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Fructificad, multiplicad, llenad la tierra y sojuzgadla

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hgo1939:
ALIMENTO DIARIO
Leer con oración: 1 Ts.3:11-12; Gn.1:2,28; Ef.3:10; 6:12
?Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales? (Ef.3:10)
FRUCTIFICAD, MULTIPLICAD, LLENAD LA TIERRA Y SOJUZGADLA
El tema de esta semana es: ?El amor uno para con otros y para con todos? (1 Ts.3:11-12). La semana pasada vimos que muchas veces hacemos de la predicación del evangelio una mera obra en la iglesia. Pero en verdad, la predicación del evangelio no es una obra sin vida, sino un fluir de vida, un vivir. Eso está claro desde que Dios creó al hombre y le dio una comisión: fructificad, multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra (Gn 1:28).
dIos, inicialmente, entregó la tierra al gobierno de Satanás cuando él era aún arcángel. Por causa de la rebelión de Satanás, Dios juzgó la tierra, llegando a ser desordenada y vacía (Gn.1:2). Una tercera parte de los ángeles siguió a Satanás en su rebelión, y Dios también los juzgó. Hoy, esos ángeles habitan en el aire; son las potestades del aire (Ef 3:10; 6:12). Igualmente, algunos seres que vivían en la tierra en la era pre-adámica se juntaron a Satanás y a sus ángeles en la rebelión, y fueron juzgados por el agua, llegando a ser los espíritus inmundos o demonios, cuya habitación es el mar. De esta manera podemos decir que hoy, la superficie de la tierra es para que el hombre viva; los aires son el hábitat de los ángeles caídos y el mar es la habitación de los    demonios. Cuando el Señor Jesús expulsó los demonios de los dos gadarenos, los demonios entraron en un hato de cerdos que se precipitó al mar (Mt 8:28-34). En otras palabras, esa fue la manera para que los demonios volvieran a su hábitat.
Dios preparó la superficie de la tierra para que el hombre la habite. En el tercer día de la creación, surgió la tierra seca de entre las aguas, la cual produjo hierba verde, hierba que da semilla y árboles frutales (Gn. 1:9-13). Estas aguas son las aguas del juicio de Dios. La tierra que surgió de las aguas del juicio en el tercer día de la creación prefigura a Cristo, que resucitó de los muertos al tercer día.
Una vez libre de las aguas de muerte, la tierra podía producir vida, y así surgió la vida vegetal, la vida inferior. Esa vida dependía de la luz para vivir y fue por eso que Dios creó las lumbreras en el cuarto día (Gn 1: 14- 19). Por causa de la luz concreta de las lumbreras, como la luz del sol, las plantas pudieron crecer y dar frutos. Las lumbreras también prefiguran a Cristo, el sol de justicia (cfr. Ma14: 2).
En el quinto día, surgió vida en las aguas y en el aire: los peces del mar y las aves de los cielos fueron creados, porque ya existía la vida vegetal para su alimento (Gn 1:20-23). En el sexto día, Dios creó los animales, porque quería llenar la tierra (vs.24-¬25). Todas esas cosas fueron creadas por Dios como una preparación para la llegada del hombre. En la segunda mitad del sexto día, Dios miró todo lo que había creado, y vio que aún faltaba algo para gobernar todas esas cosas. Ahora, Él no confiaría más Su gobierno a los arcángeles, por eso creó al hombre y lo bendijo con la expectativa de que él fructificase, se multiplicase, llenase la tierra y la sojuzgase, y enseñorease sobre toda Su creación.
La predicación del evangelio vino de ese principio. Predicar el evangelio no es simplemente hacer una obra en la iglesia, sino engendrar hijos, fructificar, multiplicarse y llenar la tierra que una vez fue usurpada por Satanás. Dios desea que nosotros, Sus hijos regenerados por Él, restauremos el gobierno de la tierra, que había sido entregada al hombre para gobernar. La predicación del evangelio no es sólo aumentar el número de personas en la iglesia, pero sí, restaurar el propósito original de Dios, que está totalmente relacionado con la vida. El objetivo final es que el hombre llene toda la tierra para sojuzgar lo que Dios le entregó, y que fue usurpado por Satanás. Por eso, en el Nuevo Testamento, tenemos la misión de predicar el evangelio.
Palabra clave: Sojuzgar la tierra
Pregunta: ¿Cuál es el propósito original de Dios?
Dong Yu Lan
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