(Ahora soy libre)

MEDITACIÓN:

Tenía vista mas no podía ver; tenía oídos pero no escuchaba, tenía brazos y no podía abrazar porque estaba encadenado. Tenía pies pero no podía ir ni venir con libertad. Y cuando por fin lograba ir, descubría que solo iba en retroceso. Tenía voz y no podía decir te amo y tenía tanto para dar, pero solo quería que me dieran, mientras que lo que tenía se me escurría entre mis manos. Pero lo que más tenía era lo que menos quería: un vacío inmenso por dentro, que me hacía gritarle al mundo mi dolor, aunque estaba solo, en mi silencio... Mas ahora veo, oigo, abrazo, perdono, camino y no me detengo.

Es tanto lo hermoso que tengo por dentro, que debo darlo a otros, que también en su silencio gritan de angustia pero solos, porque gritan por dentro.

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús... ( Filp. 4:7 )

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