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Xuon
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« Respuesta #45 : Mayo 11, 2008, 08:25:32 » |
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ok, entonces es bueno adorar a Miguel para un adventista por que el es Jesus para ustedes...
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(Gal 2:21) No desecho la gracia de Dios: porque si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.
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Iglesia Adventista
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« Respuesta #46 : Mayo 11, 2008, 09:11:14 » |
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ok, entonces es bueno adorar a Miguel para un adventista por que el es Jesus para ustedes...
CASI no usamos ese nombre... Usamos: Señor, Señor Jesus, Jesus, Jesucristo..., pero Miguel casi no, porque los desinformados y los que hacen daño a proposito, se aprovechan del poco conocimiento de la gente, y tergiversan las cosas. BENDICIONES XUON
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Xuon
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« Respuesta #47 : Mayo 11, 2008, 08:36:58 » |
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Yo se que casi no lo usan, pero seria correcto? si o no?
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(Gal 2:21) No desecho la gracia de Dios: porque si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.
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Foro cristiano ::: Ungidos.com
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« Respuesta #47 : Mayo 11, 2008, 08:36:58 » |
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Iglesia Adventista
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« Respuesta #48 : Mayo 11, 2008, 08:51:44 » |
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SI xuon, es correcto.
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dxto
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« Respuesta #49 : Mayo 12, 2008, 07:19:49 » |
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Ya se les demostro con la biblia, pero si sus motivos no son sinceros sino unicamente difamar a la denominacion adventista y cerrar su fe a las doctrinas biblicas no creerian ni aunque alguien se levantase de los muertos. De nuevo cuelan el mosquito, y pisotean las grandes y bellas enseñanzas que nos brinda el camino a Cristo.http://www.ungidos.com/foros/index.php?topic=27009.0 Saludos en Cristo No que sus argumentos eran Irrefutables ??Bueno del enlace anterior extraigo esta cita biblica : "Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: 'El Señor te reprenda.'" Judas 1:9Por que si el Angel Miguel es Jesucristo porque no dice " Yo te reprendo "Es que acaso los adventistas disminuyen la sola presencia Poderosa del Señor, si en el Nuevo testamento podemos leer como hasta los demonios temblaban con su sola presencia : Curación de los dos endemoniados de Gadara Mc. 5.1-20 Lc. 8. 26-39 28 Cuando Jesús llegó a la otra orilla, a la región de los gadarenos, fueron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros. Eran tan feroces, que nadie podía pasar por ese camino. 29 Y comenzaron a gritar: "¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?". 30 A cierta distancia había una gran piara de cerdos paciendo. 31 Los demonios suplicaron a Jesús: "Si vas a expulsarnos, envíanos a esa piara". 32 Él les dijo: "Vayan". Ellos salieron y entraron en los cerdos: estos se precipitaron al mar desde lo alto del acantilado, y se ahogaron. 33 Los cuidadores huyeron y fueron a la ciudad para llevar la noticia de todo lo que había sucedido con los endemoniados. 34 Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, al verlo, le rogaron que se fuera de su territorio.Es mas hasta los demonios le suplican .... como entender entonces que Jesus lucharia con ellos  si con su solo presencia tiemblan y se van del combate ... bueno diras esque eran " demonios de menor rango " .... leamos mas adelante. 10 Jesús le respondió: "Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto". 11 Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo.Conque Jesús solo lo diga satanas se va !!... eso es Atoridad !! El Señor es TODOPODEROSO ..... porque la insistencia de los adventistas de considerar al Angel Miguel TODOPODEROSO si en la primera cita biblica nisiquiera puede proferir Jucio y dice "El Señor te Reprenda"Bueno el unico argumento valido para los adventistas sera la interpretacion de Elena White ... ya que si no aceptan sus escritos estarian revelandose contra Dios  Bendiciones.
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Doxa
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« Respuesta #50 : Mayo 12, 2008, 08:04:30 » |
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Jaja Astro como estoy enfadada contigo vengo a discrepar!! 
Respecto a tus datos sobre los arcangeles estoy de acuerdo en q solo hay uno, pero por lo demás creo q son conclusiones... "quien cmo Dios" se puede entender de forma varias formas.
Lo demás son congeturas, deducciones q quizás estén bien o no, la Biblia no dice nada. Yo mas bien me inclino a q no es así, pues en ningún lugar de la biblia dice q no ha sido creado Miguel, mas bien pone q todo ha sido creado por Dios. Además Cristo nunca se presenta a mandar mensajes y si lo hace nunca como siervo sino como Señor, y Miguel en Daniel cuando se le presenta se presenta como siervo.
Seguiré diciendote que si fuera Jesús sería claramente especificado pues sería una de las personas de a trinidad = Padre(Dios), Hijo(Jasucristo) y Espíritu Santo y no es así.
Bendicion
P.D: esperaba mas de ti, jaja por lo menos que me confundieras mas, que me dieras mas citas biblicas jijiji, no te las doy porque creo a Dxto ya te dio muchas!!  Dto, estoy de acuerdo contigo en Judas 1:19!! Bendiciones
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Éxodo 33:14 " Y éL DiJo: Mi PrEsEnCiA iRá CoNtIgO, y Te DaRé DeScAnSo"
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dxto
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« Respuesta #51 : Mayo 12, 2008, 08:46:33 » |
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Dxto, estoy de acuerdo contigo en Judas 1:19!! Bendiciones
Saludos en Cristo Doxa .... me alegra tambien concordar contigo en este tema .... Te comparto una canción que habla de lo mismo, la canta.....Danilo Montero
ALABADO SEA EL SEÑOR TODOPODEROSO!!
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Doxa
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« Respuesta #52 : Mayo 12, 2008, 09:02:01 » |
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Gracias!!! Me encanta esta canción!! JAJA es muy vieja, me trae muchos recuerdos... Bendiciones para ti tb
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Éxodo 33:14 " Y éL DiJo: Mi PrEsEnCiA iRá CoNtIgO, y Te DaRé DeScAnSo"
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dxto
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« Respuesta #53 : Mayo 12, 2008, 09:07:24 » |
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Gracias!!! Me encanta esta canción!! JAJA es muy vieja, me trae muchos recuerdos... Bendiciones para ti tb Ami tambien me trae muchos recuerdos  ... igualmente bendiciones.
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El Vigia
Soldado
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Mensajes: 69
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« Respuesta #54 : Mayo 14, 2008, 01:21:23 » |
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CAPITULO Nº 9
El Gozo de la Colaboración
"DIOS es la fuente de vida, luz y gozo para el universo. Como los rayos de la luz del sol, como las corrientes de agua que brotan de un manantial vivo, las bendiciones descienden de él a todas sus criaturas. Y dondequiera que la Vida de Dios esté en el corazón de los hombres, inundará a otros de amor y bendición.
El gozo de nuestro Salvador se cifraba en levantar y redimir a los hombres caídos. Para lograr este fin no consideró su vida como cosa preciosa, mas sufrió la cruz menospreciando la ignominia. Así los ángeles están siempre empeñados en trabajar por la felicidad de otros.
Este es su gozo. Lo que los corazones egoístas considerarían un servicio degradante, servir a los que son infelices, y bajo todo aspecto inferiores a ellos en carácter y jerarquía, es la obra de los ángeles exentos de pecado. El espíritu de amor y abnegación de Cristo es el espíritu que llena los cielos y es la misma esencia de su gloria. Este es el espíritu que poseerán los discípulos de Cristo, la obra que harán.
Cuando el amor de Cristo está guardado en el corazón, como dulce fragancia no puede ocultarse. Su santa influencia será percibida por todos aquellos con quienes nos relacionemos. El espíritu de Cristo en el corazón es como un manantial en un desierto, que se derrama para refrescarlo todo y despertar, en los que ya están por perecer, ansias de beber del agua de la vida.
El amor a Jesús se manifestará por el deseo de trabajar, como él trabajó, por la felicidad y elevación de la humanidad. Nos inspirará amor, ternura y simpatía por todas las criaturas que gozan del cuidado de nuestro Padre celestial.
La vida terrenal del Salvador no fue una vida de comodidad y devoción a sí mismo, sino que trabajó con un esfuerzo persistente, ardiente, infatigable por la salvación de la perdida humanidad. Desde el pesebre hasta el Calvario, siguió la senda de la abnegación y no procuró estar libre de tareas arduas, duros viajes y penosísimo cuidado y trabajo.
Dijo: "El Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" (S.Mateo 20: 28). Tal fue el gran objeto de su vida. Todo lo demás fue secundario y accesorio. Fue su comida y bebida hacer la voluntad de Dios y acabar su obra. No había amor propio ni egoísmo en su trabajo.
Así también los que son participantes de la gracia de Cristo están dispuestos a hacer cualquier sacrificio a fin de que aquellos por los cuales él murió tengan parte en el don celestial. Harán cuanto puedan para que el mundo sea mejor por su permanencia en él. Este espíritu es el fruto seguro del alma verdaderamente convertida. Tan pronto como viene uno a Cristo, nace en el corazón un vivo deseo de hacer conocer a otros cuán precioso amigo ha encontrado en Jesús; la verdad salvadora y santificadora no puede permanecer encerrada en el corazón. Si estamos revestidos de la justicia de Cristo y rebosamos de gozo por la presencia de su Espíritu, no podremos guardar silencio.
Si hemos probado y visto que el Señor es bueno, tendremos algo que decir a otros. Como Felipe cuando encontró al Salvador, invitaremos a otros a ir a él. Procuraremos hacerles presente los atractivos de Cristo y las invisibles realidades del mundo venidero. Anhelaremos ardientemente seguir en la senda que recorrió Jesús y desearemos que los que nos rodean puedan ver al "Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (S. Juan 1: 29).
Y el esfuerzo por hacer bien a otros se tornará en bendiciones para nosotros mismos. Este fue el designio de Dios, al darnos una parte que hacer en el plan de la redención. El ha concedido a los hombres el privilegio de ser hechos participantes de la naturaleza divina y de difundir a su vez bendiciones para sus hermanos. Este es el honor más alto y el gozo más grande que Dios pueda conferir a los hombres. Los que así participan en trabajos de amor, se acercan más a su Creador.
Dios podría haber encomendado el mensaje del Evangelio, y toda la obra del ministerio de amor, a los ángeles del cielo. Podría haber empleado otros medios para llevar a cabo su obra. Pero en su amor infinito quiso hacernos colaboradores con él, con Cristo y con los ángeles, para que participásemos de la bendición, del gozo y de la elevación espiritual que resultan de este abnegado ministerio.
Somos inducidos a simpatizar con Cristo, asociándonos a sus padecimientos. Cada acto de sacrificio personal por el bien de otros robustece el espíritu de caridad en el corazón y lo une más fuertemente al Redentor del mundo, quien, "siendo él rico, por vuestra causa se hizo pobre, para que vosotros, por medio de su pobreza, llegaseis a ser ricos' (2 Corintios 8: 9 ). Y solamente cuando cumplimos así el designio que Dios tenía al crearnos, puede la vida ser una bendición para nosotros.
Si trabajáis como Cristo quiere que sus discípulos trabajen y ganen almas para él, sentiréis la necesidad de una experiencia más profunda y de un conocimiento más grande de las cosas divinas y tendréis hambre y sed de justicia. Abogaréis con Dios y vuestra fe se robustecerá; y vuestra alma beberá en abundancia de la fuente de la salud. El encontrar oposición y pruebas os llevará a la Biblia y a la oración. Creceréis en la gracia y en el conocimiento de Cristo y adquiriréis una rica experiencia.
El trabajo desinteresado por otros da al carácter profundidad, firmeza y amabilidad parecidas a las de Cristo; trae paz y felicidad al que lo realiza. Las aspiraciones se elevan. No hay lugar para la pereza o el egoísmo. Los que de esta manera ejerzan las gracias cristianas crecerán y se harán fuertes para trabajar por Dios. Tendrán claras percepciones espirituales, una fe firme y creciente y un acrecentado poder en la oración. El Espíritu de Dios, que mueve su espíritu, pone en juego las sagradas armonías del alma, en respuesta al toque divino. Los que así se consagran a un esfuerzo desinteresado por el bien de otros, están obrando ciertamente su propia salvación.
El único modo de crecer en la gracia es haciendo desinteresadamente la obra que Cristo ha puesto en nuestras manos: comprometernos, en la medida de nuestra capacidad, a ayudar y beneficiar a los que necesitan la ayuda que podemos darles. La fuerza se desarrolla con el ejercicio; la actividad es la misma condición de la vida. Los que se esfuerzan en mantener una vida cristiana aceptando pasivamente las bendiciones que vienen por la gracia, sin hacer nada por Cristo, procuran simplemente vivir comiendo sin trabajar. Pero el resultado de esto, tanto en el mundo espiritual como en el temporal, es siempre la degeneración y decadencia. El hombre que rehusara ejercitar sus miembros pronto perdería todo el poder de usarlos. También el cristiano que no ejercita las facultades que Dios le ha dado, no solamente dejará de crecer en Cristo, sino que perderá la fuerza que tenía.
La iglesia de Cristo es el agente elegido por Dios para la salvación de los hombres. Su misión es extender el Evangelio por todo el mundo. Y la obligación recae sobre todos los cristianos. Cada uno de nosotros, hasta donde lo permitan sus talentos y oportunidades, tiene que cumplir con la comisión del Salvador. El amor de Cristo que nos ha sido revelado nos hace deudores a cuantos no lo conocen. Dios nos dio luz no sólo para nosotros sino para que la derramemos sobre ellos.
Si los discípulos de Cristo comprendiesen su deber, habría mil heraldos del Evangelio a los gentiles donde hoy hay uno. Y todos los que no pudieran dedicarse personalmente a la obra, la sostendrían con sus recursos, simpatías y oraciones. Y habría de seguro más ardiente trabajo por las almas en los países cristianos.
No necesitamos ir a tierras de paganos, ni aún dejar el pequeño círculo del hogar, si es ahí a donde el deber nos llama a trabajar por Cristo. Podemos hacer esto en el seno del hogar, en la iglesia, entre aquellos con quienes nos asociamos y con quienes negociamos.
Nuestro Salvador pasó la mayor parte de su vida terrenal trabajando pacientemente en la carpintería de Nazaret. Los ángeles ministradores servían al Señor de la vida mientras caminaba con campesinos y labradores, desconocido y no honrado. El estaba cumpliendo su misión tan fielmente mientras trabajaba en su humilde oficio, como cuando sanaba a los enfermos o caminaba sobre las olas tempestuosas del mar de Galilea. Así, en los deberes más humildes y en las posiciones mas bajas de la vida, podemos andar y trabajar con Jesús.
El apóstol dice: "Cada uno permanezca para con Dios en aquel estado en que fue llamado" (1 Corintios 7: 24). El hombre de negocios puede dirigir sus negocios de un modo que glorifique a su Maestro por su fidelidad. Si es verdadero discípulo de Cristo, pondrá en práctica su religión en todo lo que haga y revelará a los hombres el espíritu de Cristo. El obrero manual puede ser un diligente y fiel representante de Aquel que se ocupó en los trabajos humildes de la vida entre las colinas de Galilea. Todo aquel que lleva el nombre de Cristo debe obrar de tal modo que los otros, viendo sus buenas obras, sean inducidos a glorificar a su Creador y Redentor.
Muchos se excusan de poner sus dones al servicio de Cristo porque otros poseen mejores dotes y ventajas. Ha prevalecido la opinión de que solamente los que están especialmente dotados tienen que consagrar sus habilidades al servicio de Dios. Muchos han llegado a la conclusión de que el talento se da sólo a cierta clase favorecida, excluyendo a otros que, por supuesto, no son llamados a participar de las faenas ni de los galardones. Mas no lo indica así la parábola. Cuando el Señor de la casa llamó a sus siervos, dio a cada uno su trabajo.
Con espíritu amoroso podemos ejecutar los deberes más humildes de la vida "como para el Señor" (Colosenses 3: 23). Si tenemos el amor de Dios en nuestro corazón, se manifestará en nuestra vida. El suave olor de Cristo nos rodeará y nuestra influencia elevará y beneficiará a otros.
No debéis esperar mejores oportunidades o habilidades extraordinarias para empezar a trabajar por Dios. No necesitáis preocuparos en lo más mínimo de lo que el mundo dirá de vosotros. Si vuestra vida diaria es un testimonio de la pureza y sinceridad de vuestra fe y los demás están convencidos de vuestros deseos de hacerles bien, vuestros esfuerzos no serán enteramente perdidos.
Los más humildes y más pobres de los discípulos de Jesús pueden ser una bendición para otros. Pueden no echar de ver que están haciendo algún bien especial, pero por su influencia inconsciente pueden derramar bendiciones abundantes que se extiendan y profundicen, y cuyos benditos resultados no se conozcan hasta el día de la recompensa final. Ellos no sienten ni saben que están haciendo alguna cosa grande. No necesitan cargarse de ansiedad por el éxito. Tienen solamente que seguir adelante con tranquilidad, haciendo fielmente la obra que la providencia de Dios indique, y su vida no será inútil. Sus propias almas crecerán cada vez más a la semejanza de Cristo; son colaboradores de Dios en esta vida, y así se están preparando para la obra más elevada y el gozo sin sombra de la vida venidera"
BENDICIONES
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Hay hombres que son desleales a Dios, que profanan su santo día de reposo, que quieren hallar dificultades en las declaraciones más sencillas de la Palabra, que pervierten el verdadero significado de las Escrituras y que, al mismo tiempo, hacen esfuerzos desesperados para armonizar su desobediencia con las Escrituras. MSJS 1 -151
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El Vigia
Soldado
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« Respuesta #55 : Mayo 14, 2008, 01:22:18 » |
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LOS DOS LENGUAJES DE LA PROVIDENCIA
SON muchas las formas en que Dios está procurando dársenos a conocer y ponernos en comunión con él. La naturaleza habla sin cesar a nuestros sentidos. El corazón que está preparado quedará impresionado por el amor y la gloria de Dios tal como se revelan en las obras de sus manos. El oído atento puede escuchar y entender las comunicaciones de Dios por las cosas de la naturaleza. Los verdes campos, los elevados árboles, los botones y las flores, la nubecilla que pasa, la lluvia que cae, el arroyo que murmura, las glorias de los cielos, hablan a nuestro corazón y nos invitan a conocer a Aquel que lo hizo todo.
Nuestro Salvador entrelazó sus preciosas lecciones con las cosas de la naturaleza. Los árboles, los pájaros, las flores, los valles, las colinas, los lagos y los hermosos cielos, así como los incidentes y las circunstancias de la vida diaria, fueron todos ligados a las palabras de verdad, a fin de que sus lecciones fuesen así traídas a menudo a la memoria, aún en medio de los cuidados de la vida de trabajo del hombre.
Dios quiere que sus hijos aprecien sus obras y se deleiten en la sencilla y tranquila hermosura con que él ha adornado nuestra morada terrenal. El es amante de lo bello y, sobre todo, ama la belleza del carácter, que es más atractiva que todo lo externo; y quiere que cultivemos la pureza y la sencillez, las gracias características de las flores.
Si tan sólo queremos escuchar, las obras que Dios ha hecho nos enseñarán lecciones preciosas de obediencia y confianza. Desde las estrellas que en su carrera por el espacio sin huellas siguen de siglo en siglo sus sendas asignadas, hasta el átomo más pequeño, las cosas de la naturaleza obedecen a la voluntad del Creador. Y Dios cuida y sostiene todas las cosas que ha creado. El que sustenta los innumerables mundos diseminados por la inmensidad, también tiene cuidado del gorrioncillo que entona sin temor su humilde canto.
Cuando los hombres van a su trabajo o están orando; cuando descansan o se levantan por la mañana; cuando el rico se sacia en el palacio, o cuando el pobre reúne a sus hijos alrededor de su escasa mesa, el Padre celestial vigila tiernamente a todos. No se derraman lágrimas sin que él lo note. No hay sonrisa que para él pase inadvertida.
Si creyéramos plenamente esto, toda ansiedad indebida desaparecería. Nuestras vidas no estarían tan llenas de desengaños como ahora; porque cada cosa, grande o pequeña, debe dejarse en las manos de Dios, quien no se confunde por la multiplicidad de los cuidados, ni se abruma por su peso. Gozaríamos entonces del reposo del alma al cual muchos han sido por largo tiempo extraños.
Cuando vuestros sentidos se deleiten en la amena belleza de la tierra, pensad en el mundo venidero que nunca conocerá mancha de pecado ni de muerte; donde la faz de la naturaleza no llevará más la sombra de la maldición. Que vuestra imaginación represente la morada de los justos y entonces recordad que será más gloriosa que cuanto pueda figurarse la más brillante imaginación. En los variados dones de Dios en la naturaleza no vemos sino el reflejo más pálido de su gloria. Está escrito: "¡Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, y que jamás entraron en pensamiento humano - las cosas grandes que ha preparado Dios para los que le aman!" (1 Corintios 2: 9).
El poeta y el naturalista tienen muchas cosas que decir acerca de la naturaleza, pero es el cristiano el que más goza de la belleza de la tierra, porque reconoce la obra de la mano de su Padre y percibe su amor en la flor, el arbusto y el árbol. Nadie que no los mire como una expresión del amor de Dios al hombre puede apreciar plenamente la significación de la colina ni del valle, del río ni del mar.
Dios nos habla mediante sus obras providenciales y por la influencia de su Espíritu Santo en el corazón. En nuestras circunstancias y ambiente, en los cambios que suceden diariamente en torno nuestro, podemos encontrar preciosas lecciones, si tan sólo nuestros corazones están abiertos para recibirlas. El salmista, trazando la obra de la Providencia divina, dice: "La tierra está llena de la misericordia de Jehová" (Salmo 33 : 5). "¡Quien sea sabio, observe estas cosas; y consideren todos la misericordia de Jehová!" (Salmo 107:43).
Dios nos habla también en su Palabra. En ella tenemos en líneas más claras la revelación de su carácter, de su trato con los hombres y de la gran obra de la redención. En ella se nos presenta la historia de los patriarcas y profetas y de otros hombres santos de la antigüedad. Ellos eran hombres sujetos "a las mismas debilidades que nosotros" (Santiago 5: 17). Vemos cómo lucharon entre descorazonamientos como los nuestros, cómo cayeron bajo tentaciones como hemos caído nosotros y, sin embargo, cobraron nuevo valor y vencieron por la gracia de Dios; y recordándolos, nos animamos en nuestra lucha por la justicia. Al leer el relato de los preciosos sucesos que se les permitió experimentar, la luz, el amor y la bendición que les tocó gozar y la obra que hicieron por la gracia a ellos dada, el espíritu que los inspiró enciende en nosotros un fuego de santo celo y un deseo de ser como ellos en carácter y de andar con Dios como ellos.
Jesús dijo de las Escrituras del Antiguo Testamento - y ¡cuánto más cierto es esto acerca del Nuevo! - : "Ellas son las que dan testimonio de mí" (S. Juan 5: 39), el Redentor, Aquel en quien vuestras esperanzas de vida eterna se concentran. Sí, la Biblia entera nos habla de Cristo. Desde el primer relato de la creación, de la cual se dice: "Sin él nada de lo que es hecho, fue hecho" (S. Juan 1:3), hasta la última promesa: "¡He aquí, yo vengo presto!" (Apocalipsis 22: 12) leemos acerca de sus obras y escuchamos su voz. Si deseáis conocer al Salvador, estudiad las Santas Escrituras.
Llenad vuestro corazón de las palabras de Dios. Son el agua viva que apaga vuestra sed. Son el pan vivo que descendió del cielo. Jesús declara: "A menos que comáis la carne del Hijo del hombre, y bebáis su sangre, no tendréis vida en vosotros" Y al explicarse, dice: "Las palabras que yo os he hablado espíritu y vida son" (S. Juan 6: 53, 63). Nuestros cuerpos viven de lo que comemos y bebemos; y lo que sucede en la vida natural sucede en la espiritual: lo que meditamos es lo que da tono y vigor a nuestra naturaleza espiritual.
El tema de la redención es un tema que los ángeles desean escudriñar; será la ciencia y el canto de los redimidos durante las interminables edades de la eternidad. ¿No es un pensamiento digno de atención y estudio ahora? La Infinita misericordia y el amor de Jesús, el sacrificio hecho en nuestro favor, demandan de nosotros la más seria y solemne reflexión. Debemos espaciarnos en el carácter de nuestro querido Redentor e Intercesor. Debemos meditar sobre la misión de Aquel que vino a salvar a su pueblo de sus pecados.
Cuando contemplemos así los asuntos celestiales, nuestra fe y amor serán más fuertes y nuestras oraciones más aceptables a Dios, porque se elevarán siempre con más fe y amor. Serán inteligentes y fervientes. Habrá una confianza constante en Jesús y una experiencia viva y diaria en su poder de salvar completamente a todos los que van a Dios por medio de él.
A medida que meditemos en la perfección del Salvador, desearemos ser enteramente transformados y renovados conforme a la imagen de su pureza. Nuestra alma tendrá hambre y sed de ser hecha como Aquel a quien adoramos. Mientras más concentremos nuestros pensamientos en Cristo, más hablaremos de él a otros y lo representaremos ante el mundo.
La Biblia no fue escrita solamente para el hombre erudito; al contrario, fue destinada a la gente común. Las grandes verdades necesarias para la salvación están presentadas con tanta claridad como la luz del mediodía; y nadie equivocará o perderá el camino, salvo los que sigan su juicio privado en vez de la voluntad divina tan claramente revelada. No debemos conformarnos con el testimonio de ningún hombre en cuanto a lo que enseñan las Santas Escrituras, sino que debemos estudiar las palabras de Dios por nosotros mismos. Si dejamos que otros piensen por nosotros, nuestra energía quedará mutilada y limitadas nuestras aptitudes. Las nobles facultades del alma pueden perder tanto por no ejercitarse en temas dignos de su concentración, que lleguen a ser incapaces de penetrar la profunda significación de la Palabra de Dios. La inteligencia se desarrollará si se emplea en investigar la relación de los asuntos de la Biblia, comparando texto con texto y lo espiritual con lo espiritual.
No hay ninguna cosa mejor para fortalecer la inteligencia que el estudio de las Santas Escrituras. Ningún libro es tan potente para elevar los pensamientos, para dar vigor a las facultades, como las grandes y ennoblecedoras verdades de la Biblia. Si se estudiara la Palabra de Dios como se debe, los hombres tendrían una grandeza de espíritu, una nobleza de carácter y una firmeza de propósito, que raramente pueden verse en estos tiempos.
No se saca sino un beneficio muy pequeño de una lectura precipitada de las Sagradas Escrituras. Uno puede leer toda la Biblia y quedarse, sin embargo, sin ver su belleza o comprender su sentido profundo y oculto. Un pasaje estudiado hasta que su significado nos parezca claro y evidentes sus relaciones con el plan de la salvación, es de mucho más valor que la lectura de muchos capítulos sin un propósito determinado y sin obtener ninguna instrucción positiva. Tened vuestra Biblia a mano, para que cuando tengáis oportunidad la leáis; retened los textos en vuestra memoria. Aún al ir por la calle, podéis leer un pasaje y meditar en él hasta que se grabe en la mente.
No podemos obtener sabiduría sin una atención verdadera y un estudio con oración. Algunas porciones de la Santa Escritura son en verdad demasiado claras para que se puedan entender mal; pero hay otras cuyo significado no es superficial, para que se vea a primera vista. Se debe comparar pasaje con pasaje. De haber un escudriñamiento cuidadoso y una reflexión acompañada de oración. Y tal estudio será abundantemente recompensado. Como el minero descubre vetas de precioso metal ocultas debajo de la superficie de la tierra, así también el que perseverantemente escudriña la Palabra de Dios buscando sus tesoros ocultos, encontrará verdades del mayor valor, que se ocultan de la vista del investigador descuidado. Las palabras de la inspiración, examinadas en el alma, serán como ríos de agua que manan de la fuente de la vida.
Nunca se debe estudiar la Biblia sin oración. Antes de abrir sus páginas debemos pedir la iluminación del Espíritu Santo, y ésta nos será dada. Cuando Natanael vino a Jesús, el Salvador exclamó: "He aquí verdaderamente un israelita, en quien no hay engaño. Dícele Natanael: ¿De dónde me conoces? Jesús respondió y dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi" (S. Juan 1: 47, 48). Así también nos verá Jesús en los lugares secretos de oración, si lo buscamos para que nos dé luz para saber lo que es la verdad. Los ángeles del mundo de luz estarán con los que busquen con humildad de corazón la dirección divina. El Espíritu Santo exalta y glorifica al Salvador. Es su oficio presentar a Cristo, la pureza de su justicia y la gran salvación que tenemos por él. Jesús dice: El "tomará de lo mío, y os lo anunciará' (S. Juan 16: 14). El Espíritu de verdad es el único maestro eficaz de la verdad divina. ¡Cuánto no estimará Dios a la raza humana, siendo que dio a su Hijo para que muriese por ella y manda su Espíritu para que sea el maestro y continuo guía del hombre!.
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Hay hombres que son desleales a Dios, que profanan su santo día de reposo, que quieren hallar dificultades en las declaraciones más sencillas de la Palabra, que pervierten el verdadero significado de las Escrituras y que, al mismo tiempo, hacen esfuerzos desesperados para armonizar su desobediencia con las Escrituras. MSJS 1 -151
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Iglesia Adventista
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« Respuesta #56 : Mayo 14, 2008, 01:57:50 » |
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Zacarías 3
"1 Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle.
2 Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?"
Este angél de YWHW es Cristo, y Cristo no le reprende alli, sino que el mismo YWHW (Cristo) dice: YWHW te rependa !.
Y Miguel en Judas 9 hace lo mismo.
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Jaspe
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« Respuesta #57 : Mayo 14, 2008, 02:43:37 » |
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ok, entonces es bueno adorar a Miguel para un adventista por que el es Jesus para ustedes...
Yo se que casi no lo usan, pero seria correcto? si o no?
SI xuon, es correcto.

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NO SOY PECADORA PORQUE PECO, SINO QUE PECO PORQUE SOY PECADORA, PERO PECADORA PERDONADA. Be patient: God is not done with me
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Jeremias82
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« Respuesta #58 : Julio 09, 2008, 04:06:25 » |
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Dxto, estoy de acuerdo contigo en Judas 1:19!! Bendiciones
Saludos en Cristo Doxa .... me alegra tambien concordar contigo en este tema .... Te comparto una canción que habla de lo mismo, la canta.....Danilo Montero http://es.youtube.com/watch?v=5yWU8TO8HgoALABADO SEA EL SEÑOR TODOPODEROSO!! Estoy plenamente contigo en esto bien refutado, Astro esta en grave error huye de esa falsa doctrina es para que los que entran al foro entiendan que la doctrina adventista es demoniaca.
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28:15 He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho.
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Iglesia Adventista
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« Respuesta #59 : Julio 09, 2008, 07:40:23 » |
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JEREMIAS, y que te pareció el libro: "El camino a Cristo"?
Me gustaría que comentes algún pasaje.
BENDICIONES
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