Alguien ha dicho que el estudio apropiado de la humanidad es el hombre. No voy a negar este concepto, pero pienso que es igualmente cierto que el estudio apropiado para los elegidos de Dios es Dios mismo; el estudio apropiado para el cristiano es la Deidad. La ciencia más elevada, la especulación más encumbrada, la filosofía más vigorosa, que puedan jamás ocupar la atención de un hijo de Dios, es el nombre, la naturaleza, la persona, la obra, los hechos y la existencia de ese gran Dios a quien llama Padre.
Nadie llega al Padre sino por Cristo;
Filipenses:
3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por
la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,
3:9 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo,
la justicia que es de Dios por la fe;
3:10 a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y
la participación de sus padecimientos, llegando a ser
semejante a él en su muerte,
3:11 si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.
-ConocerLO e imitarLO.