La importancia de leer la Biblia

Autor Tema: La importancia de leer la Biblia  (Leído 872 veces)

0 Usuarios y 1 Visitante están viendo este tema.

Desconectado hgo1939

  • Teniente Coronel
  • ****
  • Mensajes: 2189
  • Sexo: Masculino
  • Cristo y la iglesia. Vida y Edificacion
    • Ver Perfil
La importancia de leer la Biblia
« en: Enero 08, 2010, 09:02:50 pm »
La importancia de leer la Biblia
2 Timoteo 3:16  “Toda la Escritura es dada por el aliento de Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,  (17)  a fin de que el hombre de Dios sea cabal, enteramente equipado para toda buena obra”.
Colosenses 3:16 “La palabra de Cristo more ricamente en vosotros en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos unos a otros con salmos e himnos y cánticos espirituales, cantando con gracia en vuestros corazones a Dios”.
Todos los creyentes deben leer la Biblia. La Biblia nos muestra las muchas cosas que Dios ha hecho por nosotros y la forma cómo Él ha guiado a los hombres en el pasado. Si queremos conocer las riquezas y la vastedad de la provisión de Dios para nosotros y si queremos saber lo que Dios quiere de los hombres paso por paso debemos leer la Biblia.
Las palabras que Dios dirige al hombre en la actualidad se basan en lo que Él ya dijo. Él raras veces dice lo que no haya expresado en la Biblia. Aunque una persona haya avanzado mucho en su caminar espiritual, la revelación que reciba de Dios se basará en lo que Él hizo constar en la Biblia. Por lo tanto, lo que Dios enuncia hoy es simplemente una repetición de Su Palabra. Es muy difícil que una persona reciba la revelación de Dios si desconoce lo que Dios ha dicho en el pasado.
******************
Aguas refrescantes 9 de Enero
“Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó”. Mateo 13:6.
El verdadero problema no fue el sol sino la falta de raíz. En la vida espiritual la raiz representa aquella parte de la vida que tiene una historia secreta con Dios. Los que sólo viven sus vidas delante de los hombres carecen de esa historia secreta. ¿Puedo hacerte una pregunta directa? ¿Qué proporción de tu vida es vida en secreto? ¿Hay una parte de ella que está escondida de los ojos de los hombres? Tu vida de oración ¿se limita, solo a las reuniones de oraci6n? Tu conocimiento de la Palabra de Dios, ¿se limita solo a lo que predicas? ¿compartes todas tus experiencias espirituales con otros? Si tu respuesta es afirmativa, entonces careces de raíces.
Los cristianos que tienen  una historia con Dios en el lugar secreto son los que superan en forma triunfante las pruebas de fuego. Si un día tenemos que enfrentar la op¬ción de renunciar a nuestra fe o perder la vida, ¿cuál elegi¬ríamos? El problema no será resuelto en aquel dia sino ahora. Si en aquel día negamos al Señor, será porque hoy nuestras raíces no han descendido a suficiente profundidad.
W. Nee
Jesús es el Señor!

***

Modificado por norma 10

Moderador -Claudio-



"Solicitos en guardar la unidad del Espiritu en el vinculo de la paz:
Un Cuerpo, y un Espiritu,... un Señor, una fe, un bautizmo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme ala medida del don de Cristo. Efesios 4: 3-7

Desconectado metero

  • Soldado
  • *
  • Mensajes: 56
  • DIOS ES MO FOTALEZA
    • Ver Perfil
Re:La importancia de leer la Biblia
« Respuesta #1 en: Enero 14, 2010, 12:20:01 am »
bueno  tanto como que  DEBEN  no. Mas bien  deben  desear leer  la  palabra  asi  para decir igual que el  salmista :  deseables son mas  que  el  oro  y  mucho mas que oro afinado  y  dulces mas quela miel que la que destila del panal.  NO es  un  deber sino  un  anhelo.
b] SOMOS UN CUERPO EN CRISTO[/b]

Desconectado Pablo Pereyra

  • Subteniente
  • ***
  • Mensajes: 489
  • Sexo: Masculino
    • Ver Perfil
    • En Honor A Su Verdad
Re:La importancia de leer la Biblia
« Respuesta #2 en: Enero 23, 2010, 03:21:59 pm »
22 Principios de Interpretación Bíblica

Cómo Eliminar Aparentes Contradicciones Bíblicas

Muchos cristianos están de acuerdo en que la Palabra de Dios es “la Verdad”. Sin embargo, de una única Biblia provienen miles de diversas interpretaciones acerca de qué es exactamente “la Verdad”. No fue nunca la intención de Dios que la gente lea el mismo documento y llegue a distintas ideas acerca de lo que dice en él. Dios quiere que todos tengamos una misma interpretación de Su Palabra.
1 Corintios 1:10
Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito.

Una de las principales razones por las cuales la gente tiene diferentes ideas acerca de lo que la Biblia dice, es que usan diferentes reglas o estándares para interpretarla. Si los cristianos han de llegar a la verdad cuando leen la Biblia, nosotros creemos que es fundamental que se entiendan y apliquen los siguientes principios, llamados “cánones de interpretación”.


1. La Biblia fue escrita para los creyentes, no para los escépticos.

La Biblia no fue escrita para los no creyentes, sino para aquellos deseosos de buscar la verdad diligentemente. Parte del lenguaje de las Escrituras fue puesto con el específico motivo de confundir a aquellos que no tienen oídos deseosos de oír o que no les interesa ser diligentes en su estudio (Proverbios 2:1-5; 25:2; Mateo 13:10-13). Para llegar a la verdad uno debe tener fe en Dios y confiar en la integridad de Su Palabra. Es importante ser diligente en el estudio y darse cuenta de que Dios no honra el estudio por el estudio mismo. Dios no le abrirá el entendimiento a aquellos que son meramente curiosos. El cristiano debe tener un corazón dispuesto tanto a conocer como a actuar en base al conocimiento que encuentra en las Escrituras. La oración y la certeza de que Dios trabajará en nosotros, son necesarias para llegar a un correcto entendimiento de la Biblia, y para ver su increíble precisión y armonía.


2. El texto original era perfecto, y la Biblia que tenemos hoy en día está completa.

La Biblia es la Palabra revelada de Dios, perfecta en su escritura original, la cual incluye todos los libros del Antiguo y Nuevo Testamentos, comúnmente reconocidos como el verdadero canon de la Escritura. Aunque hubo más de 40 “escritores”, existe sólo un “Autor” – Dios. Debido a que el canon de la Escritura (los libros que son reconocidos como auténticos y autorizados) ha sido establecido por los hombres, existe la posibilidad de que algún texto o libro pueda haber sido agregado o removido de lo que originariamente Dios “respiró”. Basándonos en nuestro estudio, estamos convencidos de que no es así. Por lo tanto, a quienes dudan de la autenticidad del reconocido canon de Escritura, los remitimos a la abrumadora evidencia que así lo confirma. Para sostener su postura, tendrían que demostrar contradicciones irreconciliables en toda la Escritura. Hasta donde sabemos, nadie ha hecho eso jamás. Por otro lado, todo documento extra-bíblico que los críticos del canon han presentado diciendo que “fueron omitidos del original”, tienen claras contradicciones con el texto inspirado por Dios.


3. Los principios de interpretación varían de acuerdo con la forma literaria del texto involucrado.

La Biblia contiene lenguaje utilizado para todos los propósitos para los cuales ha sido diseñado el idioma. En ella encontramos narración, listas, salutaciones, conversación, poesía, canciones, ficción, parábolas, alegorías, historia, oración, etc. Los principios de interpretación varían dependiendo de la forma literaria en la cual se ha escrito el pasaje. Por ejemplo, no utilizaríamos las mismas reglas de interpretación para el contenido de una parábola que para una sección de narración.

La Biblia es un registro preciso e inspirado de muchos acontecimientos que no fueron inspirados por Dios, y por lo tanto la Escritura cita las palabras de muchos hombres y mujeres que no estaban hablando de parte de Dios. El lector debe observar cuidadosamente quién está hablando y/o actuando. A menos que Dios o Jesucristo estén hablando, o si un pasaje está en forma de narración, lo que dicen y hacen otros puede no estar directamente inspirado por Dios. Por ejemplo, los fariseos dijeron que Jesús era Beelzebú, pero por supuesto eso no es verdad. Lo que dijeron no era verdad, pero el hecho de que lo dijeron, sí es verdad. Lo que es inspirado es el testimonio bíblico en sí mismo, no necesariamente cada palabra y acontecimiento del cual es testigo.


4. El texto original fue inspirado por Dios y no contiene errores ni contradicciones.

La Biblia, al ser la Palabra de Dios, no se puede contradecir a sí misma. Ninguna enseñanza puede ser correcta si contradice las claras enseñanzas de otras escrituras. El estudiante no debe aceptar nunca que existan contradicciones o errores en la Palabra, sino que, al enfrentarse con una aparente contradicción o error, debe seguir trabajando hasta que las piezas de la Palabra de Dios encajen perfectamente como un exacto rompecabezas. Se necesitará aplicar paciencia, oración y estudio continuo. Además, las piezas nunca deben ser presionadas para que encajen. El tiempo no es importante – el manejo honesto de la Palabra sí lo es.


5. Las aparentes contradicciones o errores son debido a errores de transmisión, malas traducciones, o interpretación incorrecta.

Debido a que el texto original era perfecto, las aparentes contradicciones deben ser debidamente tomadas en cuenta, y atribuidas a una de las tres causas siguientes, después de lo cual podrán ser explicadas:
El que no podamos comprender el significado original del texto escrito (remediado por el punto 6 más abajo).
Un error en la traducción, cuando los traductores intentaron reproducir los significados de una lengua a la otra (remediado por el punto 7 más abajo).
Un error en la transmisión del texto, cuando los escribas que copiaron cada manuscrito cometieron varios errores mecánicos o alteraciones teológicas al texto (remediado por el punto 8 más abajo).


6. El comprender correctamente el contexto es esencial para la correcta interpretación.

La Biblia debe ser leída meticulosamente, prestando la debida atención a cada detalle del contexto, porque Dios tiene un propósito para lo que dice, quién lo dice, dónde lo dice, cuándo lo dice, cómo lo dice, a quién se lo dice y por qué lo dice. La lógica exige que las palabras y los versículos no sean extraídos fuera de contexto, obligándolos a que signifiquen algo alejado del significado original del texto.


7. No existe ninguna “versión perfecta”.

Ninguna versión o traducción puede ser debidamente llamada “la Palabra de Dios” según fue originalmente traída por santos hombres de Dios (2 Pedro 1:21 – VRV). Toda traducción es intrínsecamente limitada. Es imposible traducir de una lengua a otra y obtener el sentido del original con absoluta exactitud, como cualquier traductor de cualquier idioma puede confirmar. Hay palabras en el original que pueden tener significados figurativos o culturales que simplemente no pueden ser trasladadas al inglés, o que no pueden hacerlo a menos que sean acompañadas por una extensa explicación (lo cual es el propósito de un Comentario de la Biblia). Además, la exacta comprensión de las palabras en inglés puede variar de persona a persona y de región a región (siendo ésta la razón por la cual, para la misma palabra, distintos diccionarios de inglés tienen significados que varían entre uno y otro). De ser posible, por lo tanto, se debe consultar una amplia variedad de traducciones, y es de gran ayuda familiarizarse con las lenguas originales.


8. Ningún manuscrito hebreo, griego, o arameo, es “respirado por Dios”.

Los estudiosos creen que ninguno de los “autógrafos originales”, o sea los textos realmente escritos por Moisés, David, Juan, Pablo y otros, exista hoy en día. Por lo tanto, ningún manuscrito o texto griego, arameo o hebreo, es “respirado por Dios”, tal cual lo fue el original. Además, ningún texto que haya sido jamás compilado por un comité de textos o editor de textos, es “la Palabra de Dios”. Creemos que existe la información para compilar un texto que estaría extremadamente cerca del original, y la investigación –especialmente en la actualidad, con la ayuda de las computadoras- está en continuo proceso para llegar a construir un texto que sea lo más cercano al original posible. Al momento, para construir un texto que se asemeje al original, se debe consultar una cantidad de lecturas alternativas provenientes de una variedad de familias de texto, para obtener la lectura más parecida al original, integrando esa lectura tanto con el contexto como con todo el panorama de la Escritura.


9. Se debe reconocer que el gran tema del “Antiguo Testamento” es Jesucristo.

El tema de la Biblia desde Génesis 3:15 hasta Apocalipsis 22:21 es Jesucristo, el Mesías. El “Antiguo Testamento (Alianza)” apunta a su venida y nos da muchos símbolos, modelos y prefiguras de su vida y ministerio.
“Antiguo Testamento” es un término erróneo. La palabra “Testamento” es en sí misma engañosa. Obtenemos “testamento” de la palabra latina testamentum, que era la traducción latina de la palabra griega diatheke. Un “testamento” es un informe o declaración (frecuentemente dado justo previo a la muerte). Una alianza, por otro lado, es un acuerdo entre dos partes. Los griegos no tenían alianzas, y por lo tanto no existía una palabra para alianza. Ahora bien, cualquier hebreo que leyera “la Antigua Alianza” inmediatamente pensaría: “Debido a que ésta es una ‘alianza’, si la acepto, ¿qué es lo que estoy acordando?” Hay muchas alianzas establecidas por Dios en el transcurso de la historia de la redención. Cada una debe ser cuidadosamente estudiada para verificar si era condicional o incondicional, y si se ha cumplido en parte o en su totalidad. Debido a que “la Antigua Alianza” en realidad se refiere a la alianza de Moisés que se cumplió cuando Cristo instituyó una nueva alianza a partir de su muerte, los Cuatro Evangelios son en realidad parte de la “Antigua Alianza”. Por lo tanto, cuando nos referimos a los Libros desde Génesis a Malaquías, el término correcto, técnicamente hablando, es “Las Escrituras Hebreas” (o Tanakh) .
Los Cuatro Evangelios son los que completan “El Antiguo Testamento” y anuncian la inauguración del “Nuevo Testamento (Alianza)”. Por supuesto, hay unos cuantos versículos en los Evangelios que registran acontecimientos ocurridos después de la muerte y resurrección de Cristo. La Nueva Alianza había sido técnicamente instituida, pero debido a que las promesas de la alianza no se habían cumplido todavía, la gente vivía como si estuviera bajo la Antigua Alianza. Ocurre con frecuencia con las alianzas, que hay un período de tiempo entre el momento en que son efectivamente instituidas, y el momento en que las promesas se cumplen. Dios hizo una alianza con Abraham con respecto a la tierra, y todavía no se ha cumplido en su totalidad. Jonatán hizo una alianza con David, pero murió antes de que ninguna de las promesas de la alianza se cumplieran. El solo hecho de que la Nueva Alianza haya sido ratificada “en la sangre de Cristo”, no significa que inmediatamente hubo cambios.
El “Nuevo Testamento (Alianza)” se inicia con el derramamiento de la sangre de Cristo, en parte lo “disfruta” la Iglesia, y se completa en el Reino Milenario cuando se cumplen las promesas de Dios a Israel que en este momento están en suspenso.


10. Las palabras de la Palabra deben ser cuidadosamente estudiadas para determinar si tienen un especial significado bíblico.

Como Autor de la Santa Escritura, Dios puede usar palabras de una manera especial y única. Por lo tanto, las palabras de la Palabra de Dios a veces deben ser entendidas de acuerdo con un especial uso bíblico. Uno, en primera instancia, debe asumir que Dios usa las palabras en la Palabra según el uso estándar de la época. Luego de un exhaustivo estudio, se podrá determinar si Dios le ha asignado un significado especial a una palabra.
Casi todas las palabras tienen un rango semántico de uso que debe ser tenido en cuenta para determinar qué significado (o significados) es el apropiado. Cuando hay varios posibles significados para una palabra, es el contexto el que debe determinar la acepción pertinente.
Algunas palabras o frases tienen más de un significado que encaja en el contexto, aportando riqueza poética al lenguaje bíblico. Estos significados no contradicen sino que amplían las verdades expuestas. Esto se ve en la lengua moderna en una figura de dicción comúnmente utilizada llamada double entendre.
Ocasionalmente ocurre que una palabra se utiliza de dos maneras diferentes en el mismo versículo.
Una vez que la Biblia ha definido una palabra, no necesita definirla nuevamente, y su significado deberá mantenerse constante al interpretar los diferentes pasajes en los que aparece, a menos que el contexto no lo permita.


11. La Biblia debe ser interpretada en forma literal toda vez que esto sea posible.

Toda vez que esto sea posible, debemos entender que la Biblia comunica hechos literales e históricos. Si el interpretar algo literalmente genera una contradicción con otro conocido hecho o con otra escritura, seguramente se está utilizando una figura de dicción.
Las figuras de dicción según Dios las utiliza en la Biblia, son palabras u oraciones cuyo propósito es enfatizar una particular verdad. Se utilizan para dar mayor fuerza a la verdad presentada, énfasis a lo que se declara en esa verdad, o profundidad a su significado.
Si una palabra o palabras son usadas en una figura de dicción, entonces a esa figura se le puede poner nombre y se la puede describir, y se puede determinar el propósito de su uso. Como obreros de la Palabra, debemos examinar diligentemente la figura de dicción para descubrir y aprender la verdad que se está enfatizando de esa manera. El estudio de las figuras de dicción en la Biblia es altamente técnico y muy preciso. Llamar a algo “figura de dicción” no debe ser nunca el justificativo de quienes simplemente no quieren creer la verdad literal de un pasaje de Escritura. Algunos sistemas teológicos emplean una interpretación alegórica de la Biblia. No es ésta la correcta manera de trabajar la Palabra de Dios, y lleva a falsas interpretaciones.

Las figuras de dicción son identificadas según alguna de estas tres categorías: 1) modismos 2) gramática, y 3) sintaxis. Los modismos son palabras o frases específicas de un idioma en particular, con frecuencia directamente relacionadas con las costumbres y la historia de un pueblo. Las figuras sintácticas incluyen figuras ilustrativas, tipos de retórica, y cambios en los significados. Los nombres son derivados de los sistemas griego y latín.

Identificar las figuras de dicción utilizadas en un versículo particular puede ser crucial para interpretarlo correctamente, y la presencia y la fuerza de las figuras deberían ser siempre tomadas en cuenta por el estudiante bíblico.

12. Se deben comprender las costumbres y la cultura del mundo bíblico.

La Biblia está escrita según la cultura y la manera de pensar del Oriente Medio. Su lenguaje resplandece con referencias a la vida diaria y a las costumbres de la época en que fue escrita. Mientras que estas referencias eran bien conocidas por quienes vivían en las épocas bíblicas, nosotros debemos familiarizarnos con su modo de vida, sus modismos, sus costumbres y su cultura, para llegar a un entendimiento correcto de la Escritura tal como era comprendida en tiempos bíblicos.


13. Tener conocimiento de la estructura de un pasaje puede ser muy valioso para interpretarlo correctamente.

La Palabra de Dios es la obra literaria más intrincada jamás escrita, y los académicos hace mucho tiempo han notado que una gran parte de ella tiene una estructura que es fácilmente discernible, la cual agrega belleza, ayuda a su interpretación, y da testimonio de la grandeza del Autor, Dios. La estructura de un pasaje de la Escritura puede clarificar las principales ideas, la correspondencia, los paralelismos, y las ideas contrastantes.

Artículo completo en este link: http://www.truthortradition.com/spanish/modules.php?name=News&file=article&sid=47
“Las mentes pequeñas hablan acerca de las personas, las mentes medianas hablan
acerca de las cosas, y las mentes grandes hablan  la Palabra de Dios.”