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La Madurez Espiritual & La Madurez Psicologica.

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'Fernando':
LA MADUREZ

El concepto de madurez psicológica es uno de los más utilizados por profesionales de la educación, terapeutas y todos aquellos que, desde el ámbito familiar o profesional, han de ejercer una acción de consejo o tutoría sobre otros. La valoración de alguien como maduro o inmaduro condiciona tanto la asunción de responsabilidades como la evaluación del éxito de una intervención educativa, terapéutica o social. Por todo ello, el concepto de Madurez precisa de una mayor profundización.


Algunos estudiosos del tema dicen que existe un vació conceptual a partir de la presentación de una triple perspectiva: la del teórico, la fenomenológica y la lega. La perspectiva del teórico es la adoptada por las teorías formales acerca de la estructura y desarrollo de la personalidad madura; se revisa especialmente el acercamiento de rasgos, el cognitivo-evolutivo y el de la psicología del ego. El punto de vista fenomenológico comprende las autopercepciones del adulto sobre los cambios que experimenta cuando se compara a sí mismo a través de la dimensión temporal. A su vez algunos psicólogos, exponen la perspectiva lega, conformada por las creencias que el "hombre de la calle" posee sobre la madurez.

En este sentido hemos comprendido que la madurez puede ser tratada desde diferentes ámbitos y por consiguiente antes de abordarla en su magnitud daremos algunas concepciones:
La madurez consiste en tener la capacidad de llevar a cabo un trabajo aun sin ser supervisado, de terminar una tarea una vez emprendida, de llevar dinero consigo sin sentir la necesidad de gastarlo, y de poder tolerar una injusticia sin querer vengarse.
La madurez consiste en tener la capacidad de controlar la ira y resolver las diferencias sin acudir a la violencia.
La madurez significa tener paciencia. Es la voluntad de posponer la gratificación inmediata a favor del beneficio a largo plazo.
La madurez consiste en tener perseverancia, en la capacidad de sacar adelante un proyecto aunque se dificulte su consecución o en poder afrontar cualquier situación a pesar de fuertes oposiciones y contratiempos.
La madurez consiste en poder superar las situaciones desagradables y las frustraciones, las incomodidades y las derrotas sin quejarse ni derrumbarse.
La madurez consiste en ser humilde. Es el ser suficientemente adulto como para decir, " me equivoque", o, " tenia razón". Y cuando la tiene, la persona madura no necesita experimentar la satisfacción de decir: te lo dije o te lo advertí".
La madurez consiste en tener la capacidad para tomar una decisión y mantenerse firme en ella. Las personas inmaduras se pasan la vida explorando interminables posibilidades, para luego no hacer nada.

La madurez es el arte de poder vivir en paz con lo que no podemos cambiar, el de tener el valor de modificar todo aquello que se puede cambiar y al mismo tiempo la sabiduría para conocer la diferencia.

Desde esta perspectiva a continuación trataremos la madurez desde un ámbito psicológico(madurez emocional) y cristiano:


MADUREZ EMOCIONAL
 
Se habla con frecuencia de que los jóvenes de hoy tardan más en llegar a la madurez que en generaciones anteriores. Asumir responsabilidades y saber enfrentarse a las dificultades de la vida, se muestra cada vez como algo más difícil de encontrar. Incluso el Doctor Aquilino Polaino Lorente, doctor en Psiquiatría y catedrático en Psicopatología escribió un libro sobre lo que él denominada ?Síndrome de Peter Pan? o el de ?la eterna adolescencia?. ¿Qué se puede hacer en estas situaciones? ¿Cómo se puede llegar a la madurez afectiva?

Cuando nos referimos a la madurez afectiva estamos refiriéndonos a un estrato de la personalidad muy relacionado con lo biológico (el nivel de glucosa en sangre, las hormonas, etc.) La afectividad está relacionada con la respuesta a la pregunta: ?¿Cómo estás??. Esta madurez afectiva tiene mucho que ver con la propia apreciación que hacemos de nosotros mismos y de los demás.
Para lograr una personalidad equilibrada y libre, es conveniente educar en las virtudes, y, especialmente en la fortaleza y en la templanza. Con ellas cada uno podrá ser más dueño de sí mismo; y por lo tanto más libre y más feliz.
Una persona a la que la faltan virtudes, especialmente las dos ya mencionadas, no será libre sino esclava de sí misma, de los demás, de todo. Esta situación puede generar inseguridad y angustia.
La persona inmadura presenta dificultades de adaptación: choca con los demás y podría presentar trastornos de personalidad. Los síntomas que aparecen en estas personas, y que más adelante especificaremos, están en la base de diferentes psicopatologías.
Para lograr una personalidad equilibrada y libre, es conveniente educar en las virtudes, y, especialmente en la fortaleza y en la templanza.

Además, en la sociedad actual, debido a la filosofía imperante, cada vez se hace más difícil la práctica de la fortaleza y de la templanza. Hoy en día, los planteamientos hedonistas, consumistas y materialistas ?ahogan a niños y jóvenes? y les dificultan desarrollarse con normalidad. Está mal visto, exigirse a uno mismo, no disfrutar de algunas cosas o no comprar el último modelo de lo que sea.
En este sentido citaremos algunos rasgos sobresalientes de la madurez emocional:

?   Habilidad de dar y recibir amor: La madurez emocional fomenta un sentido de seguridad que permite la vulnerabilidad. Una persona  emocionalmente madura puede mostrarse vulnerable, dar y aceptar expresiones de amor.

?   Habilidad de enfrentar la realidad y manejarla: Las  personas maduras manejan con entusiasmo la realidad, sabiendo que el modo más rápido de resolver los problemas es enfrentándolos. El nivel de madurez de una persona, puede medirse directamente en relación al grado con el cual enfrenta o evita sus problemas. 

?   Capacidad de relacionar positivamente sus experiencias: Una persona madura ve sus experiencias personales como experiencias de aprendizaje. Cuando son positivas, se alegra y disfruta de ellas. Cuando son negativas, aceptan sus responsabilidades y confían en aprender algo de las mismas para mejorar su vida....

?    Habilidad para aprender de la experiencia: La habilidad de enfrentar la realidad y relacionar positivamente las experiencias, derivan de la habilidad de aprender de la experiencia.

?   Habilidad para aceptar la frustración: Cuando las cosas no se desarrollan como previsto, la persona madura intenta otro enfoque, u otra dirección, para seguir adelante con su vida.

?   Habilidad de manejar la ira constructivamente: Cuando se siente frustrada, la persona inmadura busca alguien a quien culpar. La persona madura busca una solución. 

?   Relajación ante situaciones tensas: La persona inmadura no se siente amada, evita la realidad, es pesimista, se enoja con facilidad, y ataca a su ayuda idónea. Las personas maduras en cambio, enfrentan la vida de una manera relajada, y confiadas en su habilidad de obtener lo que desean para sus vidas.

Cómo ayudar a las personas inmaduras.
?   Facilitar el conocimiento personal, liberarles de temores y dudas. Que se olviden del ?qué dirán?. Que ejerciten su voluntad en pequeñas cosas. Que acepten su realidad positiva para potenciarla y la negativa para mejorarla.
?   Que fomenten una sana autoestima personal. Que aprendan a ver lo positivo de los demás. Que olviden la heteroestima y que actúen cara a su conciencia y a Dios.
?   Fomentar el desarrollo de objetivos superiores y enseñarles a ser felices con las cosas buenas y sencillas de la vida.
?   Que procuren dominar sus afectos y sus estados de ánimo.
?   Desarrollar aficiones gratificantes y enseñarles a saber ?perder el tiempo? con los demás. Así evitarán esa ?avaricia? del tiempo y el estar continuamente realizando actividades productivas.
?   Aprender a relajarse. Es conveniente ?ir despacio? por la vida para poder tranquilizarse por dentro.
?   Dedicar el tiempo oportuno a descansar. Dormir las horas suficientes. Hacer algo de ejercicio físico, pasear por el campo. El cansancio físico despeja la mente.

LA MADUREZ CRISTIANA

Los trágicos efectos de la falta de madurez espiritual son evidentes tanto en la experiencia de las iglesias como en la enseñanza de la Palabra de Dios. Esto se destaca especialmente en tres pasajes del Nuevo Testamento que califican a los creyentes inmaduros como ?niños?.Efesios 4:14 les describe como ?niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error?.(1) Hebreos 5:12-14 habla de tales niños como ?inexpertos en la palabra de justicia? y dice que ?debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo?, necesitan más bien que se les ?vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios?. Y 1 Corintios 3:1-3, tomado en relación con su contexto, indica que los ?niños en Cristo? son creyentes ?carnales? cuyos ?celos, contiendas y disensiones? destruyen la unidad de la iglesia.
Resumiendo la enseñanza de estos tres pasajes, vemos que una falta de madurez espiritual perjudica tanto a los creyentes mismos como a la congregación de la cual forman parte. A aquéllos les hace doblemente incapaces. No pueden defenderse de las falsas enseñanzas de los maestros del error, y tampoco pueden enseñar la Palabra de Dios a otros, ya sean inconversos que necesitan que se les explique el evangelio, ya sean creyentes nuevos que necesitan ayuda espiritual. Y en lo que respecta a la congregación, toda inmadurez crónica en sus miembros hace peligrar la unidad y en consecuencia resta credibilidad a su testimonio ante la comunidad que le rodea y estorba su obediencia colectiva a los mandatos del Señor.
Para prevenir y remediar estos graves perjuicios, lo primero que necesitamos es tener una comprensión clara de la naturaleza de la
madurez que Dios desea producir en todos sus hijos y a la cual nosotros también debemos aspirar. Una manera de lograr esta
comprensión es localizar los pasajes neotestamentarios en que aparecen los términos ?maduro? y ?madurez? y luego analizarlos a la luz de otros pasajes que, sin mencionar los términos, sí tratan el concepto.
La madurez del aconsejado(consejeria pastoral).
Recordemos que aquellos que asumen el ejercicio de la Consejería Pastoral deben reunir características esenciales: la primera, ser alguien con quien se pueda tratar, dueño de una mentalidad abierta -que no se escandalice por el sinnumero de situaciones que deberá escuchar por parte de sus aconsejados--; la segunda, manifestar sociabilidad, de tal manera que quien solicita un consejo encuentre en el Consejero a alguien que humanamente evalúa las circunstancias; que no está para condenar sino para ayudar.
Una tercera característica es mostrarse asequible, y la cuarta, que reviste particular importancia, es que demuestre verdadero interés por el problema de aquél a quien brindará orientación.
Si priman la insensibilidad e indiferencia en el Consejero, su labor no será eficaz. Además, por su condición de desinterés no reflejará el caracter y el amor de Cristo que seguramente se manifestaría hacia los demás siendo sensible a los problemas, ansiedad, frustraciones y anhelos de su interlocutor.
Conversaciones que revelan mucho
Cuando estamos hablando con la persona que solicito acompañamiento en Consejería, las expresiones que utiliza son fundamentales ya que nos permitirán ir conociendo aspectos que en apariencia pasan inadvertidos y que están estrechamente relacionados con su grado de madurez o inmadurez tanto en su personalidad como en su carácter.

"Primero, veamos algunas señales de inmadurez que es necesario tomar en cuenta: "  

Un carácter explosivo

El aconsejado al relatar aspectos sobre su cotidianidad compartirá acerca de reacciones explosivas, que se producen con facilidad y en la mayoría de los casos por asuntos insignificantes. Sin duda nos encontramos con alguien que no tiene manejo de sus emociones. Lo mas probable es que esta predisposición para responder a lo que considera una provocación, esté acompañada por la ansiedad e interés que le asisten de resolver aquellas circunstancias o situaciones que le afectan, con carácter inmediato y sin importarle que pueda herir a terceras personas.
Un ejemplo específico lo ofrecen quienes se enojan porque su interlocutor no comparte su forma de ver la vida y espera que -así el haya cometido el error- sea su interlocutor quien admita las fallas. Y en buena parte de los casos presiones hasta lograr su objetivo. No dan un compás de espera en procura que los asuntos se solucionen sino que se inclinan por soluciones rápidas, aunque impliquen imposición de sus opiniones.

Autocompasión

Sin duda ha encontrado en personas que van en procura de su ayuda, a hombres y mujeres que sienten que todos a su alrededor están en contra y que son las víctimas inocentes de las circunstancias adversas que deben enfrentar. Se sienten frustrados porque no logran sus objetivos y atribuyen tal situación a que todo el mundo conspira en su contra para tornarle un fracasado.
Dependencia de apoyo
Se manifiesta en quienes, a pesar de sus enormes potencialidades, jamás asumen un compromiso hasta tanto encuentro voces de estímulo o de apoyo. Se niegan a los cambios o tal vez a lo desconocido, porque esperan que puedan compartir responsabilidad con otras personas. Como una tortuga, se enfrascan en las condiciones difíciles que están alrededor y caen, por tanto, en constantes períodos depresivos.


Una actitud madura

emos visto una cara de la moneda cuando hablamos del grado de madurez e inmadurez de una persona. Vamos a mirar la perspectiva que nos ofrece alguien maduro. Hay características que le identifican:

Autosuficiencia

No se trata de la actitud arrogante de quien cree que todo lo puede y menosprecia a los demás, sino de aquel que conoce cuales son sus potencialidades y cuales son las aptitudes y talentos que tal vez tiene dormidas y puede desarrollar con ayuda de Dios.
Imagine un competidor que tiene frente así el reto de correr dos kilómetros en el menor tiempo posible. Si es alguien "autosuficiente" marchará bajo el convencimiento de que tiene todas las condiciones para lograrlo.
Buenas relaciones interpersonales
Una manifestación evidente en la madurez tanto en el carácter como personalidad de un individuo, la constituyen sus buenas relaciones interpersonales. Desde la perspectiva cristiana encontramos que se lleva bien con Dios, consigo mismo y, por tanto, esta abierto a una buena interactuación con quienes le rodean. Les acepta tal como son y reconoce que sus fallas, son ante todo humanas y pueden corregirse. Se adapta por tanto a la sociedad, la culture y el ambiente que constituyen su entorno.
Autodominio
En la medida que usted habla con alguien que pide ayuda a través de la Consejería podrá descubrir si evidencia o experimenta falta de autodominio, es decir, que sabe gobernar sus emociones, así se vean exaltadas por situaciones ajenas a su voluntad. Le caracteriza el equilibrio, como lo describe el apóstol Pablo (2 Timoteo 1:7). En síntesis, no se deja mover por los impulsos.
Aceptación de circunstancias difíciles
Una inclinación natural de todo ser humano es buscar la linea de la menor resistencia, es decir, hacer el menor esfuerzo posible. Inevitablemente nos gusta evadir los problemas y si miraran en lo mas profundo de nuestro ser, descubrirían que ansiamos que todo sea fácil, en particular las situaciones complejas.
Quien ha alcanzado madurez no se rinde ante los obstáculos sino que reconoce que en la vida, así como hay períodos de paz y de éxito, también se experimentan períodos de sufrimiento, también se presentan adversidades. Pese a ello no dan margen a un revés espiritual o en sus relaciones interpersonales.

Interés por el bienestar de los demás
Una última característica que cabe mencionar es el interés que demuestra alguien maduro, por el bienestar de los demás. Aprende a escuchar y procura ayudar, en la medida de sus posibilidades, para que situaciones complicadas puedan ser resueltas.


Anonimo

JoséE.Irrizary:
Estupendo tema de gran interés y aprendizaje.

'Fernando':

--- Cita de: JoséE.Irrizary en Noviembre 28, 2008, 11:05:01 pm ---Estupendo tema de gran interés y aprendizaje.

--- Fin de la cita ---

 (:9:)

Dulce presencia:
Bonito tema Fer, muy interesante. (:54:)

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