Esta bien, respeto tu posición así como tú respetaste la mía.

Pero veo que en toda esta conversa te has circunscrito a casos extremos donde ya quedó claro que, si
así de extremo es el caso, prefiero morir que violar una Ley que considero divina.
Es claro entonces que,
en el contexto de un caso extremo, ya quedaron plenamente fijadas nuestras posiciones.
Ahora, me gustaría que "ablandáramos" un poco la situación y pensemos quizá en una operación donde típicamente se utiliza sangre, pero en la que tú y yo sabemos que hay alternativas; digamos, por poner un caso, una cirugía a corazón abierto o si lo prefieres otra de menor riesgo.
Vuelvo a preguntarte y espero la misma sinceridad: ¿optarías en esos casos más "simples" por una transfusión o preferirías evaluar y usar alguna alternativa?
Espero nuevamente tu grata respuesta.

P.D. Disculpa si te parece que insisto en el tema, pero me gustaría saber si hay algún punto "medio" donde la óptica del cristiano coincide con la de un no creyente.