Edificando la casa de Dios

1 Corintios 3
6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. 7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. 8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. 9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.
10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,

Efesios 2: 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; 22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu. Efesios 4:15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor

Colosenses 2
19 y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.

Después de la creación, Dios tuvo un deseo, edificar una casa para habitación, pero una casa no hecha por manos de hombre sino por Dios, una casa viva.

Al haber formado Dios al hombre del polvo de la tierra, inmediatamente soplo en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser viviente, pero dijo Dios, no es bueno que el hombre este solo, le haré ayuda idónea para el, y así Dios trajo a Eva del costado de Adán. El primer hombre Adán estaba dando lugar a la madre de multitudes, Eva. La creación de Adán y Eva la hizo Dios en la carne y por eso Adán cayo en desobediencia porque la carne nunca podrá agradar a Dios. Más adelante Dios se hizo hombre en la persona de Jesús quien murió en la cruz para perdón de todos los pecados de la humanidad, dando así lugar a una nueva generación de hombres, ya no carnales como Adán sino espirituales, nacidos de nuevo en Cristo Jesús. Así vino el postrer Adán que es Cristo y dio lugar al nacimiento de su esposa, la iglesia, al verter sangre y agua de su costado. La ayuda idónea de Adán era carnal mas la ayuda idónea de Cristo es espiritual.

EL propósito de Dios es un casamiento de Cristo con su iglesia, la cual en este tiempo es su novia que se esta preparando para sus próximas bodas con el Cordero de Dios.

En la actualidad, nosotros, el pueblo de Dios, redimido por la sangre del Cordero, estamos en edificación, estamos en el tiempo de la labranza, sembrando y regando para que Dios provea en crecimiento.

La tierra donde vamos a sembrar son los incrédulos, los que no conocen a Jesucristo y están aun viviendo en el pecado, la semilla que vamos a depositar en esa tierra es la Palabra de Dios, el Evangelio de la salvación. ¿Cuál va a ser el arma que vamos a utilizar?  La fe, porque la fe viene por el oír, y el oír de la Palabra de Dios. Una vez creada la fe en el corazón de los hombres, ellos mismos y por el poder del Evangelio, van a creer en Jesucristo y procederán al arrepentimiento para llegara al bautismo y nacer de nuevo, ya no como seres carnales sino como seres espirituales. Eso va a constituir la siembra, pero luego necesitamos otro equipo de convertidos que actúen regando la labranza, para que  se produzca el fruto de la tierra que es nacimiento del ser espiritual habiendo dado muerte a la carne por medio del bautismo y la fe en la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

En un principio, Dios ordeno al hombre, en este caso a Moisés, que construyera un edificio portátil, el Tabernáculo en donde el pudiera morar, posteriormente le dio instrucciones a David y a Salomón para que construyeran un edificio permanente que es el Templo de Salomón, y últimamente Dios nos revelo que el Templo en donde el mora no es hecho por manos de hombres y declaro que nosotros somos el Templo del Espíritu Santo. Al formar a Adán del polvo de la tierra Dios soplo en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser (alma) viviente, posteriormente Jesús antes de subir al cielo, soplo a los discípulos y les dijo: ?Reciban el Espíritu Santo?  La iglesia que es el Cuerpo de Cristo, la formamos todos los convertidos, los nacidos de nuevo, y esa iglesia, ese cuerpo es la novia, la futura esposa de Cristo, quien un día vendrá a buscar a su prometida, la llevara al cielo y se casara con ella, entonces habremos cumplido el deseo de Dios de no estar solo.

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