude por salvarlos de la muerte". El juez, después de haber visto aquellas manos y que una leve lagrima surcaba su rostro dijo: "No hallo culpa en este hombre, pueden retirarse". Todos se levantaron en silencio y cada uno volvió a sus labores.Que gloriosa escena de Cristo mostrando sus manos con las heridas del calvario al padre, diciendo: "Padre, mira mis manos, hice todo cuanto pude por salvarlos de la muerte eterna". ¡Aleluya!
C. El creyente tiene seguridad acerca del perdón de sus pecados, porque tiene la certeza que la ofrenda ofrecida fue aceptada por Dios. La excelencia de Cristo nos corrobora esta seguridad, él como el Dios-Hombre se presentó a sí mismo por nuestros pecados purificándonos de ellos.
D. El gran pecado del hombre es no querer aceptar el sacrificio de Cristo como la obra que lo libra del pecado, su influencia y castigo. No despreciemos una salvación tan grande, por que si rechazamos el sacrificio de Cristo, ya no queda más ofrenda por los pecados, sólo una horrenda expectación de juicio y eterna condena.


III. EN SU EXCELENCIA COMO REY
A. 1. Por su obra perfecta "heredó más excelente nombre" que toda otra persona. Él es Rey de Reyes y Señor de Señores. Nadie hay por sobre él, todo principado, terreno o celestial, está bajo su autoridad.2. En el presente él reina en el corazón de los creyentes y es soberano sobre su Iglesia. Es su reino espiritual en medio de su pueblo.3. En el futuro su reino se hará efectivo en forma visible en medio de todos los hombres, entonces dejará su trono celestial y se sentará en el trono de David. Será su reinado milenial en la tierra.
B. La excelencia de Cristo (Ilustración) El filosofo y escritor francés, Ernesto Renán, quien atacó el cristianismo, escribió: "Descansa ahora en tu gloria, Noble iniciador. Tú obra está terminada, tu divinidad establecida. No temas más ver derrumbado el edificio de tus afanes. Por miles de años el mundo te ensalzará y tú serás la señal alrededor de la cual pelearemos nuestras más encarnizadas batallas. Mil veces vivirás y mil veces serás más amado. Desde tu muerte has venido a ser la piedra angular de la humanidad, a tal punto de sacar tu nombre del mundo sería verlo conmoverse hasta sus cimientos. Entre ti y Dios los hombres no pueden distinguir. ¡Conquistador absoluto de la muerte, toma posesión de tu reino! Y por el camino real que has trazado te seguirán generaciones enteras de adoradores."¡Aleluya!
C. Cristo es el Rey por excelencia. Gobernará con firmeza, pero con justicia. Todos le reconocerán como tal, otros no podrán disfrutar de su reinado, pues su ira los habrá acabado.
D. Por tanto hoy es tiempo de que los hombres reconozcan la soberanía de Cristo sobre sus vidas y bienes. No deben esperar su segunda venida como enemigos del gran Rey, sino como sus súbditos que anhelan expectante su regreso triunfal a casa junto a los suyos.

Conclusión : La excelencia de Cristo nos da la certeza que el mensaje al cual hemos creído es verdadero, que a través de su oficio y sacrificio recibimos el perdón de nuestros pecados, que él es el verdadero y único Rey tanto de nuestras vidas como de su Iglesia. Por medio de su Hijo y sus dignidades, Dios nos ha liberado de nuestra ignorancia, oscuridad espiritual y degradación moral. Nos ha hecho participes de su excelencia y dignidad, nos ha hecho hijos de Dios por adopción.Sin importar lo que pueda pasar Jesús jamás será superado. Su culto se renovará sin cesar; su vida e historia provocará sentimientos sin fin; sus sufrimientos estremecerán aun los corazones más duros. Todos los siglos proclamarán que no ha nacido nadie más grande que el hijo del carpintero, Jesús, Profeta, Sacerdote y Rey por excelencia.


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