PRIMER FORO ::: Vida Cristiana > Religiones, Denominaciones, Creencias y Sectas

LA NOCHE DE SAN BARTOLOMÉ

<< < (2/3) > >>

Iglesia Adventista:

Iglesia Adventista:
EL ORIGEN DEL CONFLICTO


A pesar de la constante persecución, el calvinismo tuvo un fuerte impacto en las ciudades, las universidades y la nobleza de la Francia de principios del siglo XVI. La evangelización protestante era coordinada por un grupo de predicadores procedentes de Ginebra, enviados por Juan Calvino.

El rey Enrique II prohibió el protestantismo, pero su repentina muerte (en junio de ese año) fue interpretada por los reformadores como una señal del favor divino, y el número de conversiones se multiplicó. El trono pasó al hijo de 15 años de Enrique, Francisco II, que estaba manipulado por la católica familia de Guisa, especialmente por Francisco de Guisa y el cardenal de Lorena, quienes decidieron continuar con la campaña de persecución protestante iniciada por Enrique II, pero no pudieron evitar una intriga para secuestrar al Rey, la denominada conjuración de Amboise, preparada por la nobleza en marzo de 1560, que acabó en fracaso. A partir de entonces, los nobles protestantes, responsables de la misma, fueron llamados hugonotes.

Después de la muerte de Francisco I y de su inteligente hermana, los reyes de Francia trataron de restaurar el catolicismo romano. Entre tanto el grupo minoritario protestante -los hugonotes- se había convertido en partido político. Pronto los hugonotes contaron con algunos nobles destacados: Enrique de Navarra, Antonio de Borbón, el almirante Coligny y Luis de Condé, el mejor general de Francia en ese tiempo. En 1562 estalló en Francia una guerra civil religiosa intermitente.

Se debió a causas políticas y religiosas, y duró hasta 1594. El acontecimiento más destacado de ella fue la sangrienta matanza de San Bartolomé en agosto de 1572. Cuando los dirigentes de los hugonotes vinieron a París para asistir al matrimonio de su rey Enrique de Navarra, miles de ellos fueron asesinados junto con muchos millares de otros hugonotes. Este triste dia se conoce como: La Noche de San Bartolomé

Al hugonote Enrique, rey de Navarra y nieto de Margarita, se le ofreció la corona de Francia con la condición de que abjurara del protestantismo. Lo hizo por motivos políticos; pero durante su reinado, como el primero de la dinastía de los Borbones (1589-1610), favoreció a los hugonotes nombrándolos como ministros y mensajeros.

En 1598 promulgó el edicto de Nantes, que con sobrada ventaja fue el decreto más liberal concedido hasta ese entonces en la Europa occidental. En él se declaraba que la religión católica era la religión nacional, pero concedía un notable grado de libertad a los hugonotes. No se los perseguiría más debido a la religión, pero no se permitiría la celebración de servicios religiosos de los reformadores en París o dentro de un radio de 35 km.

El decreto asignaba ciudades de refugio para los hugonotes, a quienes también se les daba el derecho de desempeñar cargos públicos. Enrique IV acababa de trazar con su ministro Sully un plan de paz y comprensión general, al que se denominaba el "gran proyecto", cuando fue asesinado por Ravaillac, un monje fanático, en 1610. El edicto de Nantes fue parcialmente abrogado por el cardenal Richelieu en 1628 y completamente revocado por Luis XIV en 1685.

Talita_nena:

--- Cita de: *Templario* en Mayo 13, 2008, 04:18:05 am ---Si, si... ya sabemos en qué consiste tu "aporte" Astro...

Vas a decir que los hugonotes eran blancas palomas que simplemente llevaban un vida acorde al Evangelio, para acomodarlo a tu interpretación del texto de la gran Ramera.

En cualquier enciclopedia vas a leer sobre ellos: responsables las muertes de comunidades y obispos católicos en cualquier lugar donde tomaban el control.

La misma noche de la masacre, los que iniciaron la batalla fueron los hugonotes, los católicos se defendieron y al final las cosas salieron de control desencadenando este hecho...

Pero para qué darle vueltas al asunto???

Es algo que quedó casi 500 años atrás...

--- Fin de la cita ---

Ups, este Templario si que traía la espada desenvainada, Astro :-\ pero según él le resta importancia al decir que fue un hecho de hace 500 años  (:82:)  recuerdo que tuve varios encontronazos con este hombre católico hasta las cachas, nada más de ver su comentario no pude evitar sonreír, no por burlarme, si no por lo aferrado que es  ::)

Lo de los hugonotes es más que sabido que fueron masacrados por no someterse a la iglesia católica, los atacaron arteramente por "herejes", está por demás decir otra cosa, es bien sabido que a través de los siglos, la gran ramera ha quitado de enmedio a muchos que se le han interpuesto, aún a la fecha, la institución católica sigue con lo mismito en cuestión de encabezar persecuciones, linchamientos morales y físicos, en fin, todo por defender su doctrina chueca cuando alguien la desenmascara, bueno, ahorita ando con la cabeza girando, jijiji, así que en breve pondré algo más sustancioso.

Bendiciones, Astro :)

Iglesia Adventista:

--- Cita de: Talita_nena en Septiembre 01, 2011, 04:06:30 am ---así que en breve pondré algo más sustancioso.

Bendiciones, Astro :)

--- Fin de la cita ---

  IGUAL YO

  (:25:) (:18:)

 

Iglesia Adventista:
EL TIEMPO QUE GOBERNÓ EL CATOLICISMO, SE LO CONOCE COMO "LA EDAD OSCURA" O "EL OSCURANTISMO".

 El tiempo que gobernó está dicho en la Biblia: "1260, tres años y medio, 42 meses y -tiempo, tiempos y medio tiempo-".

 La iglesia católica gobernó desde el 538 hasta 1798.

 538 + "1260" = 1798.


SAN BARTOLOMÉ:

Pero lo más inicuo que se registra en el lóbrego catálogo de los crímenes, el más horrible de los actos diabólicos de aquella sucesión de siglos espantosos, fue la "matanza de San Bartolomé." Todavía se estremece horrorizado el mundo al recordar las escenas de aquella carnicería, la más vil y alevosa que se registra. El rey de Francia instado por los sacerdotes y prelados de Roma sancionó tan espantoso crimen. El tañido de una campana, resonando a medianoche, dio la señal del degüello. Millares de protestantes que dormían tranquilamente en sus casas, confiando en la palabra que les había dado el rey, asegurándoles protección, fueron arrastrados a la calle sin previo aviso y asesinados a sangre fría.

    Así como Cristo era el jefe invisible de su pueblo cuando salió de la esclavitud de Egipto, así lo fue Satanás de sus súbditos cuando acometieron la horrenda tarea de multiplicar el número de los mártires. La matanza continuó en París por siete días, con una furia indescriptible durante los tres primeros. Y no se limitó a la ciudad, sino que por decreto especial del rey se hizo extensiva a todas las provincias y pueblos donde había protestantes. No se respetaba edad ni sexo. No escapaba el inocente niño ni el anciano de canas. Nobles y campesinos, viejos y jóvenes, madres y niños, sucumbían juntos. La matanza siguió en Francia por espacio de dos meses. Perecieron en ella setenta mil personas de la flor y nata de la nación.

    "Cuando la noticia de la matanza llegó a Roma, el regocijo del clero no tuvo límites. El cardenal de Lorena premió al mensajero con mil duros; el cañón de San Angelo tronó en alegres salvas; se oyeron las campanas de todas las torres; innumerables fogatas convirtieron la noche en día; y Gregorio XIII acompañado de los cardenales y otros dignatarios eclesiásticos, se encaminó en larga procesión hacia la iglesia de San Luis, donde el cardenal de Lorena cantó el Te Deum.... Se acuñó una medalla para conmemorar la matanza, y aun pueden verse en el Vaticano tres frescos de Vasari, representando la agresión contra el almirante, al rey en el concilio maquinando la matanza, y la matanza misma. Gregorio envió a Carlos la Rosa de Oro; y a los cuatro meses de la matanza, . . . escuchó complacido el sermón de un sacerdote francés, . . . que habló de ´ese día tan lleno de dicha y alegría, cuando el santísimo padre recibió la noticia y se encaminó hacia San Luis en solemne comitiva para dar gracias a Dios.´ " -H. White, The Massacre of St. Bartholomew, cap. 14.

 El mismo espíritu maestro que impulsó la matanza de San Bartolomé fue también el que dirigió las escenas de la Revolución. Jesucristo fue declarado impostor, y el grito de unión de los incrédulos franceses era: "Aplastad al infame," lo cual decían refiriéndose a Cristo. Las blasfemias contra el cielo y las iniquidades más abominables se daban la mano, y eran exaltados a los mejores puestos los hombres más degradados y los más entregados al vicio y a la crueldad. En todo esto no se hacía más que tributar homenaje supremo a Satanás, mientras que se crucificaba a Cristo en sus rasgos característicos de verdad, pureza y amor abnegado.

    "La bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y prevalecerá contra ellos y los matará." El poder ateo que gobernó a Francia durante la Revolución y el reinado del terror, hizo a Dios y a la Biblia una guerra como nunca la presenciara el mundo. El culto de la Deidad fue abolido por la asamblea nacional. Se recogían Biblias para quemarlas en las calles haciendo cuanta burla de ellas se podía. La ley de Dios fue pisoteada; las instituciones de la Biblia abolidas; el día del descanso semanal fue abandonado y en su lugar se consagraba un día de cada diez a la orgía y a la blasfemia. El bautismo y la comunión quedaron prohibidos. Y en los sitios más a la vista en los cementerios se fijaron avisos en que se declaraba que la muerte era un sueño eterno.


  El temor de Dios, decían, dista tanto de ser el principio de la sabiduría que más bien puede considerársele como principio de la locura. Quedó prohibida toda clase de culto religioso a excepción del tributado a la libertad y a la patria. El "obispo constitucional de París fue empujado a desempeñar el papel más importante en la farsa más desvergonzada que jamás fuera llevada a cabo ante una representación nacional.... Lo sacaron en pública procesión para que manifestase a la convención que la religión que él había enseñado por tantos años, era en todos respectos una tramoya del clero, sin fundamento alguno en la historia ni en la verdad sagrada. Negó solemnemente y en los términos más explícitos la existencia de la Deidad a cuyo culto se había consagrado él y ofreció que en lo sucesivo se dedicaría a rendir homenaje a la libertad, la igualdad, la virtud y la moral. Colocó luego sobre una mesa sus ornamentos episcopales y recibió un abrazo fraternal del presidente de la convención. Varios sacerdotes apóstatas imitaron el ejemplo del prelado." -Scott, tomo 1, cap. 17.

    "Y los que habitan sobre la tierra se regocijan sobre ellos, y hacen fiesta; y se envían regalos los unos a los otros; porque estos dos profetas atormentaron a los que habitan sobre la tierra." La Francia incrédula había acallado las voces de reprensión de los testigos de Dios. La Palabra de verdad yacía muerta en sus calles y los que odiaban las restricciones y los preceptos de la ley de Dios se llenaron de júbilo. Los hombres desafiaban públicamente al Rey de los cielos, y gritaban como los pecadores de la antigüedad: "¿Cómo sabe Dios? ¿y hay conocimiento en lo alto?" (Salmo 73: 11.)

    Uno de los sacerdotes del nuevo orden, profiriendo terribles blasfemias, dijo: "¡Dios! si es cierto que existes, toma venganza de las injurias que se hacen a tu nombre. ¡Yo te desafío! Guardas silencio; no te atreves a descargar tus truenos. Entonces ¿quién va a creer que existes?" -M. Ch. Lacretelle, Histoire de France pendant le dixhuitième siècle, tomo 2, pág. 309. ¡Qué eco tan fiel de la pregunta de Faraón: "¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz?" "No conozco a Jehová"!

 tOMADO DEL cONFLICTO DE LOS sIGLOS.


 ...

 Bendiciones -

Navegación

[0] Índice de Mensajes

[#] Página Siguiente

[*] Página Anterior

Ir a la versión completa