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« Respuesta #36 : Julio 07, 2011, 03:20:00 » |
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Ya no conciliaba el sueño, ya no era la misma en la iglesia y sentía que todos me veían y sabían lo que me había pasado con Ronald, una noche envuelta en llanto decidí decirle todo a mi mamá, no sin antes hacer mis maletas porque estaba segura que me iba a correr de la casa. Mi mama me escucho, ambas teníamos el corazón muy acelerado, llorábamos, y le pedí perdón, le dije que sabia que ella esperaba algo mejor de mi, pero que le falle, mi mamá llorando me abrazo y me perdono. Ella no dijo nada, solo me abrazo, y me dijo que todo se lo contara, que no ocultara nada. Ya presentía que mi mamá leía mi diario, desde los 15 años que me regalaron uno me acostumbre a escribir mis pensamientos allí, y lo ocultaba, según yo, muy bien, pero mi mama cuando salíamos de casa siempre lo revisaba. Ella siempre estuvo al tanto de mis “secretos”. A pesar de mi esfuerzo en las materias me habían quedado cuatro, por el asunto de estar “enamorada”.. Ronald y yo seguimos, mamá nos saco de vacaciones a la playa y hasta allá me lleve mi maleta de libros para estudiar y mientras veía a todos divertirse, yo tenia que estar estudiando, recuerdo que al regresar y reparar las materias, llego al colegio un chico que había conocido unos cuatro años antes, este chico estaba obsesionado conmigo, realmente no se porque, su nombre Gener Azarel, cuando me vio con Ronald lo golpeo y a mi me estaba ahorcando tratando de lanzarme de un primer piso, tenia tanta fuerza, que con una mano me sujetaba a mi, y con la otra detenía a Ronald, creo que unos profesores mirando del piso de abajo fueron los que evitaron que sucediera una desgracia mayor, desde allí Ronald y yo comenzamos a tener problemas y discutir por todo, ya se había perdido la magia, pase mis materias y me fui a la universidad y el decidió trabajar, ya no quería estudiar más. Cuando tenia como tres meses en la universidad, Ronald viendo la distancia entre los dos, me dijo para casarnos, le dije que no, que yo quería estudiar y luego de eso pensaría en casarme, pero antes no. Ronald se molesto tanto que me amenazo con decirle a mi mama lo que había pasado entre nosotros. Le dije ve y dile, ya mi mamá esta al tanto, él me amenazo con hablarle a ella para que nos casara por el echo. Pero sus esfuerzos fueron en vano, mi mamá le dijo que no, que si él quería me esperara que saliera de la universidad, pero Ronald se fue molesto y no lo vi nunca más.. Una ves más decidí aferrarme a mis estudios, yo quería ser maestra, pero mi mama no quería dejarme estudiar en otra ciudad, me dijo que lo único que podía ofrecerme era un complejo semi privado llamado “la salle”.. allí había solo carreras de hombres, y de mujer solo administración y contabilidad, lo eche a la suerte y cayo contabilidad, me inscribí y comencé con todos los hieros, pero me aleje de la iglesia, abandone todos mis cargos, y solo iba un domingo que otro, para ese tiempo me habían regalado un nuevo testamento chiquito que decidí guardar en una caja sin leer. Hice muchas amigas, comencé a tener problema por lo pesado de los lentes en mis ojos y me hacían marcas en la cara, pasaba muchas horas estudiando y me cansaba mucho la vista, yo quería ser la mejor en mi clase, así que mama reunió una platica y me llevo al oftalmólogo nuevamente, este le recomendó a mamá colocarme lentes de contacto, porque el peso de los lentes ya me estaban haciendo un agujero alrededor de los ojos. Mami asedio no con muchas ganas, mis primeros lentes de contacto fueron de vidrio, tenia que tener el cuidado mas extremo. Con mis nuevas amistades quería ganar respeto y simpatía, y saque a relucir mis dotes de cantante y toque de instrumentos de cuerdas, esas chicas eran súper “experimentadas” bebía, fumaban, y vivían con diferentes hombres, waoo para mi eso era de admiración, a penas llegaban a los 20 años, y yo quería aprender también, así que me iba con ellas a las tascas, a animarles la fiesta, mientras ella bebían yo cantaba y tocaba, pero sin tomar nada mas que refrescos, ellas aceptaban, pero a las 9 de la noche tenia que estar en mi casa, para mi ese era otro mundo, pero un mundo que me atraía mucho. Mi mamá en vista que iba a cumplir los 19 años y estaba muy bien en los estudios decidió prepararme una fiesta “hawaina”, mucho color, mucha fruta, y mucho baile, mi mami era muy parrandera, a ella le gustaban las fiestas, aunque no siempre tenia para hacernos una. Un tiempo antes de esto me reuní con la chica mayor de nuestro grupo, ella había estudiado en valencia bioanalisis, pero se vino a Guayana porque no pudo con la carrera, y comenzó a estudiar en la salle con nosotros, uraima tenia como 26 años, y era como la líder del grupo, cuando estaba sola con ella en su casa comencé a sentirme mal por la menstruación, me daban unos dolores que me revolcaba, ella me pregunto que si siempre me pasaba eso, le dije que no, solo después que estuve con un chico y que creía que estaba embarazada, ella se sorprendió porque teníamos ya dos años estudiando y no me conocía novio, me pregunto que como era eso que yo pensaba que estaba embarazada, le conté lo que me había pasado con Ronald, uraima comenzó a reírse y reírse que lloraba de tanto reírse, pero yo no entendía porque, ella me dijo, cuando se calmo, ya vas a cumplir 19 años y aun no sabes como una mujer sale en estado? Realmente no, mi mama nunca me hablo de eso, y lo más que vi de un miembro de varón fue la clase que nos dieron en tercer año, en una materia llamada puericultura, porque cuando paso lo que paso con Ronald, salí directo al baño, que tampoco me puse a estar curioseando, también la pena me mataba. Uraima siguió riéndose por días de mi, ella no lo podía creer, pero yo sentía mucha vergüenza con ese suceso y aunque ella me dio todas las explicaciones y detalles, sentía un impulso dentro de mi que quería ahora ser una “mujer” y poder tener mis propias experiencias y llegar a la altura de mis demás compañeras. Para ese entonces poco me acordaba del Nombre de Dios.
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