(Como dar seguimiento)

RECOMENDACIONES GENERALES:

Hablar del carácter de perdón y misericordia de Dios.

Dar palabra de Dios específico para el perdón de Dios.

Ministrar el perdón en oración, si la persona está dispuesta, para sanar la culpa por pecado contra Dios, el prójimo y sí mismo. No obligar sino esperar a que caigan los mecanismos de defensa.

Dar palabra de Dios específica para ministrar problemas de temor, afán y baja autoestima.

Dar palabra sobre la obra vencedora de Cristo sobre las fuerzas del mal.

Incentivar a depender de Dios y no del consejero.

Informar sobre el apoyo en oración para su caso.

Remitir al ministerio de restauración de la iglesia.

 

 

RECOMENDACIONES PARA SEGUIMIENTO EN GRUPO:

Las personas necesitan primero aceptación, amor y una ministración paulatina en un ministerio de restauración con personas preparadas en el área psicológica y la Palabra de Dios. Debe reunirse con otras personas con las que puedan compartir situaciones similares para apoyarse mutuamente, estableciendo un día especial para este ministerio para ser guiadas a la renovación de su mente y corazón mediante un proceso de charlas y ministración específica de sus diferentes áreas dañadas.

Muy importante también es propiciar un tiempo para que puedan expresar sus sentimientos y emociones reprimidas. Para ello es necesario que el ambiente sea el adecuado y las personas estén reunidas de acuerdo a edad, sexo o según la necesidad. Lo importante es que pueda existir un ambiente de confianza y libertad para hablar. Estas personas necesitan un ministerio especial de restauración, terapia espiritual y compañerismo porque el amor y aceptación es básico para estas almas sedientas de amor y de ser escuchadas.

Las charlas deben ser dirigidas a grupos específicos por edad, sexo, grupos mixtos o según el tema a tratar.

Las charlas deben tratar de seguir un orden paulatino, pero habrá que estar atento especialmente a las necesidades del grupo y la dirección del Espíritu Santo. Las personas desde el principio deben tener claro cual es el carácter de Dios dado que los conflictos emocionales pueden proyectarse hacia una imagen inadecuada de Dios o Satanás y estos aspectos impiden el crecimiento espiritual.

Debe establecerse un ambiente de confianza y seguridad, aceptación y amor a las personas.

Debe existir un periodo de oración al final de la charla dirigida por el líder sobre el tema a tratar y las necesidades que se presenten.

Debe existir un grupo de apoyo para dar consejería individual.

El ministerio de alabanza es fundamental para ablandar el corazón y permitir que caigan los mecanismos de defensa personales.

Las charlas deben estar distanciadas para permitir que la persona asimile las enseñanzas de las verdades bíblicas.

RECOMENDACIONES PARA EL SEGUIMIENTO INDIVIDUAL:

La intervención no tiene un patrón rígido porque cada caso es diferente pero deben tratarse de lograr las siguientes fases durante la ayuda ofrecida.

Primera fase: Primer contacto

Reconocer con anterioridad si es posible, los datos fundamentales de la persona.

Pedir dirección de Dios.

Lograr la relajación de la persona en crisis.

Dar seguridad y confianza en un ambiente discreto.

Escuchar sin interrupciones sin juzgar ni tomar partido.

Manifestar empatía, comprensión, paciencia y amor.

Dar seguridad en la superación de la crisis.

Permitir que la persona se desahogue al hablar o llorar, etc.

Objetivos

Reducir el estado de estrés.

Entregar la carga a Dios.

Contrarrestar impulsos de violencia y riesgos de la vida.

Inducir a un proceso de restauración mediante apoyo ministerial.

Crear seguridad de que hay solución.

Segunda fase: Exploración y dimensionamiento del problema

Detectar el contenido de los sentimientos y las personas involucradas en la crisis.

Detectar la ubicación de las causas en el tiempo pasado, presente o ansiedad hacia el futuro.

Determinar causas espirituales.

Objetivos:

Establecer necesidades inmediatas.

Separar lo que no tiene solución a lo que si se puede cambiar.

Establecer necesidades posteriores y de apoyo ministerial.

 

 

Tercera Fase: Búsqueda de Soluciones:

Orientar para el crecimiento espiritual basado en la palabra de Dios específica para el problema personal.

Buscar soluciones con el acuerdo de la persona para situaciones personales y familiares específicas.

Dejar tareas para meditar y poner en práctica en casa orientadas a la inducción de conductas adecuadas y romper conductas destructivas.

Lograr que la persona pueda discernir entre lo que se puede cambiar y lo que ya no tiene solución y entregarlo en las manos de Dios.

Objetivos

Tomar medidas un paso a la vez por mutuo acuerdo respetando la capacidad de la persona.

Lograr que la persona sienta que puede tomar control de sus decisiones y que depende las veinticuatro horas de Dios.

Evitar la coodependencia con el consejero.

Cuarta Fase: Seguimiento

Por lo complejo específico y cantidad de personas en crisis el seguimiento debe estar a cargo de un grupo de apoyo ministerial de restauración que lleve a la persona a encontrar su nueva posición en Cristo y restaurarse a nivel personal y familiar.

Dado que muchas de las raíces del problema se encuentran en el pasado desde los primeros años de la infancia, es necesario la intervención por medio de la oración restauradora del perdón.

También pueden ofrecerse charlas específicas para grupos de edades para dar a conocer las posibles crisis del desarrollo, elevar la autoestima y dar consejería para asuntos familiares. Esto deberá hacerse a través de ministerios específicos en la iglesia.

Volver a la guía de restauración